La COVID-19 ha acelerado el abandono de las energías no renovables en favor de fuentes más renovables, incluida la eólica.
Una encuesta ha revelado que más de la mitad de los trabajadores del petróleo y el gas del mar del Norte trabajarían en energías renovables y en la eólica marina.
Los investigadores formularon cuatro principios para una «transición justa», que ayuda a los trabajadores de industrias con altas emisiones de carbono a formarse para cambiar a empleos más limpios.
Por primera vez en la historia, el precio del petróleo de EE. UU. pasó a ser negativo en abril de 2020. Aunque el sector del petróleo y el gas ya ha atravesado recesiones, el desplome de la demanda durante los confinamientos de la pandemia podría convertirse en su mayor desafío hasta la fecha. El consiguiente exceso de petróleo barato también ha afectado a las operaciones en el mar del Norte, donde podrían perderse hasta 30.000 puestos de trabajo.
Los trabajadores petroleros del mar del Norte
Como señal de su ambición de transformar por completo el sector energético de la región, el primer ministro Boris Johnson se comprometió recientemente a suministrar electricidad a todos los hogares del Reino Unido con energía generada por parques eólicos marinos para 2030. Pero si el horizonte del mar del Norte cambia de plataformas a turbinas, ¿qué será de los trabajadores del petróleo y el gas? ¿Qué piensan de la economía verde emergente y del lugar que ocuparán en ella?
Una reciente encuesta de Platform, Friends of the Earth Scotland y Greenpeace pidió a 1.383 trabajadores petroleros del mar del Norte que compartieran sus opiniones sobre el cambio climático, la energía verde y su sector y futuro. Esta perspectiva poco habitual puso de manifiesto los principales obstáculos que impiden a los trabajadores de industrias con altas emisiones de carbono cambiar de empleo, así como las formas de apoyar su transición para acelerar el avance hacia una economía baja en carbono.
Conversaciones con trabajadores petroleros del mar del Norte
A lo largo de nuestra investigación, hemos observado que los trabajadores de industrias «contaminantes» suelen apoyar políticas favorables al medioambiente cuando tienen la certeza de que podrán conseguir otro empleo. Los resultados de la encuesta lo corroboran: el 82 % dijo que se plantearía aceptar un empleo fuera del sector del petróleo y el gas, y más de la mitad manifestó interés por las energías renovables y la eólica marina. Un trabajador dijo que «pasarse a las energías renovables es algo que da satisfacción».
Para animar a más trabajadores petroleros del mar del Norte a pasarse a la energía verde, los encuestados señalaron que esos nuevos empleos no deberían reproducir la misma precariedad que ha minado la moral en el sector del petróleo y el gas. Casi la mitad de las personas entrevistadas dijo que había sido despedida o suspendida temporalmente de su empleo desde marzo de 2020, y señaló la inseguridad laboral como el principal motivo para querer dejar el petróleo y el gas.
Las competencias de construcción e ingeniería que los trabajadores petroleros del mar del Norte adquieren en el sector del petróleo y el gas son útiles en otras áreas del sector energético. Sin embargo, algunos encuestados dijeron que sentían que sus conocimientos y experiencia estaban actualmente «sin aprovechar». Muchos se mostraron dispuestos a compartir sus experiencias públicamente, algo destacable en un sector con antecedentes de incluir a trabajadores en listas negras.
Más de la mitad de las personas entrevistadas quería formarse de nuevo y trabajar en la eólica marina, y solo una de cada cinco deseaba desarrollar una carrera fuera del sector energético. Aunque antes la formación podía correr a cargo de los empleadores, el informe expuso que ahora el coste de obtener las certificaciones necesarias suele recaer en los trabajadores de todo el sector de la energía marina. Un encuestado dijo: «Los programas para quienes trabajan en el sector deberían ser gratuitos o, al menos, accesibles. La educación es cara».
Transiciones justas
Investigamos cómo las políticas pueden reasignar mano de obra de industrias muy contaminantes, como las del sector de los combustibles fósiles, a otras respetuosas con el clima que pueden contribuir a descarbonizar la sociedad, como las energías renovables. Se conoce como «transición justa» el esfuerzo por garantizar que este proceso tenga en cuenta a los trabajadores de industrias con altas emisiones de carbono, los consulte y los involucre, y los apoye para que se formen y cambien a empleos más limpios.
Hemos observado que hay cuatro principios generales para orientar las transiciones justas. Se debe consultar a los trabajadores petroleros del mar del Norte y de otros sectores con altas emisiones de carbono, como el de los combustibles fósiles, y permitirles contribuir a los planes de futuro. Hay que crear suficientes empleos alternativos adecuados en industrias más limpias y ofrecer oportunidades de formación a todas las personas que las quieran, independientemente de sus recursos. Por último, cuando no sea posible la formación o la reinserción laboral, el gobierno debe apoyar a los trabajadores y sus comunidades invirtiendo en su futuro y, cuando sea necesario, ofreciendo una compensación.
Es preocupante que el 91 % de los trabajadores del petróleo y el gas encuestados para el informe reciente nunca hubiera oído antes el término «transición justa». Sin embargo, al preguntarles qué debía hacerse para apoyar su salida de un sector en el que muchos se sienten descontentos, sus respuestas coincidieron en gran medida con los principios que investigadores como nosotros habíamos identificado. Esto es alentador, pues indica que está surgiendo un consenso entre los trabajadores petroleros del mar del Norte y los expertos del sector sobre el tipo de vía que permitiría reducir las industrias contaminantes de forma justa.
El informe propuso medidas concretas que podrían aliviar algunas de las preocupaciones planteadas por los trabajadores, como una garantía de empleo que asegure trabajo a tiempo completo a quienes hayan trabajado en el petróleo y el gas, y la armonización de las certificaciones para el trabajo en alta mar en los sectores petrolero y eólico, a fin de facilitar el paso de uno a otro.
Además de apoyar a los trabajadores petroleros del mar del Norte, una transición justa podría liberar su potencial para innovar en la economía verde. Con formación y capacitación pertinentes, podrían aprovechar los conocimientos prácticos que ya tienen para determinar qué hace falta a fin de que las energías renovables desplacen al petróleo y al gas como principal fuente de energía de la sociedad.


