Los procesos de autorización industrial en la Unión Europea (UE) son muy complejos y prolongados, lo que retrasa los proyectos de energías renovables y dificulta el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones para 2030.
La UE ha introducido algunas reformas para afrontar los retos de los procesos de autorización. Otras recomendaciones, como la digitalización, la centralización y la simplificación de los procedimientos, han resultado eficaces en algunos países.
A medida que nuevas tecnologías, como el hidrógeno y la captura y almacenamiento de carbono, se vuelven esenciales para la transición energética de la UE, sus complejos requisitos de autorización exigen una planificación estratégica.
La complejidad y duración de los procesos de autorización industrial en la UE se consideran importantes obstáculos para invertir en la UE por parte del 83 % de las empresas, según una encuesta de BusinessEurope.
Cuatro de cada cinco empresas europeas consideran que los plazos de respuesta de las autoridades públicas, la complejidad de la legislación de la UE y de los Estados miembros, y la falta de coordinación entre estas autoridades se encuentran entre los principales retos del proceso de autorización industrial.
En vista de ello, no sorprende que un asombroso 81 % de la capacidad eólica renovable europea esté atascada en distintas fases de autorización. Es la proporción más alta entre las principales economías mundiales, por delante de Estados Unidos (79 %), China (74 %) e India (64 %), respectivamente.

Obstaculizar los objetivos climáticos de la UE
Los retrasos en los procesos de autorización suponen una grave amenaza para los objetivos de reducción de emisiones de la UE para 2030, que ya están siendo cuestionados por la ciudadanía.
No es raro que la aprobación de las autorizaciones tarde entre siete y nueve años, y hay casos en los que los procesos superan los 10 años. Estos largos plazos tienen un coste para los promotores de proyectos de energías renovables, que alcanza entre el 10 % y el 35 % del valor total del proyecto, según el análisis de Accenture.

Esto se debe en gran medida a la estructura singular de la UE: una unión formada por 27 Estados miembros, cada uno con su propio sistema jurídico. Por ello, la complejidad de los procesos de autorización y sus plazos pueden variar considerablemente entre los Estados miembros y dentro de ellos, ya que también puede haber diferencias jurídicas y procedimentales a escala regional.
Cabe señalar que la UE ha reconocido la importancia de armonizar los procesos de autorización en su Ley sobre la industria de cero emisiones netas y ha tomado medidas para lograrlo. Sin embargo, esto aún no se ha reflejado en la percepción de las empresas.
Soluciones eficaces para los retos de los procesos de autorización
La constatación de que los retrasos en las autorizaciones amenazan las ambiciones climáticas de la UE impulsó la colaboración entre la Comisión Europea y agentes del sector privado, especialmente en el sector de las energías renovables. En 2023, la colaboración dio lugar a un informe que analizaba las principales fuentes de obstáculos al desarrollo de proyectos de energías renovables eólica, solar, hidroeléctrica y geotérmica.
Entre las recomendaciones para eliminar estos obstáculos figuran, entre otras, la digitalización, la creación de una ventanilla única para las autorizaciones, la centralización de la información, la simplificación de los procedimientos y el reconocimiento de los proyectos de energías renovables como de interés público.
Estas recomendaciones demostraron ser eficaces. La Agencia Danesa de la Energía y la Ley Ambiental Consolidada de los Países Bajos son ejemplos destacados de la creación de puntos de contacto únicos con herramientas digitales que gestionan de forma centralizada las autorizaciones.
En Ontario, Canadá, la digitalización y la centralización contribuyen a impulsar el desarrollo de redes de banda ancha. La digitalización, la centralización y la rendición de cuentas han demostrado ser cruciales para acelerar los procesos de autorización, como lo demuestra la exitosa transformación del proceso de autorización de obras de construcción en Serbia en 2016, por la que el país recibió elogios del Banco Mundial. Recientemente, Serbia adoptó un enfoque similar para las autorizaciones en el sector energético a partir de las aportaciones de los inversores.
Procesos de autorización complejos para la energía limpia
A pesar de los avances, la UE debe hacer más para afianzar su posición como líder climático mundial. Para lograr una transición energética satisfactoria en Europa es necesario desplegar tecnologías más diversas. Además de las ya mencionadas, la Comisión Europea ha identificado el biogás y el biometano, las baterías y el almacenamiento, y el hidrógeno y la captura y almacenamiento de carbono como tecnologías esenciales para alcanzar las cero emisiones netas.
Aunque el sector del biogás ya ha pedido recomendaciones similares a las de los sectores eólico, solar, hidroeléctrico y geotérmico para aplicarlas a su industria, la situación se vuelve más compleja al evaluar las necesidades de autorización del hidrógeno y de la captura y almacenamiento de carbono.
Además de las autorizaciones para la producción nacional y las infraestructuras, el abastecimiento y el transporte de hidrógeno requieren una cadena de suministro mundial. Esto genera la necesidad de permisos de importación y exportación para distintas formas de hidrógeno (tanto puro como amoníaco y otros derivados).
La incorporación de hidrógeno a las redes de gas natural añade un nuevo ámbito de autorización, y la captura y almacenamiento de carbono agrega otra capa de complejidad, ya que el almacenamiento subterráneo de CO2 requiere permisos geológicos como los que se exigen en la industria minera. El transporte de CO2 desde las instalaciones emisoras hasta los lugares de almacenamiento requiere autorizaciones para infraestructuras que aún no existen y permisos de importación y exportación para transportarlo entre los Estados miembros de la UE.
Adaptar los procesos de autorización a las tecnologías emergentes
A medida que avance la transición energética, surgirán nuevos avances tecnológicos en el sector de las energías renovables. Es importante planificar estratégicamente y armonizar el desarrollo tecnológico con la mejora de los sistemas de autorización de Europa. Resulta imprescindible planificar los procesos de autorización mucho antes de que estas tecnologías alcancen la madurez de mercado para garantizar que puedan ampliarse con éxito.
Un análisis del panorama actual de las autorizaciones y de la naturaleza cambiante de la tecnología revela cinco buenas prácticas para las autorizaciones de energías renovables en la Unión Europea.

Estas prácticas deben aplicarse con rapidez y eficiencia. Para ello, es necesario que los procesos de autorización, o al menos algunas de sus partes, sean lo más independientes posible de la tecnología, dentro de los límites de lo técnicamente viable. Asimismo, se requieren una colaboración periódica entre los sectores público y privado y las comunidades, así como ciclos de retroalimentación eficaces, para reaccionar y adaptarse rápidamente a los cambios del mercado y con las menores perturbaciones posibles.
Buenas prácticas para agilizar los procesos de autorización
La secuencia de buenas prácticas —desde la planificación estratégica hasta la participación ciudadana, pasando por la centralización, la normalización y la digitalización— sigue en curso.
La planificación estratégica puede promover un enfoque previsivo de las autorizaciones que incluya las tecnologías renovables emergentes. También permite analizar el sistema energético de la UE en su conjunto, ya que las zonas con mayor potencial de generación renovable no siempre son las que tienen el mayor consumo de energía.
La centralización crea principalmente una plataforma para que los Estados miembros intercambien buenas prácticas y aprendan unos de otros. La normalización es el resultado de ese aprendizaje y facilita una digitalización más sencilla y rápida. Por último, la participación ciudadana garantiza que las comunidades intervengan en la toma de decisiones y aporte información para las estrategias futuras.
El consenso en toda la UE, clave para mejorar las autorizaciones

En nuestro próximo informe sobre la alineación del sector privado con los objetivos del Pacto Verde, que se publicará en la Reunión Anual de Davos de 2025, examinaremos en profundidad algunas de estas soluciones.
La UE tiene por delante un debate inevitable. Ya se conocen las medidas clave para agilizar las autorizaciones, y unos procesos de autorización eficientes son un facilitador imprescindible para una transición energética eficaz. Respetando el principio de subsidiariedad, es fundamental alcanzar un consenso en toda la UE sobre las autorizaciones para cumplir las ambiciones climáticas.
Una plataforma centralizada de autorizaciones, con procesos normalizados integrados en los marcos de toma de decisiones de los Estados miembros, puede impulsar la mejora de las autorizaciones mientras se alcanza un consenso en toda la UE.
Este artículo también contó con las aportaciones de Ewa Jaracz, consultora de estrategia en Accenture, y Emmy van Enk, especialista del Foro Económico Mundial.


