Cómo los minerales energéticos críticos podrían ser el catalizador del desarrollo sostenible de África

Africa can play a vital role in the energy transition due to its critical energy mineral resources.
Africa's vast critical energy mineral reserves offer many opportunities in the global energy transition.Image: REUTERS/Esa Alexander
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  • El panorama económico de África se ha visto modelado de forma significativa por la minería, que constituye un componente importante del PIB y del comercio de las naciones africanas.

  • Si bien existen desafíos, las vastas reservas de minerales energéticos críticos de África ofrecen numerosas oportunidades en la transición energética mundial.

  • Mediante una gestión estratégica de sus recursos de minerales energéticos críticos, África puede impulsar el crecimiento económico, crear empleos y garantizar un futuro más próspero.

El panorama económico de África se ha visto modelado de forma significativa por la minería, y el sector sigue representando un empleador importante y un componente de los balances de PIB y comercio de las naciones africanas.

Aunque persisten los desafíos, las vastas reservas de minerales energéticos críticos del continente ofrecen oportunidades transformadoras, en particular en el contexto de la transición energética mundial.

Minerales como la bauxita, el cromo, el cobalto, el cobre, el grafito, el litio, el manganeso y el níquel son fundamentales para la fabricación de baterías, pilas de combustible y otros componentes utilizados en los sistemas, tecnologías y vehículos eléctricos de energías renovables.

A medida que el mundo avanza hacia soluciones energéticas limpias, se prevé que la demanda de estos recursos aumente exponencialmente. Por ejemplo, BHP Billiton prevé que para 2050 se habrá registrado un aumento del 70% de la demanda mundial de cobre en comparación con 2020.

Dado que África tiene una participación considerable en las reservas mundiales de cobre y de estos otros minerales energéticos críticos, existe para el continente una oportunidad de orientar iniciativas y proyectos de desarrollo sostenible.

Los desafíos de África en materia de recursos

A pesar de su riqueza en recursos, África se ha rezagado en materia de desarrollo, un legado del colonialismo, así como de la falta de inversión en la era poscolonial.

Hoy en día, la mayoría de las economías africanas están clasificadas como de ingreso bajo a medio, y se enfrentan a complejos desafíos de desarrollo agravados por desigualdades estructurales, déficits energéticos y un alto desempleo.

Una de sus manifestaciones en el sector minero es el escaso beneficio con valor agregado –el tratamiento de la materia prima (como el mineral de hierro) para mejorar sus propiedades físicas o químicas, especialmente en preparación para la fundición.

Los yacimientos minerales de África pueden impulsar la transición energética.
Los yacimientos minerales de África pueden impulsar la transición energética.
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En particular en vista de la transición hacia la energía limpia, esto representa una oportunidad. Al desarrollar industrias locales para procesar metales y minerales energéticos críticos en productos de mayor valor, África puede impulsar la industrialización y ampliar su propio acceso a la energía.

De hecho, priorizar el beneficio y atraer inversiones al sector de los minerales energéticos puede fortalecer la resiliencia de muchas economías africanas y reducir su dependencia de las exportaciones de materias primas.

Un ejemplo es la industria mundial de fabricación de baterías, que, según las previsiones, empleará a más de 10 millones de personas para 2030, con un crecimiento económico significativo previsto en las regiones que inviertan en la fabricación local de baterías y componentes para vehículos eléctricos.

Demanda energética y cooperación regional

Si captara incluso una pequeña parte de este mercado, África podría crear entre 500.000 y 1 millón de empleos, reduciendo así el desempleo y la fuga de mano de obra cualificada.

Se producirá un círculo virtuoso, pues el paso de la exportación de materias primas al procesamiento nacional podría elevar la demanda de electricidad hasta en un 30%, lo que a su vez requeriría inversiones en generación de energía limpia y en la ampliación de la red.

Esto reducirá los costos energéticos y contribuirá a las metas de contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC), de conformidad con el Acuerdo de París sobre el clima.

Mientras tanto, iniciativas regionales como el Área de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA) podrían contribuir al desarrollo de centros de procesamiento energéticamente eficientes, lo que podría reducir los costos de electricidad.

Estos tipos de avances e iniciativas en materia de transición tienen el potencial de incrementar los ingresos anuales por exportaciones de África en más de 10.000 millones de dólares, fortaleciendo así los recursos fiscales y mejorando la capacidad de servicio de la deuda.

La oportunidad estratégica para África

El impulso global hacia las energías renovables es la oportunidad de África para posicionarse como un actor estratégico importante en la transición energética.

África posee una parte significativa de las futuras reservas mundiales de minerales energéticos. Los metales del grupo del platino, extraídos en Sudáfrica y Zimbabue, son fundamentales para el hidrógeno verde y la descarbonización del transporte pesado, la calefacción y la industria.

El cromo, también extraído en Sudáfrica y Zimbabue, es importante para la energía solar de concentración, la geotérmica, la nuclear, la hidroeléctrica y las tecnologías eólicas.

El cobalto y el manganeso son esenciales para las baterías de iones de litio utilizadas en vehículos eléctricos y en el almacenamiento de energía, así como para tecnologías como la energía solar de concentración, la eólica, la hidroeléctrica y los sistemas de generación de energía geotérmica.

Las industrias mineras de Costa de Marfil, la República Democrática del Congo, Gabón, Ghana, Madagascar, Sudáfrica y Zambia abastecen gran parte de la demanda mundial actual de estos materiales.

El grafito y el litio también son insumos clave para la tecnología verde y los componentes de los sistemas energéticos, y las minas de países como Namibia, Malí y Tanzania cubren proporciones significativas de la demanda mundial. Guinea, por su parte, es el principal productor mundial de bauxita, la principal materia prima para el aluminio, fundamental para numerosos procesos productivos e industrias secundarias.

Para aprovechar el valor potencial de esta visión incompleta de los minerales energéticos críticos del continente, los países africanos deberían adoptar un enfoque holístico y estratégico que implique la colaboración regional, el desarrollo de infraestructuras, alianzas con potencias mundiales de los sectores energético y minero, e inversión en capital humano.

Al prever la reorientación de sus industrias mineras hacia el desarrollo y las prácticas sostenibles, y al posicionar –y ampliar– su papel dentro de los centros regionales de beneficio, fabricación y valor agregado, las economías africanas pueden participar plenamente en la transición energética y crecer a un ritmo acorde con el necesario para elevar los ingresos y el nivel de vida de la población.

África se encuentra en un momento decisivo. Mediante una gestión estratégica de sus vastos recursos de minerales energéticos críticos, el continente puede impulsar el crecimiento económico, crear empleos y garantizar un futuro próspero para los ciudadanos de muchos países del continente.

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