El mercado mundial de coches eléctricos crece de forma exponencial.
Las ventas mundiales alcanzaron los 6,6 millones en 2021, casi duplicando la cifra del año anterior.
Pero los fabricantes de automóviles deben superar desafíos como el aumento de los costes de los materiales y la posible escasez de microchips para mantener el crecimiento del mercado.
Retrocedamos una década. En 2012, el incipiente mercado de vehículos eléctricos (VE) comenzaba a cobrar impulso, con unas ventas mundiales de 130 000 coches. Hoy, esa cifra de coches eléctricos se vende cada semana.
Mientras que el mercado de coches de gasolina y diésel se ha visto frenado por las consecuencias económicas de la COVID-19, la demanda de VE sigue aumentando.
Factores como el cambio climático y los compromisos para alcanzar la neutralidad en carbono están contribuyendo a impulsar el cambio mundial hacia una movilidad sin emisiones.
Las ventas mundiales de coches eléctricos alcanzaron los 2,2 millones en 2019. Un año después, mientras la demanda de coches convencionales se contraía, las ventas de coches eléctricos aumentaron hasta los 3 millones, lo que representó el 4,1 % del mercado mundial, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
El impulso del mercado se ha mantenido, y las ventas de VE más que se duplicaron interanualmente en 2021, hasta los 6,6 millones, lo que representa casi el 9 % del mercado mundial. Todo el crecimiento neto de las ventas de automóviles en el mundo ese año procedió de vehículos eléctricos.
Actualmente hay alrededor de 16 millones de coches eléctricos en las carreteras del mundo, según una estimación de la AIE. Aunque el funcionamiento de estos vehículos requiere una cantidad de electricidad equivalente a la generación total de electricidad de Irlanda, evitan que las emisiones de escape de CO2 lleguen a la atmósfera; piénsese en ello como la retirada de 16 millones de coches de combustible derivado del petróleo de las carreteras.
Las ventas mensuales totales de automóviles tienden a seguir una tendencia al alza a lo largo del año. Dicho esto, las ventas de 2021 en los tres principales mercados mundiales (China, Estados Unidos y Europa) fueron más de un 50 % superiores en cada mes del año que en 2020.
En China, el mercado de VE de mayor crecimiento del mundo, las ventas se duplicaron en cada mes de 2021 en comparación con un año antes. En conjunto, en 2021 se vendieron más coches eléctricos en China que en todo el mundo en 2020.
Europa experimentó un crecimiento del mercado del 70 %, con la venta de 2,3 millones de vehículos totalmente eléctricos e híbridos eléctricos en 2021, mientras que las ventas en Estados Unidos más que se duplicaron, superando el medio millón de vehículos.
Las cifras son positivas para el crecimiento continuado del mercado en los principales mercados, pero el camino que queda por delante para los vehículos eléctricos puede encerrar algunos obstáculos ocultos.
Los fabricantes de automóviles deben hacer frente a desafíos inminentes del lado de la oferta, entre ellos el aumento del coste de las materias primas a granel. Los precios del acero se duplicaron en 2021, mientras que los del aluminio se dispararon hasta un 70 % y los del cobre subieron más de un tercio.
Si bien estos costes adicionales afectaron tanto a la producción de vehículos convencionales como a la de vehículos eléctricos, los VE también se enfrentaron a retos específicos de precios asociados a la fabricación de baterías, entre ellos incrementos interanuales de materiales esenciales como el carbono de litio (un 150 % más), el grafito (un 15 % más) y el níquel (un 25 % más). Y aunque puede haber un desfase antes de que las subidas de precios de los materiales lleguen a los consumidores, la tendencia es motivo de preocupación en lo que respecta al crecimiento del mercado.
Otro desafío al que se enfrenta el sector es una escasez mundial de microchips, que ha ralentizado y, en ocasiones, paralizado la producción de automóviles y otros productos. Se trata de una escasez que afecta especialmente a los VE, ya que sus componentes electrónicos hacen que necesiten 2,3 veces más microchips que los coches con motor de combustión interna.
Para agravar los problemas de los fabricantes de VE, los minerales críticos muy demandados, como el litio y el cobalto, podrían escasear ya en 2025 a menos que se canalice una inversión nueva y significativa para ampliar la capacidad de producción, según afirma la AIE.
Ganarse la confianza de los consumidores ha sido un elemento clave para impulsar la adopción de los VE en todo el mundo. El reto que ahora afrontan los fabricantes de automóviles y los responsables políticos será poner en marcha nueva capacidad para resolver las inminentes interrupciones del suministro, si quieren garantizar que los vehículos eléctricos sigan avanzando.





