Los 36 países que integran el bloque de naciones desarrolladas de la OCDE han alcanzado un hito en la producción de energía verde. Por primera vez, la electricidad procedente de fuentes renovables ha superado a la generada mediante la quema de carbón.
Las cifras de la Agencia Internacional de la Energía correspondientes a 2018 muestran que las renovables, como fuente de energía, apenas superan al carbón. Considerando el total del bloque, las renovables se utilizaron para producir 2.896 teravatios-hora de electricidad, mientras que la quema de carbón produjo 2.863 teravatios-hora.
El margen es estrecho, pero el gráfico anterior muestra una tendencia clara. El carbón está en rápido declive en la OCDE, mientras que las fuentes de energía renovables están en auge. El gas es ahora la fuente de combustible más común para la producción de energía en la OCDE. Es más limpio que el carbón, pero sigue siendo un combustible fósil que contribuye al calentamiento global.
Diversas fuentes de energía renovable han permitido a las naciones de la OCDE aumentar rápidamente su capacidad de producción. La energía hidroeléctrica es, con diferencia, la fuente principal, con más de la mitad del suministro total del bloque procedente de la producción hídrica.
Los parques eólicos son la segunda mayor fuente de energía verde, con una producción equivalente al 23% del suministro de la OCDE. La energía solar es otro contribuyente importante. La caída de los costes y el aumento de la eficiencia de los paneles solares han elevado su participación en la producción de electricidad renovable de la OCDE hasta el 8,4%.
Un cambio global
La carrera por las renovables no se limita a las naciones desarrolladas. En todo el mundo, la nueva capacidad de generación se está instalando a un ritmo extraordinario, impulsada principalmente por la energía eólica y solar. A mediados de 2018, el mundo alcanzó un hito histórico, con más de 1.000 gigavatios de capacidad eólica y solar en funcionamiento, según datos de Bloomberg New Energy Finance (BNEF).
El problema del carbón
A pesar del aumento de las renovables, se quema más carbón que nunca para generar electricidad.
La generación de energía a partir del carbón aumentó un 3% en 2018 y, por primera vez, superó la marca de 10.000 TWh, según la Agencia Internacional de la Energía. El carbón sigue siendo la fuente de combustible más importante para generar electricidad, con un 38% de la producción mundial total.
El crecimiento de la producción de carbón se concentró principalmente en Asia, en particular en China e India. Sin embargo, la inversión en centrales eléctricas de carbón descendió casi un 3%, hasta el nivel más bajo desde 2004. India y China también están cancelando y aplazando planes para nuevas centrales de carbón.
Para alcanzar los objetivos de un suministro energético mundial sostenible, la producción a partir de carbón debe reducirse de forma drástica y rápida, con un aumento exponencial asociado de la producción renovable, como ilustra el gráfico siguiente de la AIE.
Al ritmo de cambio actual, el mundo está a punto de incumplir los objetivos de desarrollo sostenible, pero un ritmo acelerado de inversión en capacidad renovable aún podría inclinar la balanza a favor de una energía más verde.







