100 años después de que la primera diputada fuera elegida al Parlamento, las mujeres británicas reivindican la igualdad

A Labour Party members of Parliament wears a rosette at an event to mark the 100th anniversary of the enfranchisment of some, but not all women, outside the Houses of Parliament in London, Britain, February 6, 2018. REUTERS/Hannah McKay - RC139A1AAF30
Male lawmakers outnumber women two to oneImage: REUTERS/Hannah McKay
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Un siglo después de las primeras elecciones británicas en las que las mujeres pudieron votar y presentarse al Parlamento, activistas reclamaron el viernes nuevas reformas para alcanzar la igualdad en medio de abusos y prejuicios.

Pese a las celebraciones por los 100 años transcurridos desde que la mayoría de las mujeres mayores de 30 años obtuvo el derecho al voto —que incluyeron la inauguración de una estatua de Emmeline Pankhurst, activista por el sufragio femenino—, los legisladores varones superan a las mujeres en una proporción de dos a uno.

«No creo que hayamos avanzado lo suficiente; el ritmo del cambio ha sido absurdamente lento», declaró a la Thomson Reuters Foundation Helen Pankhurst, bisnieta de Emmeline y nieta de Sylvia Pankhurst, también destacada activista.

«Creo que dirían: “Fabuloso que estén celebrando...”, pero también les interesaría preguntar cuánto hemos avanzado y qué nos queda por hacer, y quizá nos apremiarían a seguir adelante».

El año pasado, en medio de un debate mundial sobre los roles de género, las mujeres se preguntaron por qué siguen estando infrarrepresentadas en la vida pública y en los puestos directivos de las empresas, después de que el movimiento #MeToo impulsara un debate más amplio sobre su posición en la sociedad.

El Reino Unido ocupa el puesto 38 de 193 países en la clasificación de la Unión Interparlamentaria (UIP): las mujeres tienen el 32 por ciento de los escaños de la cámara baja, muy por detrás de Ruanda, Cuba y Bolivia, donde son mayoría.

En las elecciones británicas del 14 de diciembre de 1918 fue elegida la primera legisladora, Constance Markievicz; sin embargo, como miembro del partido republicano irlandés Sinn Féin, no ocupó su escaño.

Según expertos, hoy las mujeres se enfrentan en política a obstáculos de género que van desde la falta de estímulo para presentarse hasta los abusos públicos y la discriminación de sus colegas varones.

«Pese a todas las grandes celebraciones y actividades de este año, hasta ahora todo se ha traducido en una oportunidad perdida para lograr un cambio duradero», afirmó Sam Smethers, directora de Fawcett Society, la principal organización benéfica británica por los derechos de las mujeres.

«La representación de las mujeres sigue estancada y el Gobierno ha perdido la oportunidad de actuar para eliminar las barreras».

Smethers respaldó las peticiones para que el Gobierno obligue a los partidos políticos a revelar cuántas de las personas que presentan como posibles legisladoras son mujeres, una medida que, según sus partidarios, contribuiría a mejorar la diversidad.

También hay una campaña, encabezada por el grupo 50:50 Parliament, para animar a las mujeres a presentarse a las elecciones y respaldar una cantera de talento femenino.

Su fundadora, Frances Scott, afirmó que los principales partidos británicos se estaban tomando el asunto en serio y dijo que esperaba que, en el plazo de una década, la cámara baja estuviera dividida por igual entre mujeres y hombres.

«El cambio es posible», dijo Scott.

«Hizo falta una guerra mundial para que las mujeres obtuvieran el voto y pudieran participar y presentarse a las elecciones; quizá haga falta el Brexit para que todos examinemos nuestra democracia y comprendamos que debería ser más inclusiva y accesible».

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