Acelerar el desarrollo de las energías renovables en Estados Unidos exige equilibrar las necesidades de las comunidades y de la industria.
Centralizar el proceso de autorización y abordar la oposición local son aspectos fundamentales para superar los obstáculos a los proyectos de energías renovables.
Coordinar las inversiones federales, estatales, locales y privadas puede abrir nuevas oportunidades para apoyar los objetivos de reducción de emisiones de carbono y garantizar beneficios más amplios para las comunidades.
Elon Musk publicó recientemente en X que la energía solar proporcionará la mayor parte de la generación eléctrica. Muchos pronósticos energéticos coinciden, y los datos del Centro de Investigación Pew muestran que el 60 % de los estadounidenses también quiere más energía limpia.
Entonces, ¿por qué parece tan arduo aumentar la generación de energía renovable en Estados Unidos?
Empecemos por las respuestas a la publicación de Musk:
«La energía solar no funciona porque el sol no siempre brilla», «Los paneles solares se romperán cuando haya tormentas» y «La energía solar no es asequible».
Mensajes como estos aparecen en muchas plataformas de redes sociales y alimentan a grupos de intereses especiales centrados en frenar el desarrollo de la energía limpia. Comunidades de ambos lados del espectro político se oponen al desarrollo de la energía limpia.
Este es el mayor desafío al que se enfrenta el sector de las energías renovables, y solo puede superarse mediante una colaboración proactiva con las comunidades locales, la reforma del proceso de autorización y la aplicación de marcos escalables y probados para el desarrollo de proyectos.
Ser un buen vecino
El Departamento de Mercados y Políticas del Laboratorio Berkeley encuestó a 984 estadounidenses que viven a menos de tres millas de proyectos solares a gran escala en todo el país. Casi tres de cada cuatro encuestados tenían una opinión positiva sobre vivir junto a un parque solar.
El respaldo social existe; lo que falta es movilizar a los miembros de la comunidad que apoyan estos proyectos para contrarrestar a los grupos de intereses especiales que luchan contra el desarrollo de la energía limpia.
Por desgracia, los grupos de intereses especiales llevan ventaja. Sus esfuerzos han dado lugar a la aprobación de 395 restricciones locales y 19 estatales en 41 estados, que han bloqueado de hecho proyectos de energías renovables.
No será fácil combatir esta situación. El informe de confianza de Edelman de 2024 concluyó que las personas confían tanto en sus pares como en los científicos y que la confianza del público en los medios de comunicación, el gobierno y el mundo académico se ha erosionado.
La clave está en tomarse el tiempo necesario para entablar relaciones y ganarse la confianza antes de empezar. Intentar obtener el respaldo de la comunidad para un proyecto de energía limpia poco antes de alcanzar hitos de desarrollo es una forma segura de erosionar la confianza de los vecinos colindantes.
Esto es algo que el sector del petróleo y el gas hace bien: invierte en responsables de enlace comunitario que hablan con la gente sobre los beneficios de los proyectos energéticos en asambleas municipales, barbacoas y ferias locales.
Las conversaciones deben empezar pronto y repetirse con frecuencia, y el mensaje debe comunicarse con sencillez, sin la compleja jerga académica y del sector. Para los promotores, una participación adecuada y temprana de las partes interesadas locales puede impedir que los grupos de intereses especiales aviven la oposición local basándose en información errónea.
Reformar las autorizaciones para garantizar la transparencia
La complejidad del proceso de autorización en Estados Unidos provoca sobrecostes de desarrollo y retrasos en los proyectos. En algunos casos, los promotores simplemente abandonan o cancelan un proyecto.
El principal problema es la falta de transparencia del proceso. El sector de las energías renovables y los organismos reguladores deben trabajar juntos para resolverlo.
Dinamarca y los Países Bajos crearon una ventanilla única transparente para todas las autorizaciones. Esto permite al promotor presupuestar y planificar la finalización del proyecto, a la vez que se informa al público.
Alemania y España aumentaron la transparencia digitalizando el proceso de autorización, y el Reino Unido está agilizando el proceso al tiempo que impulsa una participación más temprana de las comunidades.

En Estados Unidos, Nueva York ofrece un marco de autorización ágil y transparente para las energías renovables a gran escala, y California hace lo mismo con los proyectos eólicos y solares a gran escala.
Ley SB 100 de California, que fijó el objetivo de alcanzar el 100 % de energía limpia para 2045, y la ley AB 2188 de California, que exige a los gobiernos locales agilizar la tramitación de permisos solares, son excelentes ejemplos de legislación estatal que está ayudando a liberar el potencial de las energías renovables de California.

Acelerar el desarrollo de las energías renovables

Los marcos adecuados
Para que un proyecto energético tenga éxito, los promotores deben asegurarse de que sus beneficios o perjuicios no afecten de manera desproporcionada a un grupo reducido de la población.
Por eso es fundamental adoptar marcos para el desarrollo de proyectos que incorporen autorizaciones centralizadas, plena transparencia pública, participación local temprana e incentivos financieros públicos.
Hay soluciones llave en mano que ofrecen enfoques, estrategias y actividades probados para que los promotores logren que las partes interesadas comprendan y apoyen los proyectos, y participen en las decisiones colectivas sobre su emplazamiento y autorización.
Y lo que es más importante, el uso de estos marcos permite a los promotores colaborar con honestidad y transparencia con las comunidades desfavorecidas que, en muchos estados, apenas reciben beneficios o incentivos de la actual transición energética, o no reciben ninguno.
El resultado es que ningún grupo, ya sea de la población general o del sector, siente que se ha quedado atrás. Esto incluye al sector de los combustibles fósiles y a las comunidades afectadas por la transición hacia una energía baja en carbono.
Es hora de actuar
Los resultados de las elecciones recientes y los cambios políticos mundiales preocupan, con razón, a quienes temen por la salud de nuestro planeta. En todo el mundo, la gente está sufriendo las consecuencias del cambio climático: se destruyen hogares por fenómenos meteorológicos extremos, se alteran ecosistemas esenciales y surgen más crisis de salud pública.
La urgencia de actuar quedó subrayada en el Sexto Informe de Síntesis del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de 2023:
«El cambio climático es una amenaza para el bienestar humano y la salud del planeta. La ventana de oportunidad para garantizar un futuro habitable y sostenible para todos se está cerrando rápidamente. Las decisiones y medidas que se adopten en esta década tendrán repercusiones ahora y durante miles de años».
No todas las elecciones ni todas las decisiones políticas favorecerán un futuro sostenible. Esa es la realidad.
Lo que importa es que el sector de las energías renovables aproveche el tiempo que tenemos ahora para explicar con transparencia y claridad los muchos beneficios de la energía limpia, incluida la posibilidad de garantizar un futuro sostenible para Estados Unidos —y para la Tierra— durante generaciones.


