El mes pasado, la Alianza Renault-Nissan vendió su coche de cero emisiones número 200.000. El Nissan LEAF, que lanzamos hace cuatro años, es con diferencia el vehículo eléctrico más vendido del mundo. Las ventas han aumentado un 20 por ciento este año.
Junto con el Renault ZOE y otros vehículos de cero emisiones de nuestra gama, los vehículos eléctricos de Renault-Nissan han recorrido unos 4.000 millones de kilómetros, suficientes para dar 100.000 vueltas a la Tierra. Son los primeros vehículos eléctricos generalistas y de comercialización masiva del mundo, y los que más éxito han tenido.
¿Por qué cada vez más personas se pasan a los vehículos eléctricos? Las razones están claras:
Los vehículos eléctricos son prácticos: Se pueden recargar en casa o en el trabajo con distintas fuentes de energía, incluida la cantidad creciente de energía limpia procedente de la energía solar o eólica. Imagine no tener que parar nunca en una gasolinera porque cada día se despierta con el «depósito lleno». Esta es una de las cosas que más disfrutan de sus coches quienes tienen un vehículo eléctrico.
Los vehículos eléctricos son económicos: Aunque los precios de la gasolina estén bajando, Consumer Reports calculó recientemente que el coste de uso de un Nissan LEAF en Estados Unidos es de 3,5 centavos por milla, frente a 11,9 centavos en el caso de un coche de gasolina subcompacto o 8,6 centavos en el de un híbrido. Quienes tienen vehículos eléctricos suelen ahorrar en sus pólizas de seguro, porque las aseguradoras consideran que estos conductores presentan menos riesgo. Ser ecológico también significa ahorrar dinero.
Cada vez más personas descubren los vehículos eléctricos, gracias a lo que llamamos el «efecto calle sin salida»: los primeros propietarios de un LEAF de un vecindario comparten su entusiasmo por el vehículo eléctrico con sus vecinos, amistades y familiares. Gracias a estos primeros usuarios, las ventas aumentan a medida que más personas ven y experimentan sus ventajas de primera mano.
Los vehículos eléctricos son divertidos y fiables: A escala mundial, los vehículos eléctricos de Nissan y Renault tienen, con diferencia, los índices de satisfacción del cliente más altos de todos los vehículos que ha fabricado cualquiera de las dos empresas.
Más infraestructura = más vehículos eléctricos
Durante el último siglo, hemos gastado billones de dólares en desarrollar una sofisticada infraestructura mundial en torno al petróleo. Las gasolineras son ahora tan comunes en el mundo industrializado que a menudo la gente olvida que los coches convencionales tienen una autonomía limitada.
Estamos en las primeras etapas de la construcción de una infraestructura del mismo tipo en torno a la recarga de vehículos eléctricos. Siempre que vemos una iniciativa concentrada para impulsar la infraestructura de estos vehículos, vemos crecer sus ventas.
Por ejemplo, quizá le sorprenda saber que el mercado de vehículos eléctricos de más rápido crecimiento de Estados Unidos este año no ha sido Los Ángeles, San Francisco ni Seattle, aunque todos son mercados sólidos para estos vehículos.
Es Atlanta.
Las iniciativas públicas y privadas, en particular las inversiones en estaciones de recarga, han creado un círculo virtuoso que impulsa la expansión de las ventas en Georgia.
Coca-Cola, cuya sede está en Atlanta, duplicó recientemente el número de estaciones de recarga en sus estacionamientos, hasta alcanzar 75; la empresa calcula que más de 100 empleados de Coke van al trabajo en vehículos eléctricos.
Siempre que vemos una iniciativa concentrada para impulsar la infraestructura de vehículos eléctricos, vemos crecer sus ventas.
Quienes conducen vehículos eléctricos en el área de Atlanta también disfrutan de acceso sin restricciones a los carriles para vehículos compartidos de las autopistas y de entrada gratuita a las carreteras de peaje: una gran ventaja en una ciudad extensa donde los desplazamientos suelen ser largos y lentos.
Georgia Power Co. ofrece a los residentes de Atlanta una tarifa de recarga en horas de menor demanda de 1,3 centavos por kilovatio-hora; en comparación, el promedio nacional es de unos 11,88 centavos por kilovatio-hora. La tarificación por tramos anima a la gente a recargar sus coches cuando la demanda de aire acondicionado, calefacción y otras necesidades es menor.
Hemos observado el mismo fenómeno en otros lugares, incluida Noruega, una nación rica en petróleo que ha impulsado con determinación la creación de un sistema de transporte más limpio y menos dependiente del petróleo. También soy optimista respecto al enorme potencial de los vehículos eléctricos en China, donde el Gobierno ha adoptado recientemente políticas firmes para apoyar los vehículos de cero emisiones.
Otra señal alentadora es el crecimiento de las ventas a flotas comerciales. A las empresas les encantan los bajos costes de uso de los vehículos eléctricos. Los camiones y las furgonetas eléctricos pueden realizar entregas rápidamente usando los carriles para vehículos de alta ocupación y, en las grandes ciudades, evitan las elevadas tasas por congestión porque no producen emisiones por el tubo de escape.
De hecho, el mes pasado, el servicio postal francés La Poste recibió su Renault Kangoo ZE número 5.000, la furgoneta de cero emisiones más vendida de Europa. EDF, Veolia, Orange, DHL y otras empresas también acumulan kilómetros sin emisiones con vehículos eléctricos Renault y Nissan.
Cuidemos el aire: se ahorraron 200 millones de litros de petróleo
Los 200.000 vehículos eléctricos de Renault-Nissan representan un ahorro de unos 200 millones de litros de petróleo: combustible que no se extrajo, transportó ni quemó en la atmósfera.
Al reducir la dependencia del petróleo, los vehículos eléctricos también amplían las opciones de los consumidores y generan un cambio importante en el mercado automovilístico. A medida que se desmorona el monopolio del motor de combustión interna, los consumidores disfrutarán de aún más opciones de vehículos eléctricos generalistas y de mayor autonomía.
En el futuro previsible, no cabe duda de que los vehículos eléctricos de batería seguirán siendo la opción de cero emisiones más práctica y asequible. La mayor ventaja de estos vehículos es que pueden aprovechar la infraestructura eléctrica existente, a diferencia de los vehículos eléctricos de pila de combustible de hidrógeno, que necesitan una infraestructura completamente nueva.
Un análisis del National Renewable Energy Laboratory calculó en 2,5 millones de dólares el coste de adaptar una estación de servicio para suministrar hidrógeno. En comparación, los vehículos eléctricos pueden recargarse en casa o en el trabajo; instalar un cargador doméstico típico cuesta menos de 2.000 dólares. En Estados Unidos hay más de 8.800 estaciones públicas de recarga, frente a 13 estaciones de hidrógeno.
La mayor ventaja de los vehículos eléctricos de batería es que pueden aprovechar la infraestructura eléctrica existente, a diferencia de los vehículos eléctricos de pila de combustible de hidrógeno, que necesitan una infraestructura completamente nueva.
Lo que está claro hoy es que los consumidores tendrán cada vez más opciones de vehículos de cero emisiones.
Al final, ganarán tanto los consumidores como el medio ambiente.
Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Carlos Ghosn es presidente y director ejecutivo de la Alianza Renault-Nissan
Imagen: Justin Miller conecta un cable de recarga para cargar su coche eléctrico Nissan Leaf de 2013 en la estación de recarga rápida de corriente continua de ABB Inc. en Salt Lake City, Utah, el 30 de abril de 2014. REUTERS/George Frey.
