Vehículos eléctricos: los 3 principales factores que frenan las ventas

Electric vehicle sales are increasing, but the transition to cleaner transport may not be happening fast enough to meet climate targets.
Electric vehicle sales are increasing, but the transition to cleaner transport may not be happening fast enough to meet climate targets.Image: Unsplash/Robert Linder
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  • Los vehículos eléctricos (VE) son una parte importante de los esfuerzos por descarbonizar el sector del transporte.

  • Las ventas de VE están aumentando, pero la transición hacia un transporte más limpio podría no estar avanzando con suficiente rapidez para cumplir los objetivos climáticos.

  • Las preocupaciones por el coste inicial, el acceso a la infraestructura de carga y la autonomía de los vehículos están impidiendo que algunos conductores den el paso hacia un VE.

Son silenciosos, relativamente baratos de utilizar y respetuosos con el medio ambiente. Entonces, ¿por qué no conduce más gente vehículos eléctricos (VE)?

Estos vehículos sin emisiones se consideran el futuro del transporte; sin embargo, pese a su potencial para ayudar al mundo a descarbonizarse, las ventas mundiales han tardado en cobrar impulso.

Las ventas mundiales anuales de vehículos eléctricos podrían alcanzar los 10,6 millones en 2022.Image: EV-Volumes.com

Esto no quiere decir que las ventas no estén aumentando. Alrededor de 4,3 millones de vehículos eléctricos de batería (BEV) y vehículos eléctricos híbridos enchufables (PHEV) nuevos se vendieron en todo el mundo en el primer semestre de 2022. Las ventas de BEV crecieron un 75 % interanual y las de PHEV, un 37 %. Además, se prevé un mayor crecimiento para el resto de 2022, con unas ventas que se espera que aumenten un 57 % interanual hasta los 10,6 millones.

Los responsables políticos de varias economías han fijado fechas para eliminar gradualmente la venta de automóviles de gasolina y diésel. Una prohibición de la venta de estos automóviles en toda la UE entrará en vigor en 2035, mientras que el Reino Unido ha adelantado su propia fecha de eliminación gradual a 2030 desde 2035. China, el mayor mercado automovilístico del mundo, aspira a que el 40 % de los vehículos vendidos en el país sean eléctricos para 2030.

A medida que el mundo avanza hacia objetivos de emisiones más estrictos, surgen interrogantes sobre si el cambio mundial hacia los VE se está produciendo con la rapidez y la escala suficientes.

Una encuesta reciente de RAC en el Reino Unido muestra que solo el 14 % de los conductores planea que su próximo coche sea eléctrico, frente al 10 % en 2021. Sin embargo, el número de conductores que espera adquirir un VE en los próximos cinco años pasó del 17 % al 15 % en el mismo período.

Entonces, ¿qué frena las ventas de VE?

Estas son las tres principales razones por las que la gente se muestra reacia a pasar de los combustibles fósiles a la energía de las baterías.

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Altos costes iniciales de los vehículos eléctricos

Aunque los coches eléctricos suelen ser mucho más baratos de utilizar – hasta la mitad del coste por milla – que los vehículos de gasolina o diésel de tamaño similar, en general también son más caros de comprar.

El coste de cargar un vehículo eléctrico depende del lugar, el momento y la forma en que se realice la carga. Los propietarios de VE con instalaciones de carga en casa pueden aprovechar tarifas eléctricas más baratas, especialmente en las horas valle.

Los costes aumentan considerablemente cuando los conductores utilizan cargadores públicos. Los cargadores rápidos o ultrarrápidos pueden hacer que el coste por milla se acerque o supere el coste de funcionamiento de los automóviles de gasolina o diésel.

La invasión rusa de Ucrania ha sumido a los mercados energéticos en una situación de turbulencia, lo que ha provocado un aumento del coste de la electricidad necesaria para hacer funcionar un VE, aunque los precios del petróleo y del diésel en surtidor también han subido.

Pero el coste de comprar un VE también puede ser un obstáculo, especialmente cuando las tasas de inflación son elevadas en muchos lugares y el aumento de los tipos de interés encarece el crédito para comprar un coche nuevo.

El coste de los vehículos eléctricos varía considerablemente de una región a otra, y cada país cuenta con sus propias subvenciones, impuestos e incentivos. No obstante, en todas las regiones del mundo, los VE nuevos son actualmente más caros que sus equivalentes de gasolina o diésel, según un estudio del Instituto del Níquel.

Acceso limitado a la infraestructura de carga

La falta de infraestructura de carga pública es el principal obstáculo para la adopción de VE a nivel mundial, según un estudio reciente de la empresa de servicios profesionales EY.

El principal obstáculo para la adopción de vehículos eléctricos es la falta de infraestructura de carga.Image: EY

Como muestra el gráfico, más de un tercio de los encuestados citó la insuficiente accesibilidad a los puntos de carga urbanos como la principal razón para no cambiar a un VE. Esto supera las preocupaciones por el elevado precio de un vehículo eléctrico, que era el principal obstáculo para la adopción hasta ahora.

Aunque la carga en casa es una opción para las personas que viven en viviendas con garaje o plaza de aparcamiento, quienes no disponen de aparcamiento en el lugar tienen que depender de instalaciones de carga en el lugar de trabajo o públicas, que están distribuidas de forma desigual y pueden resultar costosas. La encuesta de RAC en el Reino Unido reveló que alrededor de un tercio de los conductores británicos no tiene ninguna forma de cargar un vehículo eléctrico en casa.

La mayoría de los propietarios de vehículos eléctricos sí cargan sus vehículos en casa o en el trabajo, pero el número de puntos de carga públicos disponibles aumentó un 40 % en 2021. En todo el mundo, había alrededor de 1,8 millones disponibles en 2021, incluidos unos 600 000 puntos de carga rápida.

Preocupaciones sobre la autonomía de los VE

La ansiedad por la autonomía, es decir, la preocupación por la distancia que un VE puede recorrer con una sola carga, es otro de los principales obstáculos para la adopción de vehículos eléctricos.

Alrededor de un tercio de los conductores de todo el mundo afirma que le preocupa conducir largas distancias en coches eléctricos, según la encuesta de EY.

La autonomía de un VE depende en gran medida de la capacidad de su batería y de la eficiencia de su motor, pero también puede verse influida por factores como el clima, la velocidad de conducción y si el vehículo circula por calles urbanas o por una autopista abierta.

En comparación con la distancia que puede recorrer un vehículo de combustión interna con el depósito lleno, los VE todavía tienen camino por recorrer para cerrar la brecha, aunque su autonomía está aumentando.

La autonomía media de los vehículos eléctricos se ha más que duplicado en la última década.Image: Visual Capitalist.

Los avances en la tecnología de baterías han hecho que la autonomía media de los VE se haya más que duplicado en la última década, pasando de 138 km (86 millas) en 2011 a 349 km en 2021. Esto contrasta con los 665 km de un automóvil medio de combustibles fósiles en Estados Unidos.

El camino por delante

La tecnología de baterías desempeña un papel cada vez más importante en los esfuerzos por descarbonizar el transporte y en otros ámbitos de la transición energética.

El Foro Económico Mundial ha reunido a 42 fabricantes, productores de materias primas y otras organizaciones como parte de la Alianza Mundial para las Baterías, que tiene como objetivo establecer principios rectores para una cadena de suministro de baterías sostenible para 2030.

Los esfuerzos por establecer una industria de baterías sostenible podrían reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero de las baterías para finales de la década. El éxito dependerá de establecer una colaboración público-privada concertada, específica y ambiciosa, según la Alianza.

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