El uso de energías renovables va en aumento: la eólica y la solar aportaron algo más del 10% del suministro eléctrico mundial el año pasado, según un nuevo informe.
Pero no todos los países están haciendo la transición hacia una energía limpia al mismo ritmo.
Debemos reducir aún más de forma significativa la dependencia mundial de los combustibles fósiles para cumplir los objetivos de cero emisiones netas, afirma el centro de estudios que elaboró el informe.
Un nuevo informe revela que la electricidad generada con recursos eólicos y solares aportó una proporción mayor del suministro eléctrico mundial en 2021 que nunca antes: algo más del 10% de toda la electricidad producida ese año. Para alcanzar ese hito, la generación mundial de energía solar y eólica aumentó un 23% y un 14%, respectivamente, el año pasado, según Ember, el centro de estudios que elaboró el informe.
Sin embargo, el informe constató que, a medida que muchas de las principales economías siguen recuperándose de los efectos relativamente breves de la pandemia, también ha repuntado la demanda internacional de electricidad, gran parte de la cual se cubrió con recursos basados en combustibles fósiles, en particular carbón.
«Con un 5,4%, 2021 registró el crecimiento de la demanda más rápido desde 2010», señaló Ember, en referencia a la generación eléctrica en su conjunto, independientemente de su fuente. «El aumento se produjo tras una pequeña caída del 1% en 2020».
Al mismo tiempo, según el grupo, la generación eléctrica con carbón batió en 2021 un nuevo récord mundial, al cubrir el 36,5% de las necesidades energéticas del planeta, un aumento de 1,2 puntos porcentuales con respecto a 2020. El incremento mundial de la proporción de electricidad generada con carbón en 2021 «muestra hasta qué punto la transición eléctrica se ha desviado del rumbo», criticó el centro de estudios.
Para alcanzar los objetivos energéticos fundamentales de cero emisiones netas fijados por la Agencia Internacional de la Energía, el análisis señaló que «la generación eléctrica con carbón sin medidas de reducción de emisiones debe disminuir un 73% en todo el mundo entre 2021 y 2030».
Además, para limitar «el calentamiento global a 1,5 grados, la energía eólica y la solar deben mantener altas tasas de crecimiento compuesto del 20% cada año hasta 2030», señaló el informe. «Es la misma tasa de crecimiento que su promedio de la última década».
No todos los países están transformando sus matrices energéticas en la misma proporción ni al mismo ritmo. Entre los 50 países que obtienen al menos el 10% de su energía de fuentes solares o eólicas se encuentran también las cinco economías más grandes: China, Alemania, Japón, el Reino Unido y Estados Unidos.
Sin embargo, según Ember, en 2021 tres países —Dinamarca, Luxemburgo y Uruguay— generaron exclusivamente con energía eólica y solar el 52%, el 43% y el 47% de su electricidad, respectivamente. Aunque otros países, como Australia y Vietnam, registraron proporciones relativamente bajas de energía eólica y solar en su matriz energética total, en apenas unos dos años trasladaron alrededor del 8% de su energía a esas dos fuentes.
Aunque en conjunto las fuentes de energía «limpia» aportaron algo menos del 40% del suministro eléctrico mundial en 2021, las fuentes distintas de la solar y la eólica no alcanzaron hitos similares de expansión mundial, señaló Ember. Por ejemplo, la proporción de electricidad de origen nuclear en la producción energética mundial apenas varió, mientras que la proporción de la energía hidroeléctrica disminuyó.
El informe fue publicado por Ember, un centro de estudios sobre políticas energéticas con sede en Londres que se centra en «datos, análisis y soluciones políticas» para la transición mundial hacia el abandono de la electricidad generada con carbón. Fue la tercera publicación anual del grupo dedicada a examinar la adquisición mundial de electricidad y la transición de los recursos energéticos, aunque Ember señala que su conjunto de datos abarca el 93% de la demanda mundial de electricidad.


