Durante más de 30 años, muchos países africanos han explorado sus recursos naturales, ya sean petróleo, gas o minerales. En los últimos diez años, muchos más se han sumado al selecto club de la explotación de recursos naturales. Muchos también han sido testigos de crecimiento y desarrollo económicos.
Se han destinado importantes inversiones al desarrollo y crecimiento de la industria extractiva en el continente. Pero existe una desconexión entre la industria y las instituciones de educación superior. Se supone que estas deben proporcionar y desarrollar las habilidades, competencias y capital humano necesarios para desarrollar y gestionar la industria.
Pero existe una brecha considerable entre el tipo de egresados que producen las universidades y lo que necesitan las industrias extractivas.
Hay casos en los que esta brecha se ha reducido. Por ejemplo, una colaboración entre instituciones privadas y públicas bajo el paraguas de Nigeria’s Institute of Petroleum Studies ha demostrado ser exitosa.
La complejidad del contenido local
Una iniciativa que podría ayudar a cerrar la brecha es el contenido local.
Como concepto, el contenido local es complejo. En el contexto de este debate, se refiere al proceso de desarrollo de habilidades y capacidades locales, así como a la competitividad y la participación de los proveedores locales en la industria extractiva.
El contenido local exige que los ciudadanos locales obtengan empleos en el sector. En situaciones en las que no hay habilidades disponibles, se considera la capacidad de desarrollarlas.
Es una agenda importante en África, pero los desafíos y las expectativas son enormes. En primer lugar, existe un grupo limitado de competencias y conocimientos para desarrollar sus recursos naturales. En segundo lugar, alinear el contenido local con las prioridades nacionales es un desafío, porque intervienen muchas partes interesadas.
Desarrollar el contenido local también tiene un coste, y siempre surge la cuestión de quién paga y a qué precio. Otro desafío es decidir quién se beneficia más y cómo los gobiernos definen sus objetivos o políticas.
A pesar de estos desafíos, el desarrollo del contenido local ofrece un beneficio claro para los gobiernos anfitriones, porque ayuda a:
estimular el empleo,
aumentar una fuerza laboral cualificada,
desarrollar la competitividad internacional de los proveedores locales, y
proteger los sectores estratégicos clave de un país.
Países con políticas vigentes
Las políticas de contenido local varían de un país a otro. Nigeria cuenta con una Local Content Act. Esta ley está orientada a desarrollar y mejorar la capacidad y la participación locales en la industria extractiva, así como a la mejora general de la economía.
En Angola, la situación normativa es algo más complicada. No existe una institución central o única encargada de supervisar la aplicación, aunque el papel del contenido local está claramente reconocido.
Etiopía abrió su sector minero a la inversión privada en 1991. Una ampliación estratégica de los permisos mineros es posible con la promulgación de la Mining Operations Proclamation. Asimismo, busca aumentar la participación de nacionales etíopes en el sector extractivo.
El Gobierno de Botsuana alienta a las empresas extranjeras a contratar a nacionales cualificados en lugar de expatriados. La concesión de permisos de trabajo a extranjeros puede supeditarse a esfuerzos demostrables de «localización». Aunque se puede emplear a expatriados, las empresas internacionales deben contar con estrategias para desarrollar habilidades locales y planes de sucesión.
En Gabón, una nueva ley de hidrocarburos fomenta el reemplazo progresivo de trabajadores extranjeros y da prioridad a la contratación de personas locales con una cualificación equivalente.
¿Pero dónde están las personas cualificadas?
Es necesario pensar con detenimiento cómo las políticas de contenido local pueden influir realmente en la calidad de la educación superior y mejorarla. Es de dominio público que existen urgentes necesidades de desarrollo de capital humano en toda África . También está claro que el desarrollo del capital humano local es un requisito previo si la industria extractiva ha de tener un mayor enfoque nacional.
Los esfuerzos en materia de contenido local están muy alejados de la calidad de la educación superior que se imparte. En Nigeria, la mayoría de los egresados que se incorporan al sector del petróleo y el gas deben ser reciclados por las empresas. Y en muchos casos, necesitan un posgrado adicional en una universidad extranjera antes de ser contratados.
En países como Kenia, Tanzania, Gabón y Angola, la oferta de educación superior para formar las competencias que requiere el sector es mínima. En algunos casos es totalmente inexistente. La situación es aún peor en la formación de habilidades profesionales, que son muy demandadas en el sector extractivo.
En Angola, Nigeria, Kenia, Liberia y otros muchos países africanos donde la explotación de recursos naturales figura en la agenda gubernamental, abundan los programas de becas en el extranjero. La mayoría está financiada por el Gobierno o la industria para cumplir con las políticas de contenido local o para mostrar su responsabilidad social corporativa. Pero parecen favorecer a las universidades extranjeras. Además, algunos egresados no regresan a su país, frustrando la intención del contenido local.
Centrarse en una educación superior de calidad
Parece que las instituciones que ofrecen educación de máxima calidad son aquellas que han sido coorganizadas o alojadas conjuntamente mediante una asociación entre el Gobierno y la industria. Un ejemplo es Nigeria’s Institute of Petroleum Studies. Este está patrocinado por Total Exploration and Production Nigeria y la empresa estatal Nigerian National Petroleum Corporation.
El instituto tiene su sede en la Universidad de Port Harcourt, una institución pública, en colaboración con la IFP School of Oil and Gas de Francia, mediante un modelo transnacional de educación y una escuela de posgrado colaborativa.
En lugar de enviar a personas al extranjero para formarse, ¿no sería mejor fomentar las alianzas entre instituciones del continente y sus homólogas en el exterior, mientras se colabora con la industria para generar las competencias?
La mayoría de los egresados del Institute of Petroleum Studies permanecen en Nigeria. Su éxito se refleja en la atracción de otros nacionales africanos para cursar los programas del instituto. Esta iniciativa garantiza que los egresados tengan una probabilidad del 90 % de incorporarse a la industria nigeriana del petróleo y el gas.
El contenido local es un asunto de gran actualidad y ha llegado para quedarse en el continente. También está claro que los principales actores, el Gobierno y la industria, consideran favorablemente el valor del contenido local como una propuesta sostenible.
Teniendo en cuenta la aparente baja calidad de los egresados y la urgente necesidad de desarrollar capital humano, es imperativo considerar políticas de contenido local que favorezcan el desarrollo y la mejora de la educación superior para lograr un impacto práctico.
Este artículo se publica en colaboración con The Conversation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: el Dr. Akanimo Odon es un experto internacional en estrategia y desarrollo empresarial que ha adquirido experiencia en diversas funciones para numerosos organismos mundiales e internacionales.
Imagen: vista de una mina en Etiopía. Reuters.
