La producción mundial de carbón acaba de registrar su mayor caída

Labourers work at a traditional charcoal factory at a village in Qaha, El-Kalubia governorate, near Cairo, May 7, 2015. Each labourer works approximately 10 hours and earns a daily wage of 70 Egyptian pounds ($9) per day. Last year Egypt approved expanded industrial coal use to help it confront its worst energy crisis in decades. But acknowledging environmental concerns, it says it has also tightened enforcement of regulations related to local coal burning and domestic charcoal production. Picture taken May 7, 2015. REUTERS/Amr Abdallah Dalsh

2016 saw the biggest drop in coal production on record: a huge fall of 6.2%Image: REUTERS/Amr Abdallah Dalshâ
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La forma en que el mundo obtiene su energía está cambiando a una velocidad asombrosa. A medida que generar energía renovable se vuelve más barato, su demanda se dispara. Al mismo tiempo, la demanda de la fuente de energía más contaminante —el carbón— se desploma.

Con el auge de la energía verde y el creciente uso de alternativas con menos emisiones de carbono, como el gas natural, la producción de carbón lleva varios años en descenso. Según la revisión estadística anual de BP sobre la energía mundial, en 2016 se registró la mayor caída de la producción de carbón de la que se tiene constancia: un enorme descenso del 6,2%.

Gran parte de este descenso puede atribuirse a China y Estados Unidos, ambos grandes consumidores de carbón.

El Reino Unido, que también ha reducido considerablemente su dependencia de este combustible en los últimos años, logró pasar su primer día en 140 años sin quemar carbón para generar electricidad.

¿Un hábito contaminante en vías de extinción?

China, el mayor consumidor de energía del mundo y, con diferencia, el mayor usuario de carbón, redujo su uso en 26 millones de toneladas equivalentes de petróleo, o Mtep, a lo largo de 2016. La cantidad que extrajo cayó en una cifra récord de 140 Mtep.

Estas cifras están vinculadas a una serie de medidas que el país adoptó a principios de 2016 para reducir el exceso de capacidad nacional de producción de carbón y aumentar la eficiencia de las minas que seguían operativas. El impacto fue drástico: la producción de carbón se desplomó mientras los precios subían con fuerza.

El informe de 2017 del Índice de Desempeño de la Arquitectura Energética Global del Foro Económico Mundial sitúa a China en el puesto 95; queda rezagada respecto de otras potencias mundiales debido a su alto nivel de intensidad energética y de emisiones de CO2.

Todo esto se ha extendido al mercado mundial del carbón: los precios han subido en general y la demanda de carbón ha disminuido aún más.

El auge de las energías renovables

Aunque todavía representan un pequeño porcentaje del mercado energético mundial en conjunto, el uso de las energías renovables sigue creciendo. La energía renovable (sin incluir la hidroeléctrica) registró su mayor aumento hasta la fecha: un 14,1%, o 53 Mtep.

La energía eólica representó más de la mitad de este crecimiento. La solar aportó un tercio. China es ahora el mayor productor individual de energía renovable, por delante de Estados Unidos.

Image: BP

Todo esto significa que las emisiones de carbono se mantuvieron prácticamente estables de un año a otro. Este es el tercer año con poco o ningún crecimiento, un giro marcado respecto de la década anterior, cuando las emisiones aumentaron casi un 2,5% al año. De hecho, las emisiones de carbono de China han disminuido en los últimos dos años, tras haber aumentado un 75% en los 10 años anteriores.

La pregunta clave, señala Spencer Dale, economista jefe del grupo BP, especialmente ahora que Estados Unidos se retira del Acuerdo de París sobre el clima, es si estos últimos tres años marcan una ruptura decisiva con el pasado o si son simplemente el resultado de factores cíclicos.

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