¿Cómo pueden prepararse las empresas para un precio del carbono?

¿Cómo pueden prepararse las empresas para un precio del carbono?
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En China, Chile y otros países se están desarrollando nuevos sistemas de fijación de precios del carbono para ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y fomentar la energía limpia y el desarrollo sostenible. Esto supondrá nuevos requisitos de presentación de informes y normativas para un número cada vez mayor de empresas nacionales y multinacionales.

Para ayudar a los líderes empresariales a prepararse, estudiamos las experiencias de tres empresas que ya operan dentro de uno o más sistemas de fijación de precios del carbono y las medidas que tomaron para prepararse para un mundo en el que las emisiones de gases de efecto invernadero tienen un precio.

Nuestro informe publicado hoy por la Partnership for Market Readiness describe los efectos de un clima cambiante en las estrategias empresariales, analiza los riesgos y las oportunidades a medida que se implementan nuevas políticas climáticas y sintetiza las lecciones aprendidas por Pacific Gas and Electric Company, Rio Tinto y Royal Dutch Shell. Las tres empresas representan una variedad de sectores de gran intensidad energética, entre ellos el petróleo, el gas, los metales, la minería y la generación, transmisión y distribución de energía. Dos operan en más de una jurisdicción con comercio de emisiones.

Crear promotores de la acción climática

Las tres empresas comenzaron a incorporar evaluaciones del cambio climático en sus estrategias corporativas en la década de 1990, cuando los gobiernos empezaron a considerar regulaciones sobre el carbono. Por lo general, esta labor estuvo a cargo de un promotor de la acción climática con el respaldo de los altos cargos. En PG&E, con sede en California, por ejemplo, el entonces presidente y director ejecutivo Richard Clarke impulsó el compromiso ambiental temprano de la empresa y adoptó una política ambiental en 1990, antes que la mayoría de las grandes empresas de servicios públicos de EE. UU. Ese rumbo inicial contribuyó a las inversiones en eficiencia energética y ayudó a PG&E a hacer crecer el mercado de las energías renovables mediante adquisiciones a gran escala.

Para que las políticas sobre el cambio climático impregnen plenamente una empresa, se necesitan promotores de la acción climática en todos los niveles que informen sobre los riesgos y las oportunidades relacionados con el clima y den prioridad a una política creíble sobre el clima y la reducción de las emisiones de GEI, incluso cuando cambia el liderazgo.

Supervisar, informar y verificar

Las empresas también se beneficiaron de establecer estructuras para supervisar, informar y verificar las emisiones de gases de efecto invernadero desde el principio, con el fin de establecer una línea de base de emisiones y detectar riesgos y problemas antes de que existieran políticas climáticas. Rio Tinto y Shell comenzaron a desarrollar inventarios de emisiones y prácticas de presentación de informes en la década de 1990. PG&E contribuyó a fundar el California Climate Action Registry y publicó su primer inventario de emisiones en 2003. Preveía que la presentación de informes obligatoria en California era inevitable y utilizó la presentación temprana de informes a un registro voluntario para adquirir experiencia antes de la regulación.

Identificar riesgos y oportunidades

Las tres empresas cuentan con varios métodos para identificar riesgos y oportunidades. Rio Tinto, por ejemplo, ha trabajado en seis sistemas distintos de fijación de precios del carbono y ha convertido las emisiones de gases de efecto invernadero en uno de sus siete indicadores clave de rendimiento, que su junta ejecutiva examina mensualmente para detectar riesgos y oportunidades. Realizó un análisis FODA (fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas) de sus productos en un mundo con restricciones de carbono para determinar si debía ajustar su modelo de negocio. Se identificaron riesgos para los productos con alto contenido de carbono, como el carbón, mientras que otras materias primas podrían beneficiarse de las regulaciones sobre el carbono, como el cobre, un componente importante de los motores eléctricos de alta eficiencia, y los boratos, que se utilizan en el aislamiento de fibra de vidrio.

El uso de un precio interno del carbono, o precio sombra, también puede ayudar a las empresas a identificar riesgos y oportunidades, por ejemplo, al poner de manifiesto el valor de una mayor eficiencia energética en el diseño de proyectos. Shell creó un grupo interno en 2005 para evaluar la posible exposición de los proyectos a las regulaciones sobre el CO2. Ahora evalúa los proyectos utilizando un precio por tonelada de CO2, que fijó en 40 dólares en 2014.

Desarrollar conocimientos desde el principio

Otra lección que mencionan las tres empresas es la importancia de desarrollar conocimientos desde el principio. Esto incluye las habilidades necesarias para comprar y comercializar activos de carbono y minimizar el riesgo de las operaciones comerciales. Shell, por ejemplo, aprovechó su experiencia en el comercio de materias primas energéticas para crear una unidad de comercio de carbono.

Algunas empresas aprenden mediante la simulación de un sistema de comercio de emisiones antes de que sea obligatorio. PG&E y otras siete empresas realizaron simulaciones de comercio de emisiones con la Universidad de Virginia para probar las implicaciones de distintas características del diseño de políticas antes de que se implementaran las regulaciones de California. Estos resultados no solo fueron útiles para PG&E, sino que también se compartieron con la California Air Resources Board como comentarios sobre los posibles efectos de las políticas en el mercado.

Colaborar con las partes interesadas

Las empresas también se han beneficiado de colaborar con las partes interesadas, incluidos los responsables de la formulación de políticas y la sociedad civil. La Business-PMR y la nueva Carbon Pricing Leadership Coalition ayudan a fomentar una mayor interacción entre los sectores público y privado en torno a la fijación de precios del carbono, así como un intercambio más amplio de experiencias y lecciones aprendidas.

Los estudios de caso de este informe también ofrecen varias ideas para los responsables de la formulación de políticas. Por ejemplo, es fundamental crear un entorno predecible, coherente y flexible para que las empresas puedan planificar con confianza. Cuando los gobiernos diseñan una política, establecer requisitos de presentación de informes antes de que las regulaciones sean obligatorias y comenzar con sistemas voluntarios también ayuda a las empresas a crear inventarios de datos sobre emisiones, adquirir experiencia y prepararse.

Este artículo se publica en colaboración con el blog «Development in a Chnaging Climate» del Banco Mundial. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Xueman Wang es especialista sénior en financiación del carbono en el Banco Mundial y líder del equipo de la Partnership for Market Readiness.

Imagen: El sol se ve detrás del humo que sale de la chimenea de una planta de calefacción en Taiyuan. REUTERS/Stringer.

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