A medida que crece rápidamente la capacidad instalada de energía renovable, sus emisiones de carbono a lo largo de todo el ciclo de vida podrían representar el 60 % de todo el sector eléctrico, lo que pone de relieve la necesidad de reducir las emisiones en toda la cadena de valor.
Además de contribuir al objetivo de energía limpia, las energías renovables serán también un importante catalizador para varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como la restauración ecológica para la vida terrestre, el trabajo decente y el crecimiento económico.
China concentra más de la mitad de la cuota de mercado mundial de la fabricación de equipos y el desarrollo de proyectos de energías renovables, por lo que tiene potencial para liderar toda la cadena de valor hacia el desarrollo sostenible.
En la COP28, uno de los logros más destacados fue el acuerdo para triplicar la capacidad instalada mundial de energía renovable de aquí a 2030. Este crecimiento explosivo está haciendo que más empresas de energías renovables tomen conciencia de la huella ambiental de su cadena de valor y de la importancia de acelerar la reducción de emisiones.
Para 2050, en un escenario de cero emisiones netas, se prevé que las energías renovables representen el 90 % de la generación eléctrica mundial. Según la investigación del Foro Económico Mundial, si se mantienen los niveles actuales de intensidad de carbono, sus emisiones a lo largo de todo el ciclo de vida representarán el 60 % de todo el sector eléctrico. Es imperativo descarbonizar cuanto antes la cadena de valor de las energías renovables, desde la producción y la fabricación hasta las operaciones y el tratamiento al final de su vida útil.

Vivimos en una época de múltiples crisis, y lograr el desarrollo sostenible va mucho más allá de una mera cuestión de «carbono». El rápido desarrollo de las energías renovables plantea nuevos desafíos y oportunidades para esta era, y nos permite abordar simultáneamente cuestiones como la protección de la tierra, la restauración ecológica y la conservación de la biodiversidad, así como promover el empleo y el desarrollo económico. Por ejemplo, entre 2021 y 2060, se prevé que la superficie terrestre destinada a proyectos de energía solar en China se multiplique por 14, lo que plantea nuevos interrogantes sobre el uso de las tierras agrícolas y la protección de los bosques.
El desarrollo sostenible de las energías renovables exige esfuerzos conjuntos a lo largo de la cadena de valor, incluidos los proveedores de materiales, los fabricantes de equipos, los promotores de proyectos, los operadores y las empresas de reciclaje. El papel de las empresas líderes es especialmente crucial. Mediante iniciativas de colaboración, como el apoyo a los proveedores y el reciclaje al final de la vida útil, estos líderes del sector pueden mostrar las mejores prácticas y maximizar los beneficios para el clima, la naturaleza y la economía durante todo el ciclo de vida de los productos de energía renovable.

Toda la cadena de valor: creación de valor sostenible en cada etapa
Para que las energías renovables se desarrollen de forma sostenible, cada etapa de la cadena de valor debe identificar sus oportunidades específicas y adoptar las medidas correspondientes:
Procesamiento de materiales y fabricación de equipos: Adoptar procesos de producción con bajas emisiones de carbono y respetuosos con el medio ambiente para contribuir a lograr cero emisiones de carbono incorporado. Esto incluye utilizar un suministro de energía 100 % limpia y materiales ligeros con bajas emisiones de carbono, como acero con cero emisiones de carbono y fibra de carbono.
Desarrollo y operación de proyectos: Cumplir normas estrictas de evaluación y protección ambiental para minimizar los efectos negativos en los ecosistemas locales y generar, en la mayor medida posible, efectos positivos como la restauración ecológica. Por ejemplo, la planificación y el diseño científicos de parques eólicos y solares pueden evitar alterar los hábitats de la fauna silvestre y sus rutas migratorias. Las empresas también pueden mejorar el entorno ecológico local mediante la reforestación, el uso de turbinas eólicas como arrecifes artificiales, entre otras medidas.
Tratamiento al final de la vida útil: El reciclaje y la reutilización son fundamentales para reducir los residuos y la dependencia de los recursos naturales, y promover una economía circular. Por ejemplo, el uso de materiales de cemento reciclados puede reducir casi un 30 % la intensidad de carbono de la energía eólica.
Los proyectos de energía renovable cuentan con una amplia gama de enfoques para mejorar la sostenibilidad a lo largo de todo su ciclo de vida, desde la cuna hasta la tumba. Según la investigación del Foro Económico Mundial, priorizar siete palancas clave de aquí a 2030 podría reducir un 70 % las emisiones de carbono en toda la cadena de valor de las energías renovables y crear una oportunidad de mercado mundial valorada en 2 billones de dólares.

«Renovables+»: el modelo chino para la energía renovable sostenible
China desempeña un papel crucial en la cadena de valor mundial de las energías renovables. Las empresas chinas concentran más del 70 % de la cuota de mercado mundial de la fabricación de equipos para energías renovables y más del 60 % de la cuota correspondiente al desarrollo de nuevos proyectos. Estas cifras sitúan los ejemplos chinos a la vanguardia mundial y animan a más empresas del país a reconocer las importantes oportunidades que ofrece el logro de los ODS. Muchas prácticas actuales ya están abriendo camino en esta transición.
China es uno de los países con mayor superficie afectada por la desertificación, más personas afectadas y mayor riesgo de tormentas de arena. La «energía solar para controlar la arena» se ha convertido en una medida eficaz para controlar el viento y la arena en las zonas más desertificadas del norte de China. Las empresas de energías renovables desempeñan un papel crucial en la ampliación y la innovación tecnológica de este enfoque.
Por ejemplo, LONGi, una empresa solar china, ha desarrollado en el desierto de Ulan Buh, en el condado de Dengkou, Bayannur, Mongolia Interior, un modelo de «generación de energía sobre los paneles, agricultura entre los paneles y plantación debajo de los paneles». Según se informa, es la primera central de «energía solar + gestión ecológica» de la zona y se espera que permita restaurar y gestionar 3.000 acres de desierto, suministrar 200 GWh de energía verde al año, ahorrar un promedio anual de 62.000 toneladas de consumo de carbón estándar y reducir las emisiones de carbono y humo.
Este modelo puede mejorar el microclima, mitigar desastres naturales como los vientos cálidos y secos y las tormentas de arena, aumentar la cobertura vegetal y apoyar los cultivos comerciales y la ganadería, lo que incrementa el empleo y los ingresos de la población local. Las empresas solares chinas están desarrollando y promoviendo activamente el modelo de «energía solar para controlar la arena», que les permite impulsar el desarrollo de energía limpia y, a la vez, alcanzar ODS como la restauración ecológica y la revitalización rural.
El presidente de LONGi Green Energy, Zhong Baoshen, afirma: «Esperamos que más empresas solares colaboren en materia de innovación, exploren más prácticas mundiales de “energía solar + restauración ecológica” y adopten medidas concretas para apoyar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas de aquí a 2030, contribuyendo así al desarrollo sostenible de toda la humanidad».
Además de la energía solar, la eólica, otra de las principales formas de energía renovable, también desempeña un papel importante en la sinergia entre los ODS. Muchas empresas chinas se dedican a desarrollar modelos innovadores de protección de la biodiversidad para sus parques eólicos terrestres y marinos, y prestan especial atención al impacto de estos parques en los hábitats y las rutas migratorias de las aves.
Longyuan Power, el mayor operador de energía eólica del mundo, colabora con el mundo académico y los gobiernos locales para reducir las colisiones de aves y minimizar el impacto en las migraciones mediante la instalación de nidos en zonas seguras, el ajuste de la distancia entre turbinas y de su velocidad de arranque, y la pintura de las palas. Además, Longyuan ha establecido estaciones de observación de aves en parques eólicos marinos para estudiar el impacto de la construcción y operación de estos parques en las aves migratorias, e ha invertido en proyectos de restauración ecológica marina en su parque eólico marino de Rudong, en la provincia de Jiangsu. Ha liberado aproximadamente 1.000 millones de larvas de peces y cangrejos en el mar Amarillo y supervisa activamente los avances. Estas iniciativas, que generan sinergias entre las energías renovables y la biodiversidad, producen buenos beneficios económicos y ecológicos, y la población de aves ha aumentado, especialmente la de especies raras.
El presidente de Longyuan Power, Gong Yufei, afirma: «Durante muchos años, Longyuan Power ha actuado activamente en la restauración ecológica marina y la protección de las aves, cumpliendo con su responsabilidad social corporativa y procurando combinar eficazmente los beneficios económicos, sociales y ecológicos, así como promover el desarrollo armonizado de las energías renovables y la protección ecológica».
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para impulsar la transición hacia la energía limpia?
De China al mundo
Las empresas chinas de energías renovables innovan constantemente con enfoques de «renovables +», como «energías renovables + salinas», «energías renovables + pesca» y «energías renovables + cultivo de té», teniendo en cuenta las ventajas regionales, las condiciones normativas y la dotación de recursos, junto con los gobiernos locales y diversos socios.
Al mismo tiempo, como principales proveedores mundiales de equipos para energías renovables y promotores de proyectos, las acciones de las empresas chinas allanarán el camino hacia el desarrollo sostenible de las energías renovables y darán a conocer enfoques ejemplares. Por ejemplo, LONGi ha promovido con éxito su modelo fotovoltaico de control de la arena en regiones muy desertificadas de África y Oriente Medio, ayudando a la población local a lograr tanto un crecimiento ecológico como económico. Empresas como Longyuan Power llevan proyectos eólicos de alta calidad y con normas exigentes a países en desarrollo como Sudáfrica, aliviando la escasez energética local y promoviendo el empleo y el bienestar de las comunidades.
Para acelerar aún más los avances y lograr un desarrollo sostenible a lo largo de todo el ciclo de vida, las empresas y las partes interesadas de la cadena de valor deben colaborar continuamente, impulsar innovaciones tecnológicas y en los modelos de negocio, y ampliar su escala. Los actores chinos y mundiales deben generar mayores beneficios ambientales, sociales y económicos, asegurándose de que el salto adelante de las energías renovables se convierta en una nueva oportunidad de desarrollo y de que lo «verde» sea la nueva frontera y el nuevo motor del crecimiento.
Este artículo se elaboró con contribuciones de Songxian Jiang, Xinhong Qin, Tony Wu y Zike Zhou, del Foro Económico Mundial, y de Agnes Li y Feng Lu, de Boston Consulting Group.


