La energía hidroeléctrica, la mayor fuente de energía renovable, registró una caída en su generación en la primera mitad de 2023 debido a las sequías.
China y Estados Unidos se encuentran entre los países que registraron fuertes descensos en la generación hidroeléctrica, mientras que la expansión de la energía hidroeléctrica también se ha ralentizado.
El informe 2023 Fostering Effective Energy Transition del Foro Económico Mundial recomienda impulsar la hidroelectricidad eliminando algunas barreras regulatorias y proporcionando apoyo financiero para integrar la hidroelectricidad y otras energías renovables.
La energía hidroeléctrica es una de las fuentes de energía renovable más antiguas del mundo, que convierte la fuerza del agua en electricidad. También es la mayor, con una generación superior a la de todas las demás energías renovables juntas, y se espera que siga liderando hasta bien entrada la década de 2030.
Sin embargo, la generación hidroeléctrica aumentó solo un 2 % en 2022, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Además, un nuevo informe del analista energético Ember muestra que la generación hidroeléctrica mundial disminuyó considerablemente en la primera mitad de 2023 en comparación con el mismo periodo de 2022. Esto, a su vez, provocó un aumento general de la generación de energía a partir de combustibles fósiles para compensar la diferencia.
¿Qué hay detrás de este cambio significativo en la generación de energía?
Impacto de las sequías en la generación hidroeléctrica
Ember atribuye a las sequías la pérdida del 8,5 % en la generación hidroeléctrica, especialmente en China, que representó aproximadamente tres cuartas partes de la caída mundial. China es el mayor productor de energía hidroeléctrica del mundo por capacidad, según estadísticas de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA).
De manera similar, Estados Unidos, que ocupa el tercer lugar en producción hidroeléctrica mundial, ha anunciado una caída del 6 % este año. La Agencia de Información Energética de Estados Unidos atribuye esto a las “temperaturas superiores a lo normal”, que están derritiendo rápidamente la nieve en el noroeste del país, donde se genera la mayor parte de la energía hidroeléctrica. Y la Agencia de Información Energética prevé una caída de casi una quinta parte en el noroeste este año, en comparación con 2022. Parte de esta caída se verá compensada por California, donde las condiciones de sequía han mejorado, lo que ha traído más lluvias y una mayor producción hidroeléctrica.
¿Cómo facilita el Foro Económico Mundial la transición a la energía limpia?
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Mediante la colaboración entre cadenas de valor y regiones, el Centro permite trazar vías compartidas que ayudan a los socios a alinearse en torno a soluciones prácticas para una transición segura, baja en carbono y equitativa.
Solo Brasil, el segundo mayor productor mundial de energía hidroeléctrica, espera un año excepcional en 2023. El país registró un aumento de 64 000 millones de kWh en 2022, una tendencia que se espera que continúe este año dada la cantidad excepcionalmente alta de agua almacenada en los embalses de Brasil.
La energía hidroeléctrica se encuentra frenada
Junto con el impacto del cambio climático en las precipitaciones, que la AIE describe como “erráticas”, también se ha producido una desaceleración notable en la expansión de la energía hidroeléctrica. Esta tendencia afecta especialmente a China, América Latina y Europa, según la AIE, mientras que el crecimiento en Asia-Pacífico, África y Oriente Medio compensa en parte su impacto.
En China, por ejemplo, esta desaceleración se debe a la disminución del número de emplazamientos adecuados, así como a preocupaciones ambientales, que también frenan nuevas inversiones en otros lugares. De hecho, la AIE informa de que la inversión mundial en capacidad hidroeléctrica disminuyó más de una décima parte en 2022 y se prevé que continúe por esta trayectoria descendente.
Otro factor importante son las instalaciones antiguas y obsoletas. En las economías avanzadas, muchas centrales se construyeron entre las décadas de 1960 y 1980, según la AIE. Esta calcula que el 40 % de las instalaciones existentes tiene 40 años o más y necesita modernizarse y rehabilitarse.
El informe también señala que la energía hidroeléctrica ha ocupado un lugar secundario en la agenda de las políticas gubernamentales de energías renovables durante las últimas dos décadas, que se han centrado más en la expansión de la energía eólica y solar.
Devolver a la energía hidroeléctrica una trayectoria ascendente
En su Fostering Effective Energy Transition 2023 Insight Report, el Foro Económico Mundial toma a Brasil como ejemplo de lo que los países pueden hacer para aprovechar al máximo la energía hidroeléctrica. Las recomendaciones incluyen eliminar las barreras regulatorias para impulsar la comercialización de los servicios hidroeléctricos y proporcionar un mayor apoyo financiero para integrar la generación hidroeléctrica con otras fuentes de energía renovable.
La AIE recomienda que las normas de sostenibilidad tanto para los proyectos existentes como para los nuevos sean más claras, y que se priorice la mitigación de los impactos sociales y ambientales negativos de la expansión hidroeléctrica para obtener el apoyo del público y de los inversores.
Sin embargo, el Global Risks Report 2023 del Foro Económico Mundial señala que no mitigar ni adaptarse al cambio climático son las dos principales preocupaciones que los expertos en riesgos tienen para la próxima década. Por tanto, incluso con todos los mecanismos de apoyo descritos anteriormente, frente a la sequía y otros impactos ambientales, parece que el rendimiento futuro de las centrales hidroeléctricas dependerá también de la eficacia de la acción climática mundial.


