Cuadruplicar los combustibles limpios para 2035: por qué debemos escalar la energía sostenible

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  • Escalar los biocombustibles, el hidrógeno y los combustibles sintéticos es necesario para satisfacer la creciente demanda energética mundial y, al mismo tiempo, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

  • Veintitrés países, encabezados por Italia, Japón, India y Brasil, se comprometieron a cuadruplicar la producción y el uso de combustibles sostenibles para 2035.

  • Las normas interoperables, la movilización de inversiones, la colaboración intersectorial y las políticas de apoyo son esenciales para superar las barreras de costos, tecnología y materias primas.

Los combustibles líquidos y gaseosos siguen siendo la columna vertebral del sistema energético actual, al suministrar más de la mitad del consumo energético mundial. Alimentan el transporte y la industria, y producen electricidad, pilares de las economías modernas. Sin embargo, solo alrededor del 2 % de este consumo se abastece con combustibles limpios.

Los combustibles limpios generan menos contaminación que los combustibles convencionales, al emitir menores niveles de material particulado, monóxido de carbono y gases de efecto invernadero a lo largo de todo su ciclo de vida.

A medida que la demanda energética mundial sigue aumentando, y la demanda de electricidad crece aún más rápidamente, una combinación diversa de combustibles seguirá siendo esencial para satisfacer las necesidades energéticas a largo plazo y garantizar la seguridad energética.

Los combustibles limpios no son una visión lejana...

En la mayoría de los escenarios, se prevé que los combustibles para uso energético aporten 175–285 exajulios (EJ) hasta 2050, aproximadamente cinco veces la demanda energética actual de Estados Unidos. Por lo tanto, escalar los combustibles limpios desde los niveles actuales es necesario para alcanzar los objetivos climáticos mundiales.

Más allá de la necesidad climática, los combustibles limpios representan una oportunidad importante: pueden impulsar nuevas industrias y empleos (con una intensidad de empleo de entre una vez y media y dos veces la intensidad de empleo de los combustibles convencionales) y reducir los costos de importación de energía aprovechando los recursos locales y fomentando la innovación.

La cuestión ya no es si los combustibles limpios serán relevantes, sino cuáles escalarán, con qué rapidez y de forma sostenible.

El impulso de la COP30 a los combustibles limpios

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima de 2025 (COP30), celebrada en Brasil, está generando un impulso mundial creciente y podría convertirse en un verdadero punto de inflexión positivo para avanzar en los combustibles sostenibles.

El compromiso «Belém 4x», presentado por Italia, Japón, India y Brasil el 14 de octubre en Brasilia y respaldado por 23 países, representa un firme compromiso de cuadruplicar la producción y el uso de combustibles sostenibles, incluidos los biocombustibles, los biogases, los combustibles sintéticos y el hidrógeno, para 2035.

Sobre la base de décadas de innovación y de política industrial, Brasil está en una posición única para liderar este esfuerzo mundial. Su experiencia en el aprovechamiento de sus vastos recursos de biomasa para biocombustibles en el transporte, para lograr la seguridad energética y los objetivos climáticos, demuestra cómo las economías emergentes pueden impulsar un crecimiento inclusivo y bajo en carbono que genere valor económico.

Los combustibles limpios y por qué importan

Los combustibles limpios no constituyen una única categoría, sino una familia de vías que se diferencian por sus materias primas, tecnologías y grado de madurez:

  • Biomasa a X: Biocombustibles derivados de materiales orgánicos, como plantas, residuos y residuos forestales; son las vías más consolidadas en la actualidad.

  • Energía a X: Combustibles sintéticos derivados de electricidad limpia, hidrógeno, carbono o nitrógeno.

  • Fósil a X: Combustibles fósiles combinados con procesos para reducir la intensidad de emisiones, por ejemplo, la captura y almacenamiento de carbono, la minimización de fugas de metano o el coprocesamiento.

Las moléculas siguen siendo fundamentales para varios usos energéticos:

  • Transporte: La aviación, el transporte marítimo y el transporte por carretera requieren combustibles de alta densidad y compatibles directamente (drop-in). Estos sectores también se cuentan entre los que registran mayor crecimiento de la demanda energética.

  • Industria pesada: Los procesos con alto consumo energético, como la producción de acero, cemento y productos químicos, pueden beneficiarse del uso de combustibles limpios y requieren moléculas como materias primas químicas o calor de proceso.

  • Sistemas energéticos: Los combustibles proporcionan almacenamiento a largo plazo y transportabilidad global, lo que añade flexibilidad a los sistemas de energía renovable.

Los combustibles limpios no son una visión lejana: los biocombustibles, entre ellos el etanol, el biodiésel, el biometano, el diésel renovable y el combustible de aviación sostenible (SAF, por sus siglas en inglés), se producen y utilizan a escala mundial. Las refinerías están integrando procesos de base biológica, las aerolíneas están firmando contratos plurianuales de SAF y las flotas están mezclando diésel renovable en sus operaciones.

Esta empresa con sede en Dubái transforma el aceite de cocina usado en biocombustibles.
Esta empresa con sede en Dubái transforma el aceite de cocina usado en biocombustibles.
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Barreras y soluciones

Para muchos combustibles limpios y usos, existe un diferencial de costos negativo frente a las alternativas de combustibles fósiles, lo que supone un obstáculo importante para la inversión y la demanda.

Reducir y superar este desafío es posible, pero requerirá combinar de forma inteligente políticas, normas y cooperación entre sectores, y entre los gobiernos y el sector privado.

Políticas y normas

El panorama normativo mundial en materia de combustibles limpios está fragmentado. Los esquemas de certificación no alineados y los incentivos inconsistentes generan incertidumbre para inversores y productores.

La experiencia normativa de Brasil puede ofrecer lecciones a los gobiernos: mandatos de mezcla para el etanol, el biodiésel, el SAF y el biometano; los objetivos basados en el desempeño, los incentivos fiscales y la inversión en infraestructura han demostrado ser eficaces para construir un sólido ecosistema nacional de combustibles limpios.

Preparación del mercado

Para hacer frente a la prima de costo frente a los combustibles fósiles, se necesitan mecanismos de mercado coordinados, como contratos de compra a largo plazo, plataformas de agregación de demanda y modelos de reparto de riesgos, que conecten a productores y consumidores y aceleren el escalamiento.

Disponibilidad de materias primas

La creciente competencia por las materias primas genera preocupación por la disponibilidad y la volatilidad de los precios. Ampliar la base de materias primas más allá de los cultivos alimentarios y los aceites residuales requiere inversión en sistemas de recolección y logística para nuevos residuos y fuentes sostenibles. Al mismo tiempo, el escalamiento de los biocombustibles debe evitar provocar cambios en el uso del suelo o deforestación.

Madurez tecnológica

Si bien algunos biocombustibles están maduros, los biocombustibles avanzados, los combustibles electrónicos (e-fuels) y los combustibles derivados del hidrógeno siguen en etapas comerciales tempranas. Pasar de la fase piloto a la producción a gran escala exige capital, colaboración y reparto de riesgos.

Los gobiernos y la industria deben respaldar los proyectos de demostración tecnológica y fomentar alianzas innovadoras entre desarrolladores y productores.

Mecanismos de financiación

Los proyectos de combustibles limpios requieren mucho capital inicial (high-capex) y tienen horizontes largos, y a menudo enfrentan incertidumbre normativa y de demanda. Para atraer capital privado, los marcos financieros deberían incluir mecanismos de reducción de riesgos, financiación concesional y modelos de financiación combinada.

¿Cómo facilita el Foro Económico Mundial la transición hacia la energía limpia?

El Centro de Energía y Materiales conecta a líderes para dar sentido a las complejas transiciones que transforman los sistemas energéticos, de materiales e industriales. Ofrece una plataforma para explorar cómo se cruzan la seguridad energética, la asequibilidad y la sostenibilidad.

A través de la colaboración entre cadenas de valor y regiones, el Centro permite trayectorias compartidas que ayudan a los socios a alinearse en torno a soluciones prácticas para una transición segura, baja en carbono y equitativa.

Descubra el trabajo del Centro

Lo que viene

Mientras el mundo se reúne en Brasil para la COP30, los combustibles limpios ocupan un lugar central en el diálogo energético mundial. El compromiso «Belém 4x» marca un hito importante en la transición energética.

Para desbloquear todo el potencial de los combustibles limpios, tres prioridades deberían orientar la acción colectiva:

  • Desarrollar normas interoperables y métodos de contabilidad que permitan el comercio y el escalamiento a nivel mundial.

  • Movilizar compromisos e inversiones a lo largo de la cadena de valor para acelerar el despliegue.

  • Fomentar la colaboración intersectorial que conecte a productores, usuarios y financiadores de combustibles.

La Iniciativa Futuro de los Combustibles Limpios del Foro Económico Mundial reúne a partes interesadas de la industria, la política y las finanzas para compartir datos sobre las vías y destacar historias de éxito reales.

Las tecnologías probadas, la disminución de las intensidades de carbono y el crecimiento de las inversiones ya demuestran lo que es posible, pero el progreso debe acelerarse.

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