Por qué la decisión de EE. UU. sobre los paneles solares podría golpear duramente a Europa y Asia

Solar panels are seen next to a Southern California Edison electricity station in Carson, California March 4, 2015. REUTERS/Lucy Nicholson (UNITED STATES - Tags: ENERGY ENVIRONMENT BUSINESS) - GM1EB350HC502
There is still uncertainty on when the tariffs will be imposed and how the tariff-free imports will be shared out.Image: REUTERS/Lucy Nicholson
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La decisión del presidente de EE. UU., Donald Trump, de imponer aranceles a las importaciones de paneles solares supone un golpe para una industria mundial en auge y provocó la caída de las acciones de grupos solares europeos y asiáticos, ante el temor de que sus negocios pudieran verse perjudicados.

Aunque la medida pretendía ayudar a los fabricantes estadounidenses, algunos integrantes del sector dijeron que frenaría la inversión de EE. UU. en energía solar y costaría miles de empleos en el país.

El lunes, Trump aprobó un arancel del 30 % a las importaciones de células y módulos solares, que bajará al 15 % en un plazo de cuatro años. Cada año se podrán importar hasta 2,5 gigavatios (GW) de células solares sin ensamblar libres de aranceles.

La noticia hizo caer un 4,6 %, hasta su nivel más bajo en cuatro semanas, a SMA Solar, el mayor grupo solar de Alemania, que obtiene el 46 % de sus ventas en América; REC Silicon, de Noruega, perdió un 1,2 %.

El ministro de Finanzas alemán, Peter Altmaier, dijo que probablemente aumentaría el coste de los productos solares en EE. UU. y que Berlín hablaría del asunto con Washington.

EE. UU. tiene la cuarta mayor capacidad solar del mundo, por detrás de China, Japón y Alemania. Según la Administración Internacional de Energías Renovables, la capacidad solar mundial se disparó el año pasado hasta casi 400 GW, frente a menos de 10 GW en 2007.

La Asociación de Industrias de Energía Solar, con sede en EE. UU., dijo que la decisión podría provocar la pérdida de unos 23.000 empleos en el país este año y retrasar o cancelar inversiones solares por valor de miles de millones de dólares.

Asia sentirá el impacto

El Gobierno de EE. UU. sostuvo que sus fabricantes nacionales no podían competir con los paneles asiáticos que, según dijo, tenían precios artificialmente bajos.

Las empresas chinas, que son los mayores fabricantes de células solares fotovoltaicas del mundo, se verán afectadas por los aranceles en sus centros de producción de toda Asia.

Jack Feng, vicepresidente de Trina Solar, uno de los principales fabricantes chinos de paneles junto con Jinko Solar, dijo que su empresa “ampliaría su territorio a una zona más extensa del mundo”, incluidos Europa, China, Indonesia e India.

El martes, el Ministerio de Comercio de China dijo que la decisión perjudicaba el entorno del comercio mundial, y el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información afirmó que era probable que las empresas solares chinas frenaran su expansión en el extranjero.

“La industria solar de China ha crecido a un ritmo rápido en los últimos años, lo que la ha convertido en blanco del proteccionismo en algunos países”, dijo.

Corea del Sur dijo que “respondería activamente al proteccionismo comercial de EE. UU.”, incluso ejerciendo sus derechos en el marco de la Organización Mundial del Comercio.

Morgan Stanley advirtió de daños económicos más amplios, ya que la postura proteccionista “podría poner en duda la percepción de los inversores sobre si EE. UU. respetará las actuales políticas de libre comercio”.

Posibles exenciones

Aún no se sabe con certeza cuándo se impondrán los aranceles ni cómo se repartirán las importaciones exentas de ellos.

SMA Solar dijo que todavía no podía hacer una evaluación completa, pero añadió: “No esperamos un desplome importante del mercado estadounidense”.

Las acciones del fabricante estadounidense de paneles SunPower subieron un 0,8 % el lunes, y las del fabricante de automóviles eléctricos Tesla, que también produce paneles solares, avanzaron un 1,5 %.

Sin embargo, los analistas dijeron que los beneficios para las empresas estadounidenses no estaban claros. “La gran mayoría de los 260.000 empleos del sector solar en EE. UU. depende de los productos importados más baratos”, señaló Height Securities.

Goldman Sachs calculó que los aranceles implicarían “un aumento de costes del 3-7 % para la energía solar a escala de servicios públicos y la energía solar residencial, respectivamente”.

Sin embargo, algunos fabricantes aún podrían conseguir exenciones.

“La recomendación (inicial) incluía dos exenciones clave relativas a la tecnología y a ciertos países (entre otros, Canadá y Singapur)”, dijo Goldman Sachs.

Canadian Solar es uno de los mayores fabricantes de paneles del mundo. En Singapur, REC, que no cotiza en bolsa, opera uno de los mayores centros de fabricación del país.

Doran Hole, director ejecutivo para Norteamérica de ReneSola, que cotiza en EE. UU., dijo que quizá aún hubiera formas de resolver la disputa comercial.

“Hay bastante margen de maniobra en las negociaciones para alcanzar un acuerdo. Un acuerdo global sería sin duda útil para toda la industria”.

Información adicional de Jumin Park y Jane Chung en SEÚL; Muyu Xu y Josephine Mason en PEKÍN; David Stanway en SHANGHÁI; Christoph Steitz y Vera Eckert en BERLÍN; Nina Chestney en LONDRES; Peter Maushagen y Alissa de Carbonnel en BRUSELAS; edición de Kevin Liffey

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