El sector eléctrico es la mayor fuente de emisiones de dióxido de carbono, pero estas podrían haber alcanzado su máximo el año pasado, según el centro de estudios Ember.
Las fuentes renovables junto con la energía nuclear representaron el 39 % de la generación mundial de energía el año pasado, y la solar aumentó casi una cuarta parte en el año.
La energía eólica y la solar cubrieron el 80 % del aumento de la demanda mundial de electricidad del año pasado, y Ember prevé fuertes descensos en la generación con combustibles fósiles a medida que la solar y la eólica sigan creciendo.
Según un nuevo informe del centro de estudios independiente Ember, sobre clima y energía, las emisiones globales del sector eléctrico —la mayor fuente de dióxido de carbono, que calienta el planeta—, podrían haber alcanzado su máximo el año pasado.
En su cuarta edición anual de Global Electricity Review, el centro de estudios analizó datos del sector eléctrico de 78 países, que representan el 93 % de la demanda mundial de electricidad.
“Es el comienzo del fin de la era de los combustibles fósiles”, afirmó la autora principal de Ember, Malgorzata Wiatros-Motyka, según informó Bloomberg.
El informe reveló que la energía eólica y solar representaron un récord del 12 % de la generación mundial de electricidad en 2022, lo que supone un incremento del 2 % respecto a 2021, según informó Reuters.
El año pasado, la energía total procedente de todas las fuentes renovables y energía nuclear juntas representaron el 39 % de la generación mundial de energía, según concluyó el informe. La solar aumentó un 24 % y la eólica creció un 17 % respecto al año anterior.
“Es probable que el crecimiento de la energía limpia supere al de la demanda de electricidad en 2023; sería el primer año en que esto ocurre fuera de una recesión”, afirma el informe de Ember.
La energía eólica y la solar cubrieron el 80 % del aumento de la demanda mundial de electricidad.
“La descarbonización del sector eléctrico está en marcha, ya que el crecimiento récord de la energía eólica y solar redujo la intensidad de emisiones de la electricidad mundial a su nivel más bajo de la historia en 2022. Será un momento impresionante cuando las emisiones del sector eléctrico empiecen a disminuir interanualmente, pero el mundo aún no ha llegado allí y las emisiones deben reducirse con rapidez”, según el informe.
Como los altos precios del gas encarecieron el combustible, la generación de electricidad a partir de gas disminuyó un 0,2 % el año pasado, mientras que la generación con carbón aumentó un 1,1 %.
Las emisiones de carbono del sector eléctrico aumentaron un 1,3 % en 2022, pero el crecimiento de la energía solar y eólica moderó su impacto.
“La energía eólica y solar está frenando el aumento de las emisiones del sector eléctrico. Si toda la electricidad generada por la eólica y la solar procediera de combustibles fósiles, las emisiones del sector eléctrico habrían sido un 20 % superiores en 2022”, afirma el informe.
Ember prevé que la generación con combustibles fósiles disminuya un 0,3 % este año, suponiendo un crecimiento medio de la demanda de electricidad y de la energía limpia.
“Eso significaría que 2022 marcó el ‘pico’ de emisiones. Se acerca una nueva era de reducción de las emisiones del sector eléctrico”, afirma el informe.
El centro de estudios prevé descensos aún mayores a medida que sigan creciendo la energía solar y la eólica.
La Agencia Internacional de la Energía ha afirmado que el sector eléctrico debe ser el primer sector en alcanzar el cero neto en 2040, ya que es el mayor generador de emisiones de dióxido de carbono. Para lograr este hito, la energía eólica y la solar tendrían que representar el 41 % de la generación mundial de electricidad en 2030, según informó Reuters.
“2022 será recordado como un punto de inflexión en la transición del mundo hacia la energía limpia. La invasión rusa de Ucrania llevó a muchos gobiernos a replantearse sus planes en medio del repunte de los precios de los combustibles fósiles y de las preocupaciones de seguridad por depender de las importaciones de combustibles fósiles. También aceleró la electrificación: más bombas de calor, más vehículos eléctricos, más electrolizadores. Estos impulsarán la reducción de emisiones en otros sectores y presionarán aún más para construir energía limpia con mayor rapidez”, afirma el informe.


