Hormigón con bajas emisiones de carbono: ¿ha llegado ya el futuro?

The Lafarge Cement plant in England.
Concrete contributes over 7% of global greenhouse gas emissions globally per year.Image: REUTERS/John Geddie
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  • Históricamente, el hormigón ha sido perjudicial para el medio ambiente, pero la industria de la construcción está impulsando el desarrollo de hormigón con bajas emisiones de carbono.

  • En el ámbito tecnológico se han producido varios avances, como incorporar dióxido de carbono capturado al hormigón durante la mezcla o utilizar microorganismos para conferir resistencia al material.

  • Uno de los anuncios más destacados de la COP27 fue que los sectores del hormigón y el cemento se sumarían a la First Movers Coalition, comprometida con las tecnologías limpias.

El hormigón es el segundo material más utilizado en la Tierra, solo por detrás del agua. Sin embargo, históricamente también ha sido perjudicial para el medio ambiente. Según un estudio publicado en 2019, la combinación de la calcinación durante la fabricación del hormigón —que en muchos lugares utiliza carbón o gas natural como principal fuente de calor— y el transporte del hormigón son motivos importantes por los que este material genera más del siete por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero cada año.

«Si la industria del cemento fuera un país, sería el tercer mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo», afirmó Eric Miller, director de política energética de Nueva Jersey del NRDC (Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales).

El hormigón se utiliza desde hace más de 5.000 años y, durante la mayor parte de ese tiempo, su impacto ambiental apenas ha cambiado. ¿Podrían sus efectos negativos convertirse en cosa del pasado?

Hormigón con bajas emisiones de carbono

Estas losas impresas en 3D podrían ayudar a reducir la huella de carbono del hormigón.
Estas losas impresas en 3D podrían ayudar a reducir la huella de carbono del hormigón.
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La expresión «hormigón con bajas emisiones de carbono» se ha incorporado al vocabulario en los últimos años, como parte de un impulso general en todos los ámbitos de la industria de la construcción para producir materiales menos intensivos en carbono y reducir también las emisiones de carbono de los propios procesos constructivos. Esto es especialmente relevante para el hormigón en todos sus aspectos, porque sigue siendo uno de los materiales más versátiles, resistentes y asequibles de la Tierra.

El hormigón con bajas emisiones de carbono se analiza a lo largo de todo el ciclo de vida del producto. Una parte importante de la carga ambiental reside en su fabricación, pero también en el transporte y otros ámbitos. Como escribió el Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales en Una guía de diseño para la adquisición de hormigón con bajas emisiones de carbono para gobiernos estatales y locales:

La reducción de las emisiones del hormigón puede lograrse de forma acumulativa a lo largo de todo el ciclo de vida del material, y no solo mediante un único cambio. Esto incluye la selección de componentes; los procesos de fabricación, transporte y construcción; y el mantenimiento, la reparación y la eliminación o reutilización posteriores a la construcción.

First Movers y legislación

En la COP27, uno de los anuncios más destacados fue que los sectores del hormigón y el cemento se sumarían a First Movers. First Movers Coalition es una iniciativa con 65 miembros (empresas) comprometidos con las tecnologías limpias. En 2022, los sectores del hormigón y el cemento se sumaron a los del aluminio, el transporte marítimo, el acero, el transporte por carretera y la aviación. Grandes empresas como GM y PepsiCo se han unido a First Movers.

En la COP27, Shilpan Amin, vicepresidente sénior y presidente de GM International, señaló que una planta de GM en Tennessee ya había empezado a utilizar tecnología de captura de carbono en sus instalaciones de vehículos eléctricos. Mafalda Duarte, directora ejecutiva del Fondo de Inversión Climática, señaló que algunos de los lugares con mayores emisiones industriales son países en desarrollo y afirmó: «Por eso me alegró especialmente que los sectores del hormigón y el cemento se hayan unido a First Movers Coalition, porque estos productos tienen mucha demanda en los países en desarrollo».

First Movers es un consorcio de la industria privada. También ha habido numerosos avances legislativos para que el sector del hormigón sea más respetuoso con el medio ambiente. Entre los más destacados figuran las inversiones climáticas incluidas en la Ley de Reducción de la Inflación de 2022. Esta contempla fondos para una nueva iniciativa del DOE llamada «Programa de Despliegue de Instalaciones Industriales Avanzadas», que otorgará subvenciones a empresas para modernizar y mejorar sus operaciones. También está la muy celebrada iniciativa Buy Clean, que insta a los organismos a adquirir materiales de construcción ecológicos para sus proyectos.

Según Construction Dive, la financiación incluida en la ley abarca:

  • 2.150 millones de dólares para instalar materiales con bajas emisiones de carbono en edificios propiedad de la Administración de Servicios Generales.

  • 2.000 millones de dólares para subvenciones al transporte con bajas emisiones de carbono, destinadas a reembolsar e incentivar el uso de estos materiales en proyectos de la Administración Federal de Carreteras.

  • 250 millones de dólares para desarrollar y estandarizar declaraciones ambientales de producto para materiales de construcción, con subvenciones y asistencia técnica para los fabricantes.

  • 100 millones de dólares para identificar y etiquetar materiales y productos con bajas emisiones de carbono destinados a proyectos de transporte y construcción financiados con fondos federales.

El autor escribe:

Aunque existen alternativas al cemento, muchas se encuentran en las primeras etapas de desarrollo y la mezcla tradicional de cemento Portland sigue siendo rentable. Con la nueva financiación federal, los contratistas pueden utilizar materiales con menos emisiones de carbono sin coste adicional y adquirir experiencia en construcción ecológica.

A escala más local, estados como Nueva Jersey también ofrecen incentivos para el hormigón con bajas emisiones de carbono. La Asamblea de Nueva Jersey aprobó recientemente un proyecto de ley que «otorgaría créditos fiscales sobre las sociedades (CBT) y créditos del impuesto sobre la renta bruta (GIT) a los productores de hormigón que suministren hormigón asociado a una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para su uso en determinados proyectos financiados por el estado».

«Este proyecto de ley es una medida inteligente y pragmática para reducir las emisiones del sector de la construcción y, al mismo tiempo, ofrecer un mercado competitivo a las empresas de Nueva Jersey», afirmó Ed Potosnak, director ejecutivo de la Liga de Votantes por la Conservación de Nueva Jersey.

Si observamos los distintos estados de EE. UU., veremos que se han aprobado diversas iniciativas para reducir las emisiones de carbono. Colorado cuenta ahora con la «Ley Buy Clean Colorado», y Nueva York aprobó una ley que establece un estándar de adquisición de hormigón con bajas emisiones de carbono incorporadas para proyectos de construcción pública. Se están considerando otras leyes en California y otros estados.

Avances en el hormigón

En el ámbito de las nuevas tecnologías, hay varios avances que podrían ayudar a que la producción de hormigón sea un proceso mucho menos intensivo en carbono. La tecnología de CarbonCure incorpora dióxido de carbono capturado al hormigón durante la mezcla, donde se convierte en un mineral, y ya se ha utilizado en decenas de proyectos en todo el país, entre ellos Amazon HQ2 en Arlington, Virginia. Sublime Systems fabrica un hormigón que prescinde por completo del horno y, en su lugar, utiliza un proceso eléctrico para transformar la piedra caliza. El proceso se realiza a temperatura ambiente, en vez de a las altas temperaturas de un horno.

Otra tecnología que se está estudiando se denomina biocementación, y utiliza microorganismos para producir el carbonato de calcio que confiere al hormigón sus muy apreciadas propiedades aglutinantes y de resistencia.

La tecnología que podría tener mayor uso en un futuro cercano es la captura de carbono: el carbono generado durante la producción se captura, se almacena bajo tierra y luego se reincorpora al hormigón para hacerlo más resistente o se reserva para otros usos.

Ars Technica publicó recientemente un artículo detallado sobre diversos avances en la tecnología del hormigón, como la electrificación del horno, la modificación de las materias primas y los cementos alternativos.

Todo parece indicar que la industria del hormigón se encuentra en las primeras etapas de su transición hacia un futuro con bajas emisiones de carbono. La rapidez con que lo alcance influirá mucho en la velocidad con que el sector pueda reducir esa exorbitante cifra del siete por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero y transformar la producción de hormigón —una tecnología milenaria que apenas ha cambiado a lo largo de los siglos— en una industria compatible con el futuro del planeta.

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