Los países de todo el mundo pueden encaminar sus economías hacia una trayectoria que reduzca a cero las emisiones netas de gases que alteran el clima a un costo asequible, pero deberían empezar ahora, afirmó el Banco Mundial.
La ciencia más reciente indica que el mundo debe alcanzar cero emisiones netas para 2100 a fin de estabilizar el calentamiento global en torno a 2 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales, el máximo aceptable acordado por los gobiernos, señaló el banco en un informe publicado el lunes.
Cero emisiones netas significa que no se liberarían a la atmósfera más gases de efecto invernadero de los que pueden absorber los sumideros naturales de carbono: los océanos, los bosques y otra vegetación.
«Las decisiones que se tomen hoy pueden fijar trayectorias de emisiones para los próximos años y dejar a las comunidades vulnerables a los efectos del clima. Ayudaremos a respaldar decisiones sólidas cuando podamos», afirmó en un comunicado Rachel Kyte, enviada especial para el cambio climático del Grupo Banco Mundial.
El informe, concebido como guía para los responsables de formular políticas de países desarrollados y en desarrollo, establece tres pasos clave hacia un «futuro sin carbono».
Consisten en planificar a largo plazo y evitar soluciones rápidas que puedan socavar el objetivo final, como sustituir el carbón por gas; poner precio al carbono junto con políticas que fomenten cambios en la inversión y el comportamiento; y ayudar a quienes se vean perjudicados por la transición.
«Descarbonizar el desarrollo es necesario para estabilizar el cambio climático», señala el informe. «Es muy recomendable que todos los países empiecen ahora, pero no todos lo harán».
Kyte dijo a los periodistas que se había producido un cambio «bastante sísmico» en el tipo de conocimientos especializados que buscan los países en desarrollo clientes del Banco Mundial.
Ahora preguntan cómo cerrar su brecha energética con la combinación de energías más limpia que puedan costear, dijo, y añadió que necesitan financiación para poder tomar las decisiones correctas.
El informe señaló que los modelos examinados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático mostraban que aplazar hasta 2030 las medidas de mitigación del cambio climático elevaría el costo, en promedio, un 50 por ciento hasta 2050 y un 40 por ciento adicional entre entonces y 2100.
Según el informe, los países pueden alcanzar cero emisiones netas al pasar de los combustibles fósiles a las energías limpias como fuente de electricidad y, después, ampliar el acceso a la electricidad.
También se requieren esfuerzos para mejorar la eficiencia energética y reducir los residuos, así como para mantener saludables los sumideros naturales de carbono mediante la gestión de bosques y tierras, de modo que puedan compensar las emisiones restantes.
Aliviar el impacto
El Banco Mundial ha defendido firmemente los mecanismos que fijan un precio al carbono, como los sistemas de comercio de emisiones y los impuestos. El informe señala que los impuestos al carbono pueden ser más fáciles de administrar y más difíciles de evadir que otros impuestos.
Por ejemplo, en Gran Bretaña, la evasión ronda el 9 por ciento en el impuesto de sociedades y el 17 por ciento en el impuesto sobre la renta, frente a solo el 2 por ciento en el impuesto especial sobre el diésel.
Sin embargo, debido a las fallas del mercado y a comportamientos arraigados, los responsables de formular políticas también deben adoptar medidas como subsidios focalizados, normas de desempeño y campañas de concienciación para catalizar cambios en la inversión y la innovación tecnológica, indicó el informe.
También promueve la eliminación de los subsidios a los combustibles fósiles, que alcanzaron unos $548 mil millones en 2013. Más de 25 países —la mayoría de ellos en Asia— han reformado significativamente esos subsidios en los últimos dos años, señala.
Pero el cambio debe ir acompañado de esfuerzos para aliviar el impacto en las personas más pobres, que podrían sufrir sus consecuencias, añade.
«Nada de esto ocurrirá si las reformas no son social y políticamente aceptables», afirmó Marianne Fay, economista jefe del Grupo Banco Mundial para el cambio climático y autora principal del informe.
Por ejemplo, en los países que han eliminado los subsidios a los combustibles fósiles, algunos han utilizado los recursos liberados para financiar reducciones de impuestos y transferencias de efectivo.
«Es ... fundamental utilizar los ahorros o los nuevos ingresos generados por las políticas climáticas para compensar a las personas pobres, promover la reducción de la pobreza y reforzar las redes de protección social», señaló el informe.
Este artículo se publica en colaboración con Thomson Reuters Foundation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autora: Megan Rowling es periodista de Thomson Reuters Foundation.
Imagen: Wilson Ting, encargado de mantenimiento de Sunseap Leasing, inspecciona módulos solares fotovoltaicos sobre un bloque de apartamentos de vivienda pública en Singapur. REUTERS/Edgar Su
