La magnitud de la inversión necesaria para lograr una transición hacia las energías limpias exige un esfuerzo mundial.
Una transición exitosa requiere alianzas intersectoriales que reúnan conocimientos, competencias y recursos.
Es necesario crear oportunidades que faciliten un impacto duradero y contribuyan a definir la agenda energética mundial.
Hasta la fecha, más de 70 gobiernos se han comprometido a lograr cero emisiones netas de carbono para 2050, lo que demuestra la inversión real y el compromiso con la transición energética. Pero Roma no se construyó en un día y, para alcanzar estos objetivos, la comunidad energética internacional tendrá que dar varios pasos.
Las empresas petroleras nacionales e internacionales ya han empezado a adoptar objetivos sostenibles. Pero la magnitud del esfuerzo y de la inversión necesarios para lograr una transición hacia las energías limpias no es algo que pueda asumir por sí solo ningún país, y mucho menos una sola entidad. En 2020, la Comisión de Transiciones Energéticas (ETC) estimó que alcanzar cero emisiones netas a mediados de siglo requeriría inversiones adicionales de entre 1 y 2 billones de dólares al año, es decir, entre el 1 y el 1,5 % del producto interno bruto mundial.
Solo en Europa, habría que invertir 3,8 billones de dólares en nuevos proyectos de generación eléctrica, como los de energía eólica y solar, además de otros 1,5 billones de dólares en proyectos de hidrógeno verde entre 2021 y 2050 para que el continente pudiera abandonar los combustibles fósiles.

Empresas energéticas a la vanguardia de las alianzas sostenibles
Este cambio entre las empresas petroleras mundiales también va acompañado del reconocimiento de que cumplir los compromisos de reducción de emisiones y los objetivos climáticos más amplios no es una estrategia individual, y de que las alianzas multisectoriales son esenciales. Empresas energéticas nacionales, regionales e internacionales ya están explorando alianzas en ámbitos con un impacto duradero en la transición energética.
1. Hidrógeno: el combustible del futuro que impulsará la transición energética
El hidrógeno se ha convertido en el principal foco de muchas alianzas de energía limpia. ADNOC, BP y Masdar han firmado una alianza para estudiar la posibilidad de producir combustible para aviones mediante hidrógeno verde solar y gasificación de residuos municipales, lo que podría apoyar la transición energética de una de las industrias más contaminantes: la aviación. Estos proyectos suelen requerir grandes cantidades de capital y ofrecen pocos rendimientos a corto plazo, por lo que los posibles inversores se muestran reacios a participar. Al colaborar en proyectos comerciales conjuntos, las grandes industrias pueden cubrir las brechas de financiación.
2. El sector del transporte: una prioridad de descarbonización
Otros sectores del transporte, como el transporte marítimo, también están dando un paso adelante al colaborar con organismos del ámbito energético. La Cámara Naviera Internacional (ICS), que representa más del 80 % de la flota mercante mundial, ha firmado un acuerdo de colaboración con la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), con sede en Abu Dabi, para apoyar la descarbonización del sector marítimo y su papel en la transición hacia un sector energético mundial basado en las energías renovables.
¿Cómo impulsa el Foro Económico Mundial la transición energética para ayudar a frenar el cambio climático?
El Centro de Energía y Materiales conecta a líderes para comprender las complejas transiciones que están transformando los sistemas energéticos, de materiales e industriales. Ofrece una plataforma para explorar cómo se entrecruzan la seguridad, la asequibilidad y la sostenibilidad energéticas.
Mediante la colaboración a través de cadenas de valor y regiones, el Centro facilita vías compartidas que ayudan a los socios a coordinarse en torno a soluciones prácticas para una transición segura, con bajas emisiones de carbono y equitativa.
3. Emisiones de metano: una oportunidad clave frente al cambio climático
Pero estas alianzas no se limitan a las entidades energéticas, ni deben hacerlo. Uno de los primeros pasos hacia la descarbonización será reducir las emisiones de metano, lo que afecta a todos los ámbitos de la industria, desde el petróleo y el gas hasta la agricultura y la gestión de residuos. Según McKinsey, el metano representa aproximadamente un tercio del calentamiento global y sería necesario reducir sus emisiones un 2 % anual para cumplir los objetivos del Acuerdo de París. Herramientas como los satélites de observación remota y la analítica permiten cada vez más que el sector energético aborde los desafíos relacionados con las emisiones de metano. Por ello, es necesaria la participación de las industrias digitales para encontrar y desarrollar soluciones que descarbonicen las industrias pesadas.
4. Tecnologías inteligentes: un componente necesario para la innovación
La adopción de tecnologías inteligentes basadas en la electrificación, el hidrógeno de bajas emisiones o la captura, utilización y almacenamiento de carbono requiere una infraestructura extensa. La colaboración con el sector y con empresas de otros sectores mediante la planificación y el desarrollo compartidos de infraestructuras puede garantizar que las empresas que implementen nuevas tecnologías no se vean limitadas por la falta de infraestructura habilitadora.
Oportunidades de la transición energética para la colaboración intersectorial mundial
Para que estas alianzas se materialicen, es necesario crear oportunidades que faciliten diálogos estratégicos y aceleren las sinergias entre sectores. Los foros mundiales y las convenciones internacionales, como ADIPEC y las COP, son los espacios preferidos.
Estas influyentes plataformas para responsables de la toma de decisiones, líderes empresariales e innovadores tienen una verdadera capacidad de convocatoria en torno a soluciones y tecnologías innovadoras que generan un impacto duradero y contribuyen a definir la agenda energética mundial.
A lo largo de los años, hemos visto cómo estas oportunidades han dado lugar a colaboraciones. Al reunir diversas voces del sector energético y crear oportunidades clave para compartir conocimientos, el sector energético puede abordar numerosos temas de toda la cadena de valor de la energía junto con socios de otros sectores.
Para lograr una transición hacia las energías limpias, los actores de todos los sectores —desde los líderes de la industria hasta los responsables de formular políticas, y desde los principales innovadores hasta las generaciones jóvenes— deben colaborar para evaluar el panorama de la industria e intercambiar ideas, experiencias y conocimientos especializados a lo largo de toda la cadena de valor, con el fin de impulsar la transición energética de manera responsable y sostenible. La transición energética es un problema de todos, y encontrar soluciones para resolverlo es responsabilidad de todos.


