El futuro de la industria del petróleo y el gas depende de su capacidad para gestionar su huella de carbono.
Reducir las emisiones en toda la cadena de suministro, desde la producción hasta el consumo, requiere la colaboración entre la industria y el gobierno.
Necesitamos una estrategia centrada en el consumidor para abordar las emisiones de alcance 3, que constituyen el 75-80% de las emisiones del ciclo de vida.
Diversas fuerzas están redefiniendo el futuro de las industrias, y el sector del petróleo y el gas no es una excepción. En un artículo reciente, exploramos algunas de estas fuerzas y su impacto en los imperativos estratégicos del sector del petróleo y el gas. La necesidad de la industria de asumir el control y gestionar su huella de carbono se ha consolidado como la más fundamental de estas tendencias. En este artículo nos centramos en las formas de comprender y reducir las emisiones.
El valor de reducir las emisiones
Reducir las emisiones genera enormes beneficios para la sociedad al abordar directamente un aspecto del cambio climático. Y, aunque la reducción de emisiones también puede medirse en términos económicos, ya no basta con construir una cartera competitiva considerando únicamente el precio de equilibrio; también debe incluir su huella de carbono. Muchas empresas tienen en cuenta este impacto añadiendo un precio sombra del carbono a la economía de los proyectos. Ello les ayuda a optimizar su cartera tanto por los rendimientos económicos directos como por las externalidades relacionadas con la intensidad de carbono.
La tendencia hacia la baja emisión de carbono y el bajo coste es el paradigma del sector, y quienes logren alcanzarla gozarán de una ventaja competitiva. Sorprendentemente, Arabia Saudí produce petróleo con la huella de carbono más baja del mundo.
Reducción de las emisiones propias
Las empresas deben, en primer lugar, minimizar sus propias emisiones derivadas de la producción, el procesamiento y la logística: son las denominadas emisiones de alcance 1 y 2. Un número creciente de empresas ha anunciado objetivos de reducción ambiciosos para los alcances 1 y 2. Entre ellos figuran una serie de acciones impulsadas por empresas individuales, así como asociaciones como la Oil & Gas Climate Initiative. También pueden adoptarse medidas mediante el aprovechamiento de los principios de la economía colaborativa. Por lo general, estas medidas se agrupan en las siguientes categorías:
Eliminar las fugas de metano, la quema en antorcha y la ventilación.
Ampliar el desarrollo y el despliegue de la captura, el uso y el almacenamiento de carbono (CCUS).
Cambiar de combustible y mejorar la eficiencia energética de las operaciones.
Utilizar materias primas de menor contenido en carbono para ofrecer productos con bajas emisiones de carbono.
Colaborar en toda la cadena de suministro.
Desarrollar capacidades para medir las emisiones con mayor detalle.
La oportunidad es enorme y es posible lograr mucho de forma rentable. Un análisis de Accenture indica que, con un esfuerzo concertado del ecosistema del petróleo y el gas para invertir en soluciones escalables y rentables, las emisiones de CO2 podrían reducirse de 5 gigatoneladas a menos de 1 gigatonelada al año para 2050. Eso equivale a las emisiones combinadas de la Unión Europea (o al 80% de las de Estados Unidos, o a las de India y Rusia juntas).
Reducir las emisiones derivadas del consumo
Las iniciativas para minimizar la huella de carbono de la industria pueden ser de gran ayuda. Sin embargo, un desafío aún mayor y más complejo está relacionado con las emisiones de los combustibles que queman los usuarios y consumidores. Estas denominadas emisiones de alcance 3 son responsables de entre el 75-80% de las 35 gigatoneladas generadas anualmente a lo largo del ciclo de vida de los productos del petróleo y el gas.
Los expertos del sector y los responsables políticos siguen lidiando con la definición, los límites y las cuestiones sobre cómo contabilizar las emisiones de alcance 3 y cómo asignar la carga económica. La siguiente figura ilustra la complejidad de este asunto.
Consideremos este ejemplo práctico: un litro de gasolina utilizado por un consumidor, producido por la empresa A, empleado en un automóvil fabricado por la empresa B, en una carretera construida por la empresa C y financiada por el banco D. ¿Cómo deben calcularse las emisiones y la responsabilidad entre el consumidor y las empresas A, B, C y D? La cuestión ya es compleja, y en la vida real intervienen muchas más empresas y actores.
Quizá nunca encontremos una respuesta definitiva a esta pregunta. Sin embargo, está claro que debemos encontrar la manera de gestionar esta parte de las emisiones. Dado que las decisiones y los comportamientos de los consumidores son los motores de las emisiones de alcance 3 de las industrias, cualquier estrategia debe centrarse en ellos.
Una estrategia centrada en el consumidor no solo puede ayudar a abordar las emisiones de alcance 3, sino que también abre una oportunidad para crear y captar nuevos mercados de combustibles, soluciones y servicios que permitan a los consumidores reducir su huella de carbono.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con la transición hacia la energía limpia?
Asumir el control de las emisiones
La industria del petróleo y el gas se esfuerza por reducir sus propias emisiones, así como las de todo el ciclo de vida de sus productos. Las emisiones propias —alcance 1 y 2— se conocen bien, y se están realizando numerosos esfuerzos para eliminarlas, desde acabar con la quema en antorcha hasta eliminar los residuos, pasando por el cambio de combustible y la CCUS.
No obstante, las emisiones derivadas del uso de combustibles por parte de consumidores industriales e individuales —emisiones de alcance 3— representan el 75-80% de las emisiones del ciclo de vida. Es necesario comprenderlas mucho mejor en lo que respecta a cómo contabilizarlas y gestionarlas, y sobre todo a cómo reducirlas. En cualquier caso, los consumidores desempeñarán un papel central para abordarlas, con el respaldo de las industrias y los gobiernos.
Pese a todos los esfuerzos por reducir las emisiones de alcance 1, 2 y 3, durante el futuro previsible habrá una parte de las emisiones de la industria del petróleo y el gas que no podrá evitarse. Abordaremos estas cuestiones en un próximo artículo, en el que analizaremos específicamente las opciones de eliminación de carbono, así como los mercados de carbono y las compensaciones.




