3 formas en que el Sudeste Asiático puede financiar sus ambiciones de energía limpia

Solar panels on the roof of a building in Bangkok, Thailand.
Solar panels on the roof of a building in Bangkok, Thailand.Image: Reuters/Athit Perawongmetha
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  • Ampliar masivamente las inversiones en energía limpia en el Sudeste Asiático es esencial para cumplir los objetivos climáticos.

  • Se necesitan inversiones anuales de 180.000 millones de dólares para 2030, por lo que existe un déficit anual de 150.000 millones de dólares.

  • Entre las soluciones figuran una mayor transparencia sobre el rendimiento financiero de las energías renovables, un papel más destacado de las instituciones de financiación del desarrollo y una mejor gestión de riesgos.

Países de la ASEAN como Vietnam, Tailandia, Malasia, Indonesia y Singapur se han comprometido a alcanzar cero emisiones netas o la neutralidad de carbono para 2050. Al mismo tiempo, los gobiernos han aumentado el papel de la energía renovable en los planes nacionales de desarrollo energético. Sin embargo, en los últimos años, el fuerte crecimiento económico y demográfico de la región, junto con la rápida urbanización e industrialización, ha provocado un aumento continuo de la demanda de energía, que actualmente se satisface en su mayor parte con combustibles fósiles.

Satisfacer esta creciente demanda de energía de manera segura y asequible, manteniendo al mismo tiempo la consonancia con los objetivos de sostenibilidad, requiere ampliar rápidamente la inversión en energía limpia en la región. La aceleración del despliegue de las energías renovables, junto con medidas de eficiencia energética y electrificación, es especialmente crucial para que el Sudeste Asiático pueda abordar su creciente factura de importación de petróleo y gas, que de otro modo podría superar el 5 % del PIB para 2030.

Según estimaciones recientes, para 2030 se necesitan inversiones anuales de 180.000 millones de dólares en el Sudeste Asiático para mantener una trayectoria compatible con los objetivos climáticos de la región. Una cifra que contrasta marcadamente con los 30.000 millones de dólares que se destinaron a la energía limpia entre 2016 y 2020.

Capacidad de generación eléctrica del Sudeste Asiático y proporción de energías renovablesImage: Centro de Energía de la ASEAN

Entonces, ¿cómo se puede cerrar esta brecha de inversión en energía limpia? Un nuevo informe del Centro de Finanzas e Inversión Climática del Imperial College y la Agencia Internacional de la Energía (AIE) pide, entre otras cosas, una mayor transparencia sobre el rendimiento financiero de los proyectos de energías renovables, marcos regulatorios más sólidos e instrumentos de gestión de riesgos para impulsar la inversión en energía limpia en la región de la ASEAN.

Estas son tres soluciones que, mediante la colaboración entre los sectores público y privado, podrían facilitar la llegada de la financiación tan necesaria para la transición energética limpia del Sudeste Asiático:

1. Mayor transparencia y más disponibilidad de datos sobre el rendimiento financiero y el coste del capital de los proyectos de energía limpia

La falta de datos relacionados con la energía limpia en el Sudeste Asiático supone un obstáculo para que los inversores mundiales inviertan en energías renovables de la ASEAN. Necesitamos mayor transparencia sobre el coste del capital en los mercados emergentes en general y en la región de la ASEAN en particular.

Observatorio del Coste del Capital, puesto en marcha por la Agencia Internacional de la Energía en colaboración con el Foro Económico Mundial, el Imperial College de Londres y la ETH de Zúrich, tiene como objetivo atender esta necesidad. Al proporcionar datos fiables y mejorar la transparencia en torno a la inversión en energía limpia en las economías emergentes, el Observatorio contribuirá a resolver los obstáculos relacionados con los datos que afrontan los inversores.

2. Un papel más destacado de las instituciones de financiación del desarrollo (IFD) y la financiación combinada

En el Sudeste Asiático, las inversiones en energías renovables se enfrentan a limitaciones de financiación y a problemas de viabilidad bancaria, que dificultan la movilización de capital de proveedores comerciales y financieros. Al aportar capital catalizador de fuentes públicas para aumentar las inversiones del sector privado, las operaciones de financiación combinada pueden desempeñar un papel importante en la región. En particular, una mayor provisión de financiación combinada por parte de las IFD podría garantizar que los proyectos cumplan normas estrictas en materia climática y de cumplimiento, y servir de apoyo para establecer marcos contractuales y de financiación viables para proyectos de energía renovable.

El Banco Mundial ha estado trabajando con los gobiernos de la región de la ASEAN para desarrollar mecanismos de fijación de precios del carbono que podrían ayudar a que la energía renovable compita en igualdad de condiciones con otras tecnologías de generación basadas en combustibles fósiles. Iniciativas como el Fondo de Datos de Acción Climática ilustran el tipo de soluciones que pueden brindar asistencia técnica para crear un mercado regional voluntario de carbono.

3. Mayor acceso a instrumentos de cobertura de riesgos para abordar los riesgos crediticios y cambiarios de los inversores privados

En muchos casos, los inversores privados afrontan elevados riesgos crediticios y cambiarios en el Sudeste Asiático. Es difícil proteger a los inversores frente a las fluctuaciones de las divisas extranjeras, especialmente durante los largos plazos que suelen requerir los proyectos de infraestructura de energía limpia.

El Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia, el Foro Económico Mundial y el programa Invest4Climate del Grupo sobre Cambio Climático del Banco Mundial presentaron una propuesta para abordar este riesgo. Un mecanismo de cobertura del tipo de cambio para la energía limpia (ERCF)aumentaría la financiación de la energía limpia en las economías emergentes al proteger a los prestamistas en divisas extranjeras y a los promotores nacionales frente a la depreciación de los pagos en moneda local, aprovechando los créditos generados por proyectos de energía limpia, los mecanismos de financiación combinada y el capital privado internacional.

Un mecanismo de cobertura del tipo de cambio para la energía limpia (ERCF) ayudaría a proteger a los inversores frente a las fluctuaciones cambiarias.Image: Centro de Política Energética Global de Columbia

La buena noticia es que los países de la ASEAN ofrecen una oportunidad significativa a los inversores dispuestos a contribuir al crecimiento económico sostenible. No cabe duda de que el rápido aumento de la demanda de energía limpia, la mejora gradual de las políticas y una economía cada vez más favorable atraerán el interés de los inversores privados y el tipo de capital privado que se necesita para alcanzar las ambiciones de la región. Sin embargo, es preciso abordar los obstáculos a la inversión extranjera. Todos los pilares y sectores deben aunarse para ampliar la energía limpia en el Sudeste Asiático.

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