Las empresas pagan precios cada vez más altos por los emplazamientos para instalar parques eólicos marinos.
Las empresas energéticas y los gobiernos buscan ampliar sus carteras globales de energía eólica a medida que se alejan de los combustibles fósiles.
China lidera el mundo en energía eólica marina y terrestre combinada, con más de una cuarta parte de la capacidad mundial total.
A medida que baja el coste de la energía eólica marina, las ofertas por las ubicaciones privilegiadas para instalar aerogeneradores se disparan.
Una reciente subasta estadounidense de 488.000 acres (1.974 kilómetros cuadrados) en el océano Atlántico atrajo ofertas que superaron los 4.000 millones de dólares, un aumento enorme frente al récord anterior de la subasta de 2018, de menos de 500 millones de dólares.
La subasta de seis parcelas en una zona conocida como New York Bight atrajo a licitadores de todo el mundo. Forma parte de el plan del presidente Joe Biden para que Estados Unidos tenga 30 gigavatios de capacidad de energía eólica marina para 2030 – suficiente para abastecer de electricidad a 10 millones de hogares durante un año.
Sin embargo, Estados Unidos cuenta actualmente con solo dos parques eólicos marinos terminados, con una capacidad combinada de apenas 42 megavatios.
Vientos de cambio
Con Estados Unidos por detrás de Europa, China y otros líderes de la energía eólica marina —a pesar de contar con un sólido sector de energía eólica terrestre—, la subasta se convirtió en un imán para los promotores del sector energético interesados en ampliar su alcance.
Una empresa conjunta europea formada por la alemana RWE y la británica National Grid, llamada Bight Wind Holdings, pagó 1.100 millones de dólares por la mayor de las parcelas oceánicas ofertadas.
La petrolera Shell se asoció con la eléctrica francesa EDF para hacerse con otro lote de la subasta. Y una alianza entre EDP Renewables, de Portugal, y Engie, de Francia, logró adjudicarse otra zona.
El aumento exponencial de los precios de las subastas de emplazamientos marinos indica el creciente entusiasmo por los proyectos de energía limpia, ante la mayor conciencia sobre el cambio climático y el atractivo modelo de negocio de las energías renovables.
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Las ofertas ganadoras por los seis emplazamientos eólicos de Estados Unidos sumaron 4.370 millones de dólares – una cifra que supera los 3.700 millones de dólares récord pagados por los derechos de perforación de petróleo y gas en aguas estadounidenses, según indica el Financial Times.
Está previsto que se celebren más subastas como parte de los planes de la administración Biden para impulsar el incipiente sector de la energía eólica marina del país. Esto se hace eco de las medidas globales hacia una mayor dependencia de la energía procedente de parques eólicos marinos.
Los líderes mundiales en energía eólica marina, como China, Alemania y el Reino Unido, se comprometen con un fuerte crecimiento, según muestran los datos de la Agencia Internacional de la Energía. China prevé añadir una media de 2,8 gigavatios de energía eólica marina al año durante los próximos tres años.
Capacidad terrestre y marina
El potencial para desplegar capacidad eólica terrestre y marina depende de la geografía de cada país.
Entre las principales ubicaciones de energía eólica marina, Gran Bretaña cuenta con abundantes costas, Alemania puede aprovechar su situación entre el mar del Norte y el mar Báltico, y China utiliza con buen resultado sus extensas regiones costeras.
Pero cuando se combinan la capacidad eólica marina y terrestre, surge una imagen diferente.
La generación eólica terrestre y marina a nivel mundial sumó 732 gigavatios a finales de 2020, según la Agencia Internacional de Energías Renovables.
China es el líder mundial en energía eólica, con más de una cuarta parte de la capacidad total de 342 gigavatios. Esto supone más del doble de la capacidad eólica total del país en 2015.
China también alberga el mayor parque eólico terrestre del mundo en la provincia de Gansu, con 10 gigavatios de capacidad máxima. Y Corea del Sur planea el mayor proyecto de energía eólica marina del mundo, con 8,2 gigavatios de capacidad.
Con menos de la mitad de la capacidad combinada de energía eólica terrestre y marina de China, Estados Unidos tenía 139 gigavatios instalados en 2021. Al igual que China, el país sigue dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles, pero su capacidad eólica crece de forma constante.
Detrás de Estados Unidos, Alemania tiene la mayor capacidad eólica instalada de Europa, con más de 60 gigavatios. India ocupa el cuarto lugar del mundo con 42 gigavatios, seguida de España con 29 gigavatios.
Le sigue el Reino Unido con 26 gigavatios, a pesar de que el país alberga el mayor parque eólico marino del mundo, Hornsea One, de 1,2 gigavatios.



