En los últimos 50 años, el mix energético de los países del G20 ha cambiado mucho.
De la década de 1960 a la de 1980, los países del G20 dependían casi por completo del petróleo y el carbón.
Los elevados precios del petróleo en la década de 1980 provocaron una mayor dependencia del carbón y el gas natural, mientras que países como Francia, Japón y Estados Unidos recurrieron a la energía nuclear.
Desde la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, firmada en 1992, y la entrada en vigor del Protocolo de Kioto, la energía procedente de fuentes renovables ha aumentado.
En 2019, los miembros del G20 que más dependían de las energías renovables eran Brasil, con un 16 %, Alemania, con un 16 %, y el Reino Unido, con un 14 %.
Visualización de más de 50 años del mix energético del G20 (1965–2019)
En los últimos 50 años, el mix energético de los países del G20 ha cambiado drásticamente en algunos aspectos.
Con muchos países y regiones comprometidos a alejarse de los combustibles fósiles y avanzar hacia fuentes de energía más limpias, el mix energético general se está diversificando. Pero cerrar centrales y sustituirlas por nuevas fuentes requiere tiempo, y la mayoría de los países siguen siendo enormemente dependientes de los combustibles fósiles.
Este vídeo de James Eagle utiliza datos de la Statistical Review of World Energy para analizar cómo ha cambiado el mix energético de los miembros del G20 entre 1965 y 2019.
Historia del mix energético del G20: dependencia de los combustibles fósiles (1965–1999)
Al principio, solo había petróleo y carbón.
De la década de 1960 a la de 1980, el consumo energético de los países del G20 dependía casi por completo de estos dos combustibles fósiles. Eran las fuentes de energía más baratas y eficientes para la mayoría, aunque algunos países también utilizaban mucho gas natural, como Estados Unidos, México y Rusia.
Puede consultar la lista completa del mix energético de los países del G20 aquí.
Pero el uso del petróleo como fuente de energía comenzó a disminuir, sobre todo a partir de la década de 1980. El fuerte aumento de los precios del petróleo obligó a muchas empresas de servicios públicos a recurrir al carbón y al gas natural (que se estaban abaratando), mientras que otras, en países como Francia, Japón, y EE. UU. apostaron por el auge de la energía nuclear.
Esto es más notable en países con un alto consumo histórico de petróleo, como Argentina e Indonesia. En 1965, estos tres países dependían del petróleo para más del 83 % de su energía, pero en 1999 el petróleo representaba solo el 55 % del mix energético de Indonesia y el 36 % del de Argentina.
Incluso Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo, empezó a utilizar menos petróleo. En 1999, el petróleo representaba el 65 % de la energía del país, frente al máximo de 97 % registrado en 1965.
Mix energético del G20: el gas y las renovables crecen (2000–2019)
El debate en torno a la energía cambió en el siglo XXI. Antes, los países se centraban principalmente en la eficiencia y el coste, pero muy pronto tuvieron que empezar a hacer frente a las emisiones.
El cambio climático ya estaba en el radar de todos. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se firmó en 1992, y el Protocolo de Kioto, cuyo objetivo era reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, se firmó en 1997.
Pero cuando el Protocolo de Kioto entró en vigor en 2005, los países tenían opciones muy diferentes a su alcance. Algunos empezaron a apoyarse más en la energía hidroeléctrica, aunque los países que ya la utilizaban, como Canadá y Brasil tuvieron que buscar otras alternativas. Otros recurrieron a la energía nuclear, pero el accidente nuclear de Fukushima de 2011 en Japón hizo que muchos desistieran.
Este es el periodo en el que las energías renovables empezaron a ganar impulso, principalmente en forma de energía eólica al principio. En 2019, los miembros del G20 que más dependían de las energías renovables eran Brasil (16 %), Alemania (16 %), y el Reino Unido (14 %).
Puede consultar la lista completa del mix energético de los países del G20 aquí.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial en torno a la transición hacia una energía limpia?
Sin embargo, la necesidad de reducir rápidamente las emisiones llevó a muchos países a optar por un cambio más sencillo: reducir el petróleo y el carbón y utilizar más gas natural. El carbón bituminoso, uno de los combustibles más utilizados en las centrales termoeléctricas de vapor, emite un 76 % más de CO₂ que el gas natural. El gasóleo y el gasóleo de calefacción utilizados en las centrales eléctricas de petróleo emiten un 38 % más de CO₂ que el gas natural.
A medida que los países avancen con más determinación hacia un futuro con emisiones netas nulas de carbono, el mix energético de la década de 2020 y posteriores seguirá cambiando.



