La UE obtiene ahora más del 30% de su electricidad de fuentes renovables, frente al 12% en 2000. Al ritmo actual de crecimiento, el bloque europeo puede aumentar la proporción de energías renovables en su matriz eléctrica hasta el 50% para 2030, según un nuevo informe (pdf) publicado por los centros de estudios Sandbag y Agora Energiewende.
Aunque no vivas en la UE, vale la pena prestar atención a cómo el bloque lleva a cabo su transición energética. La UE es grande, rica y plural. Y aunque la Comisión Europea proporciona un marco general para el funcionamiento de sus 28 miembros, estos países operan en gran medida de manera independiente. Las complejas formas en que la UE alcanza sus ambiciosos objetivos relacionados con el cambio climático servirán de modelo para otros bloques, como la Unión Africana, y para grandes países como India y Estados Unidos.
Estas son cinco conclusiones principales del informe:
Las energías renovables ya producen más electricidad que el carbón o el gas natural
En 2017, la energía eólica, la solar y la biomasa produjeron en conjunto el 20,9% de toda la electricidad de la UE, frente al 20,6% del carbón y el 19,7% del gas natural 19,7%. (La energía hidroeléctrica aportó otro 10,9% en 2017). «Es un progreso increíble, si se tiene en cuenta que hace apenas cinco años la generación con carbón era más del doble que la de energía eólica, solar y biomasa», señala el informe.
Pero el crecimiento de las energías renovables es desigual
Alemania y el Reino Unido por sí solos representaron el 56% del crecimiento total de las energías renovables en la UE durante los últimos tres años, aunque ambos países generan menos del 30% de toda la electricidad del bloque. Aventajan con creces a los demás Estados miembros de la UE en el esfuerzo por sustituir los combustibles fósiles por fuentes de energía renovable.

El consumo de electricidad aumentó un 0,7% en 2017
Este es el tercer año consecutivo en que aumenta el consumo de electricidad en la UE. Una forma de reducir las emisiones es consumir menos. Esto significa que las medidas de eficiencia energética de la UE no están reduciendo el consumo de electricidad tanto como deberían, y se espera que la demanda eléctrica siga aumentando en el futuro próximo, a medida que cada vez más vehículos eléctricos sustituyan en las carreteras a los vehículos con motor de combustión.
Las emisiones de CO2 siguieron creciendo en 2017
Las emisiones de dióxido de carbono del sector eléctrico no cambiaron entre 2016 y 2017, pero las emisiones totales de CO2 aumentaron debido al crecimiento de las emisiones industriales, especialmente las derivadas de la producción de acero. Mientras tanto, el aumento de la contribución de la energía eólica y solar no bastó para compensar el crecimiento de las emisiones industriales, sobre todo porque en 2017 disminuyó la energía nuclear y la producción hidroeléctrica fue baja (probablemente debido a fluctuaciones naturales).
Europa occidental está eliminando gradualmente el carbón, pero Europa oriental sigue apostando por él
El resultado es que la calidad del aire de Europa está también dividida entre el este y el oeste, y los países del este sufren las consecuencias del uso del carbón.
Otros datos clave sobre la situación de la electricidad en la UE
En los últimos siete años, el Reino Unido ha aumentado en 20 puntos porcentuales la proporción de energía eólica, solar y biomasa en su matriz eléctrica total: pasó del 8% en 2010 al 28% en 2017. El único país que ha obtenido mejores resultados en ese periodo es Dinamarca, que logró un increíble aumento de 42 puntos porcentuales, del 32% al 74%. Tanto los británicos como los daneses pueden agradecer a la energía eólica su, ejem, golpe de suerte.
El Reino Unido redujo la proporción del carbón en su matriz eléctrica del 28% en 2010 al 7% en 2017 —22 puntos porcentuales—, lo que contribuyó a reducir considerablemente sus emisiones de gases de efecto invernadero. Una vez más, solo Dinamarca tuvo un mejor desempeño en esos siete años, con una caída de 23 puntos porcentuales, del 44% al 21%.
Desde 2010, la demanda de electricidad del Reino Unido ha disminuido un 9%, la mayor reducción de cualquier país de la UE. En ese mismo periodo, la economía del Reino Unido siguió creciendo. En comparación, la demanda de electricidad cayó un 2% en Alemania y un 5% en Francia. Polonia registró el mayor aumento de la demanda, con un crecimiento del 9% en ese periodo de siete años. Todas estas economías crecieron entre 2010 y 2017.
Alemania obtuvo resultados relativamente malos. La proporción de la electricidad del país generada con carbón cayó del 42% en 2010 al 37% en 2017: apenas cinco puntos porcentuales. Alemania tiene ahora la cuarta matriz eléctrica más dependiente del carbón de la UE. Hay al menos dos razones para estos malos resultados: primero, Alemania está eliminando gradualmente la energía nuclear sin emisiones de carbono. Segundo, ha estado exportando cantidades cada vez mayores de electricidad, mientras la demanda interna sigue siendo alta, lo que obliga al país a seguir dependiendo en gran medida del carbón.


