La Iniciativa de Mezquitas Verdes de Marruecos busca reducir la dependencia del país de las cuantiosas importaciones de energía y de los combustibles fósiles.
Con la instalación de luces LED y paneles solares, se espera que la iniciativa tenga un efecto dominó en los hogares y la industria del país.
Marruecos, anfitrión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2016 (COP22), ha iniciado una campaña para mejorar la eficiencia energética de sus mezquitas.
El Gobierno está equipando las mezquitas financiadas con fondos públicos con iluminación LED, paneles solares y calentadores de agua, con resultados prometedores: una mezquita habría reducido su factura energética en un 80% tras una inversión de 30.000 dólares.
El Proyecto de Mezquitas Verdes
«Mezquitas Verdes» es la iniciativa más reciente destinada a hacer que Marruecos no solo sea más eficiente en el uso de la energía, sino también más independiente en materia energética.
La sostenibilidad, la asequibilidad y la seguridad energética son grandes preocupaciones en todo el mundo, mientras el cambio climático y el agotamiento de los recursos de combustibles fósiles siguen sometiendo a los líderes empresariales y políticos del mundo a una fuerte presión.
Casi toda la energía de Marruecos (el 95%) procede del extranjero. Esta dependencia genera una elevada factura de importaciones y hace que el país dependa de los mercados internacionales y de países vecinos como Argelia (gas) y España (electricidad). A esto se suma la fuerte dependencia del país de los combustibles fósiles y las consiguientes emisiones de gases de efecto invernadero.
Durante la última década, Marruecos ha tomado medidas para aprovechar sus abundantes recursos de energía renovable. Por ejemplo, su nueva y gigantesca central solar, el complejo Noor-Ouarzazate, está previsto que suministre electricidad a más de un millón de hogares.
Además de los grandes proyectos de infraestructura para facilitar esta transición, el Gobierno también se ha propuesto hacer que la vida cotidiana de los marroquíes sea más sostenible. Se ha prohibido el uso de bolsas de plástico, se están ampliando las redes de tranvía en las principales ciudades, se están sustituyendo los autobuses y taxis antiguos, y Marruecos también ha puesto en marcha el primer sistema de alquiler de bicicletas de África.
La mejora de la eficiencia energética de las mezquitas marroquíes mediante el programa «Mezquitas Verdes» no solo tiene un efecto práctico; también se espera que la iniciativa genere un efecto dominó. Dado que las mezquitas ocupan un lugar central en la vida de la población musulmana del país, se espera que su «ecologización» sirva de ejemplo público para mejorar la eficiencia energética de otros edificios.
El objetivo del proyecto «Mezquitas Verdes» es animar tanto a los hogares del país como a la industria local a reducir el consumo de energía en una quinta parte para 2030.


