Se necesita una acción urgente para combatir la crisis climática y garantizar la seguridad energética.
Los edificios ofrecen más potencial de ahorro energético que la industria o el transporte.
Reacondicionar los edificios existentes podría reducir su intensidad energética en casi un 40 %, según el informe Transforming Energy Demand del Foro Económico Mundial.
Hacer los edificios más eficientes desde el punto de vista energético ofrece la posibilidad de reducir la demanda energética mundial en un 12 %. Esta es una conclusión clave de la edición 2024 de Transforming Energy Demand del Foro Económico Mundial, publicado para coincidir con la Reunión Anual del Foro en Davos.
El informe analiza el potencial de ahorro energético de tres sectores: industria, transporte y edificios. En conjunto, estos sectores representan actualmente el 94 % de la demanda energética mundial.
La métrica clave del estudio es la intensidad energética, una medida de la energía necesaria para producir cada unidad de producto interno bruto. La investigación muestra que los edificios tienen el mayor potencial de ahorro energético de los tres sectores.
En 2022, los edificios consumieron el 30 % de la energía mundial. La industria representó una cuota del 38 %, mientras que el transporte absorbió el 26 % del total del suministro.
En cuanto al potencial de ahorro energético, los edificios van a la cabeza, con la posibilidad de reducir la intensidad energética en un 38 %. Si esos ahorros se lograran en su totalidad, la demanda energética mundial se reduciría en un 12 %.
5 formas de ahorrar energía en edificios antiguos
El reacondicionamiento de edificios antiguos será clave para desbloquear todo el potencial de ahorro energético del sector de la edificación. Como afirma el informe: «El 75 % de los edificios que seguirán en pie en 2050 ya existen».
El coste del reacondicionamiento de edificios sigue siendo un obstáculo para el progreso, pero los enfoques innovadores para financiar la renovación de los sistemas de energía y aislamiento podrían acelerar los avances. Entre ellos se incluyen:
1: Programas de financiación para la eficiencia energética sin intereses, con reembolsos realizados a través de las facturas de energía en un plazo máximo de cinco años.
2: El desarrollo de modelos de energía como servicio eliminaría los costes iniciales. También permitiría a los proveedores de energía y a los clientes compartir los beneficios y posibilitaría la coinversión entre los ocupantes de los edificios.
3: La contratación de pólizas de seguro de riesgo que sean titularidad conjunta de los propietarios de inmuebles, los reacondicionadores y las aseguradoras eliminaría las barreras creadas por las partes que sienten que tienen poca capacidad de actuación en el proceso.
4: Cooperación con las autoridades municipales, las escuelas técnicas y las universidades para garantizar la disponibilidad de un grupo de talento cualificado que lleve a cabo proyectos de reacondicionamiento.
5: Colaboración dentro de los ecosistemas industriales regionales para garantizar un suministro preparado de materiales y servicios de reciclaje para el material retirado durante el reacondicionamiento.
Más allá de los beneficios energéticos
El reacondicionamiento de edificios antiguos aporta beneficios más allá del ahorro energético. El informe identifica otras ventajas, entre ellas la reducción de las bajas por enfermedad del personal en un 20 %, la mejora de la productividad de los empleados (hasta 7.500 dólares por persona y año) y la creación de 3,2 millones de nuevos empleos al año. Además, el valor de los activos de los edificios reacondicionados aumenta aproximadamente un 15 %.
Para impulsar la transición energética, el sector inmobiliario existente representa una gran oportunidad que conlleva beneficios para una amplia gama de partes interesadas.
¿Cómo facilita el Foro Económico Mundial la transición hacia la energía limpia?
El Centro para la Energía y los Materiales conecta a líderes para dar sentido a las complejas transiciones que transforman los sistemas energéticos, de materiales e industriales. Ofrece una plataforma para explorar cómo se relacionan la seguridad energética, la asequibilidad y la sostenibilidad.
Mediante la colaboración entre cadenas de valor y regiones, el Centro hace posibles trayectorias compartidas que ayudan a los socios a alinearse en torno a soluciones prácticas para una transición segura, baja en carbono y equitativa.


