El sector industrial representa el 30% de las emisiones y aproximadamente el 37% del consumo mundial de energía.
Será difícil descarbonizar operaciones industriales como la producción de cemento, hierro, acero y productos petroquímicos, pero la tarea dista mucho de ser imposible.
Para lograr el mayor impacto, debemos centrarnos en los clústeres industriales, donde se concentran las industrias manufactureras.
Hay motivos para confiar en que se puede avanzar frente a la crisis climática. Los sectores del transporte y la generación de electricidad se están descarbonizando a un ritmo acelerado, y las empresas y los gobiernos están dando prioridad a los objetivos de cero emisiones netas de carbono. Sin embargo, un sector crucial se está quedando atrás en esta tendencia: la industria.
El sector industrial representa el 30% de las emisiones mundiales y aproximadamente el 37% del consumo mundial de energía. Esta enorme proporción de emisiones que alteran el clima, procedente de un solo sector, representa una oportunidad igualmente enorme para reducir las emisiones a escala mundial. Si las empresas y los gobiernos no empiezan a incorporar rápida y eficientemente a la industria las tecnologías revolucionarias de hoy para reducir las emisiones de carbono, corremos el riesgo de socavar los avances logrados en otros sectores de la economía.
Aunque será difícil descarbonizar operaciones industriales como la producción de cemento, hierro, acero y productos petroquímicos, así como la minería, la tarea dista mucho de ser imposible. Y, al abordar esta tarea, el dónde es tan importante como el cómo. Los clústeres industriales son los mejores lugares para iniciar la descarbonización industrial. Son zonas geográficas donde se concentran grupos de industrias manufactureras, lo que ofrece oportunidades para alcanzar economías de escala, compartir riesgos y recursos, y agregar y optimizar la demanda. Los aproximadamente 3.000 clústeres industriales de Europa representan el 20% de las emisiones del continente.
¿Por qué empezar por los clústeres industriales?
La eficiencia que se obtiene al compartir recursos y servicios —sobre todo, energía— es el principal beneficio de los clústeres industriales. Un estudio de 2014 demostró que un parque industrial compuesto por una siderúrgica, una planta de cemento, una planta de fertilizantes y una instalación de papel reciclado logró un ahorro energético del 21% mediante la integración térmica y el intercambio de otros productos. El uso de recursos renovables a escala industrial —hidrógeno verde, energía solar térmica, energía solar con almacenamiento y otras tecnologías— permite ahorrar aún más.
Heliogen ha sido pionera en la tecnología solar concentrada con inteligencia artificial para instalaciones industriales, teniendo en cuenta su escalabilidad. Nuestra tecnología solar con inteligencia artificial, que proporciona calor, electricidad o combustibles limpios de hidrógeno a una instalación industrial, puede reducir considerablemente las emisiones de carbono de esa instalación; la misma tecnología, ampliada para suministrar energía limpia a varias instalaciones ubicadas en el mismo lugar, puede multiplicar por órdenes de magnitud su impacto en la reducción de carbono.
Los ecosistemas de demanda existentes en los clústeres industriales también ofrecen un entorno ideal para adoptar un enfoque colaborativo de la descarbonización industrial. Los gobiernos, las empresas industriales, los financiadores y los proveedores de tecnología deberían unirse para planificar, financiar y ejecutar iniciativas de descarbonización en estos emplazamientos. Para los gobiernos, estas iniciativas se traducirían en reducciones de carbono cuantiosas y sostenibles, que contribuirían de manera significativa al cumplimiento de los compromisos de neutralidad de carbono.
Beneficios de descarbonizar los clústeres industriales
Además de reducir su huella de carbono —un paso cada vez más importante para el creciente conjunto mundial de inversores orientados a los criterios ESG—, las empresas industriales lograrían ahorros sostenibles en costos. Los bancos y otras organizaciones financieras tendrían nuevas oportunidades para financiar proyectos de inversión con rendimientos fiables. Y las empresas que desarrollan tecnologías energéticas de vanguardia tendrán la oportunidad de cumplir su promesa de reducir las emisiones de carbono industriales difíciles de abatir y recibir una remuneración por ello.
La descarbonización de los clústeres industriales impulsaría enormemente los esfuerzos mundiales de descarbonización y generaría billones de dólares de valor para las partes interesadas del sector público y privado. Los gobiernos y las empresas más grandes del mundo deben colaborar con proveedores innovadores de calor, electricidad, combustibles de hidrógeno y otros recursos energéticos con bajas o nulas emisiones de carbono para reducir las emisiones de los clústeres industriales. La crisis climática ya es demasiado grave y lo que está en juego es demasiado importante como para posponer este esfuerzo mientras sectores más fáciles y visibles emprenden sus propios procesos de descarbonización. Es hora de reunir a los equipos y ponerse manos a la obra.
Más información sobre la transición de los clústeres industriales hacia las cero emisiones netas.


