En la COP28, 125 países de todo el mundo se comprometieron a triplicar la capacidad de energía renovable para 2030.
El crecimiento de la capacidad eólica y solar puede convertir a la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA) en un centro de energía limpia e hidrógeno verde.
Sin embargo, según un informe del Foro Económico Mundial, actualmente MENA va a la zaga de sus pares mundiales en este ámbito.
A finales de 2023, en el corazón de Oriente Medio, se asumieron varios compromisos climáticos importantes en la COP28. Además de los compromisos sobre eficiencia energética y la transición para abandonar los combustibles fósiles, 125 países firmaron una promesa de triplicar la capacidad de energía renovable para 2030.
La promesa señalaba que esto estaría en consonancia con las investigaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) sobre cómo limitar el calentamiento global a 1,5 °C, así como con el propósito de «crear nuevos empleos, mejorar la vida y los medios de subsistencia, y empoderar a las personas, las comunidades y las sociedades».
La región de Oriente Medio y Norte de África (MENA), que fue sede de la COP27 y la COP28, se ha asociado históricamente con sus reservas naturales de petróleo. Sin embargo, también cuenta con abundantes recursos naturales que pueden aprovecharse para producir energía renovable.
Con ese fin, los países de la región MENA añadirán 62 GW de capacidad de energía renovable en los próximos cinco años, según la AIE, en su intento de cumplir el compromiso asumido en la COP28. También se prevé que el ritmo de crecimiento se acelere hasta superar en más de tres veces el del quinquenio anterior, y que la capacidad solar represente más del 85 % del incremento.
Arabia Saudita representará más de un tercio de este crecimiento; también se esperan contribuciones importantes de los Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Omán, Egipto, Israel y Jordania. Según añade la investigación de la AIE, se prevé que estos siete países representen más del 90 % del crecimiento de la capacidad de energía renovable de la región.
Sin embargo, pese al creciente compromiso con la acción climática mediante objetivos de cero emisiones netas, la región MENA sigue a la zaga de sus pares mundiales en este ámbito, según un análisis para el Foro Económico Mundial.
El potencial solar y eólico de MENA
Aun así, hay ámbitos en los que la región MENA puede aprovechar sus inmensos recursos naturales para acelerar el crecimiento de su capacidad de energía renovable.
El Banco Mundial estima que entre el 22 % y el 26 % de toda la energía solar que llega a la Tierra se concentra en la región MENA, que tiene capacidad para abastecer al menos el 50 % del consumo mundial de electricidad.
El informe del Foro Cerrar la brecha en la acción climática concluyó que cada unidad de inversión en energía solar reduciría las emisiones el doble que en un país comparable de América del Norte o Europa.
Además, hay espacio para instalar estos parques solares: en toda la región existen extensas zonas de terreno disponible que no puede destinarse a otros usos.
Estas tierras disponibles también pueden aprovecharse para reforzar la capacidad de energía eólica. La costa atlántica de Marruecos, el golfo de Suez en Egipto, el desierto del noroeste de Arabia Saudita y la región meridional de Omán se han identificado como zonas con un enorme potencial para proyectos de energía eólica, según afirma el Arab Gulf States Institute de Washington.
El Instituto añade que los proyectos eólicos de la región no suelen afrontar los mismos obstáculos que los proyectos similares en Estados Unidos y Europa, donde puede ser más difícil y llevar más tiempo obtener permisos, y donde los proyectos suelen encontrar una mayor oposición de las comunidades locales.
Centro de hidrógeno verde
Al ampliar los proyectos eólicos y solares, los países de MENA pueden convertirse en centros de producción de hidrógeno verde. Esto reportará dos beneficios a la región.
En primer lugar, puede utilizarse para eliminar gradualmente los combustibles fósiles en sectores difíciles de electrificar y, por tanto, más dependientes de la generación con combustibles fósiles, como la producción de acero y cemento.
En segundo lugar, es probable que haya demanda de hidrógeno en países de otras regiones del mundo, lo que permitiría aprovechar la ubicación estratégica de la región para exportarlo a centros de demanda clave en Europa y Asia.
Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Omán, Egipto y Marruecos están explorando activamente oportunidades para el hidrógeno verde, firmando memorandos de entendimiento para establecer asociaciones estratégicas y realizando estudios de viabilidad.
¿Cómo facilita el Foro Económico Mundial la transición hacia la energía limpia?
El Centro de Energía y Materiales conecta a líderes para comprender las complejas transiciones que están transformando los sistemas energéticos, de materiales e industriales. Ofrece una plataforma para explorar cómo convergen la seguridad energética, la asequibilidad y la sostenibilidad.
Mediante la colaboración entre cadenas de valor y regiones, el Centro facilita vías compartidas que ayudan a sus socios a coordinarse en torno a soluciones prácticas para una transición segura, con bajas emisiones de carbono y equitativa.
Proyectos de energía limpia y financiación
Proyectos como estos reflejan una creciente toma de conciencia de las oportunidades financieras que ofrecen los proyectos de energía limpia en MENA.
Si la región supera los objetivos de reducción de emisiones y los proyectos renovables cumplen los requisitos, MENA podría generar créditos de carbono para el mercado del artículo 6, lo que ayudaría a canalizar aún más capital hacia proyectos de energía renovable. Al incorporarse al Acuerdo de París, el artículo 6 ofreció un marco para crear mercados de carbono sólidos capaces de atraer la inversión necesaria para la descarbonización mundial.
First Abu Dhabi Bank (FAB), uno de los mayores prestamistas de los Emiratos Árabes Unidos, afirma haber negociado créditos de carbono por valor de 84 millones de dólares en los primeros cinco meses desde la apertura de una mesa de negociación de carbono. FAB afirma que esta mesa ofrece opciones de negociación y financiación de carbono a clientes de banca corporativa y de inversión para proyectos u organizaciones que trabajan para reducir o eliminar emisiones.
A medida que los países de MENA amplían su capacidad renovable para avanzar hacia los objetivos anunciados en la COP28, esto supone un incentivo y una oportunidad adicionales para los países y las empresas de toda la región.

