Todos los aparcamientos de Francia con más de 80 plazas deberán tener paneles solares en sus techos, después de que el Gobierno aprobara una nueva ley.
Se prevé que esto aporte 11 gigavatios a la red, el equivalente a 10 reactores nucleares.
Es probable que Francia persiga esta política para reducir su dependencia de la energía nuclear, que suministra el 70% de la electricidad del país.
Francia ha aprobado una ley que exigirá que todos los aparcamientos con más de 80 plazas estén cubiertos con paneles solares. Esto forma parte de un programa más amplio que contempla la instalación de paneles solares en solares abandonados, terrenos vacíos junto a carreteras y vías férreas, así como en algunas tierras agrícolas.
Se prevé que esto aporte 11 gigavatios a la red eléctrica francesa el equivalente a diez reactores nucleares.
¿Cuadran las cifras? ¿Y deberían hacer lo mismo otros países?
Varios países, en particular Alemania, ya han obligado a los promotores de edificios nuevos a incorporar energías renovables en sus diseños, como paneles solares en los tejados, calderas de biomasa, bombas de calor y turbinas eólicas. La política francesa se aplicaría a los aparcamientos nuevos y existentes.
La plaza de aparcamiento media mide aproximadamente 4,8 m por 2,4 m, es decir, 11,52 m². Si se supone una producción de 120 vatios por m² se obtiene una potencia aproximada de 1,4 kilovatios por plaza. También habría espacio adicional sobre los pasos peatonales y los carriles de circulación dentro del aparcamiento, pero los paneles solares tendrían que estar suficientemente separados para evitar que se proyecten sombra unos a otros.
Para alcanzar una producción de 11 gigavatios, habría que cubrir unos 7,7 millones de plazas de aparcamiento. ¿Hay tantas en Francia que cumplan los requisitos? El Reino Unido tiene entre 3 y 4 millones de plazas y 40 millones de vehículos. Francia tiene un parque automotor de tamaño similar, con 38 millones. Por tanto, parece poco probable que haya 7,7 millones de plazas.
Pero la legislación abarca mucho suelo urbano, no solo aparcamientos. En teoría, 92 km² de suelo urbano francés (definido como cualquier zona edificada con más de 5.000 habitantes) podrían proporcionar 11 gigavatios de energía solar.
Puede parecer mucho, pero solo representa el 0,106% de la superficie urbana total de Francia, que es de 86.500 km². Si se tiene en cuenta la diferencia entre los factores de capacidad (la cantidad de energía que genera cada fuente en un año en comparación con su producción máxima teórica) de la energía nuclear francesa (70%) y la solar francesa (15%), 430 km² de paneles solares suministrarían cada año la misma cantidad de energía, en gigavatios-hora, que esas diez centrales nucleares.
Estos paneles solo tendrían que cubrir el 0,5% del suelo urbano francés, o alrededor del 0,07% de la superficie total de Francia. Así que es posible, aunque los aparcamientos representarían una parte mínima del programa general.
Próximamente, en un aparcamiento cerca de usted
El Reino Unido y los países más al norte reciben menos luz solar por m² y el sol está más bajo en el horizonte, lo que agrava el problema de las sombras sobre los paneles, aunque los días más largos del verano lo compensan en cierta medida.
Además, aunque muchos aparcamientos del sur de Europa ya tienen marquesinas que dan sombra (lo que permite instalar paneles solares en estructuras existentes), esto es poco frecuente en los países más fríos. Por ello, en algunos países probablemente sería mucho más fácil instalar paneles en los techos de los edificios que sobre los aparcamientos circundantes. Allí donde los paneles solares no sean prácticos, otras opciones, como las turbinas eólicas, podrían ser alternativas viables.
Asimismo, algunos aparcamientos, especialmente los del centro de las ciudades, permanecen a la sombra durante la mayor parte del día debido a los edificios altos cercanos. Pero no hay motivo para no instalar los paneles encima de esos edificios.
Es probable que Francia esté aplicando esta política para reducir su dependencia de la energía nuclear, que suministra el 70% de la electricidad del país. Este sistema funciona cuando la demanda es estable. Se convierte en un problema cuando, por ejemplo, una sequía obliga a varias centrales a reducir su producción eléctrica o a cerrar. Francia también está incorporando a su red varios millones de coches eléctricos y bombas de calor, que deberán abastecerse de diversas fuentes de energía y opciones de almacenamiento.
El Reino Unido también depende del gas para la electricidad y la calefacción. Tiene mucho sentido crear un suministro energético más diverso, buena parte del cual esté conectado directamente a los propios coches o viviendas que consumen esa energía. Pero una estrategia para aprovechar el potencial de energía verde de los espacios vacíos de pueblos y ciudades debería empezar por los aparcamientos, y no terminar ahí.



