Un futuro con menos emisiones de carbono: ¿cómo sería, cómo podemos alcanzarlo y quién se beneficiará?

lower carbon future
Strong leadership, good policy and a human vision are essential to a smooth transition to a lower carbon futureImage: Karsten Würth/Unsplash
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  • Para alcanzar un futuro con menos emisiones de carbono, necesitamos una visión colectiva de las tecnologías que nos permitirán llegar a él.

  • El liderazgo colectivo y colaborativo de los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado es fundamental para abrir el camino hacia un futuro energético prometedor.

Aunque la mayor parte del mundo coincide con los objetivos establecidos en París, no está tan claro qué implica mantenerse por debajo de los 2 °C. En términos muy básicos, sabemos que debemos avanzar hacia un futuro con menos emisiones de carbono, pero, más allá de ese objetivo, es menos fácil concebir colectivamente las tecnologías necesarias para alcanzarlo. Sabemos que podría implicar un aumento de las energías renovables, una mayor eficiencia energética, almacenamiento de energía, tecnologías de redes inteligentes, vehículos eléctricos y recursos flexibles por el lado de la demanda.

Hacia un futuro con menos emisiones de carbono

También hay muchas cosas que desconocemos. ¿Podremos desarrollar energía nuclear más barata y segura? ¿Existen tecnologías de captura y almacenamiento de carbono que puedan ampliarse de forma rentable? ¿Hay una vía para crear una infraestructura de hidrógeno? ¿Existen nuevas composiciones químicas para baterías que permitan ampliar el uso del almacenamiento de energía para satisfacer necesidades semanales, mensuales o incluso estacionales? ¿Las plataformas como la cadena de bloques permitirán que los consumidores sean también recursos, además de cargas? Hay muchas incógnitas, pero entendemos que estamos en plena ola de innovación. Las decisiones que tomemos nos permitirán cabalgar esa ola y beneficiarnos de ella, o dar la espalda al progreso.

Un futuro con menos emisiones de carbono: una transición crucial

Independientemente de las incógnitas, debemos coincidir en los mismos hechos y afrontar cómo abandonar los combustibles fósiles con la mayor fluidez posible. Varios talleres organizados por el Centro Rey Abdullah de Estudios e Investigación del Petróleo han reunido a las partes interesadas para hablar de este tema. Las empresas energéticas comprometidas a examinarse y reducir su perfil de emisiones han creado la Iniciativa Climática del Petróleo y el Gas. Una transición fluida hacia un futuro con menos emisiones de carbono depende de la capacidad de las grandes empresas de petróleo y gas para trazar su rumbo, desarrollar soluciones y comprometerse a avanzar.

El liderazgo necesario

El liderazgo colectivo y colaborativo de los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado es fundamental para abrir el camino hacia un futuro con menos emisiones de carbono. Los responsables de formular políticas y las partes interesadas deben favorecer marcos normativos integrados que establezcan una visión intersectorial, atraigan inversiones en energía limpia y den prioridad a su despliegue. Estas buenas prácticas en materia de políticas incluyen subsidios inteligentes, fijación de precios al carbono, apoyo a la innovación, programas de eficiencia energética, diseño de mercados eléctricos y financiación y divulgación sostenibles. Las políticas eficaces pueden liberar las fuerzas del mercado y permitir alcanzar objetivos de bajas emisiones a escala nacional o subnacional. El elemento crucial será contar con líderes dispuestos a poner esas políticas en práctica.

Garantizar el acceso universal

A medida que la innovación avanza e impulsa la inversión en las economías desarrolladas, debemos garantizar que las tecnologías estén disponibles para facilitar el acceso a las economías emergentes y a las poblaciones desatendidas. El potencial es enorme, pero también entraña dificultades; debemos reducir los riesgos de la inversión mediante políticas estables y sostenidas, así como soluciones tecnológicas. Si estudiamos modelos exitosos, podremos empezar a ampliar estas soluciones de acceso en regiones con oportunidades aún sin aprovechar, al tiempo que creamos oportunidades de fabricación y negocio en ellas.

El impacto en las personas

Las personas deben ocupar plenamente el centro de esta transición hacia un futuro con menos emisiones de carbono. Quienes trabajan en industrias en declive se han quedado atrás y seguirán quedándose atrás en esta transformación que evoluciona rápidamente; hay que acompañarlos en sus propios términos, darles voz en los resultados y hacer que se beneficien directamente de la innovación limpia y de bajas emisiones, las cadenas de suministro, la fabricación y el despliegue. Debemos reconocer que las personas serán fundamentales para llevar a cabo esta transición hacia un futuro con menos emisiones de carbono mediante su participación como «prosumidores». Las personas tienen más control sobre cómo, cuándo, qué tipo y cuánta energía utilizan, como parte de sus decisiones más amplias sobre su estilo de vida. A medida que evoluciona nuestro sistema energético, las personas son parte integral de la visión, la creación, el compromiso y el éxito de esa transición. Si mantenemos siempre a las personas en el centro —desde la fuerza laboral hasta los innovadores, las grandes empresas, la sociedad civil y los líderes gubernamentales—, solo nuestra propia imaginación podrá impedirnos alcanzar un futuro con menos emisiones. Si creamos las condiciones adecuadas, hoy podemos comenzar el camino hacia un futuro con menos emisiones de carbono, concebido por los líderes, adoptado por las personas e impulsado por la innovación, que transformará nuestras vidas y el planeta en el que vivimos.

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