Muchos países están muy rezagados en la adaptación de la infraestructura pública para responder a la creciente demanda de vehículos eléctricos (VE).
Pero hay señales de progreso: los ingresos relacionados con la infraestructura para VE están cobrando impulso.
Statista prevé un crecimiento anual compuesto del 47,7 % de los ingresos mundiales por infraestructura para VE entre 2017 y 2027.
Con la perspectiva de que se prohíba la producción de automóviles de gasolina y diésel en varios mercados clave, el ritmo de penetración de los VE está acelerándose considerablemente. Sin embargo, en cuanto a la infraestructura pública necesaria para responder a esta creciente demanda, muchos países todavía están muy rezagados .
Como indican las previsiones más recientes de Perspectivas del mercado de la movilidad, de Statista, los ingresos de este componente esencial del rompecabezas de la movilidad eléctrica por fin empiezan a ponerse al día. Como muestra esta infografía, tras varios años de avances lentos, la facturación del sector está creciendo a un ritmo mucho más significativo.
Para el periodo de 2017 a 2027, Statista prevé actualmente una tasa de crecimiento anual compuesto del 47,7 % de los ingresos mundiales por infraestructura para vehículos eléctricos. Como se detalla en el informe, Perspectivas del mercado de la movilidad define así el alcance de las previsiones: «El segmento de infraestructura para vehículos eléctricos incluye estaciones públicas de carga. En este contexto, “pública” significa que se puede acceder a la infraestructura de carga sin restricciones. Por lo tanto, no se incluyen las estaciones privadas de carga en hogares o aparcamientos residenciales, lugares de trabajo, concesionarios de automóviles, etc.»



