El aumento de los precios de la energía nos hará más pobres, pero no culpamos a las políticas climáticas, afirman los consumidores

Energy: Power pylons at sunset
Only 13% of those questioned blamed climate policies for rising energy prices.Image: Unsplash/ Matthew Henry
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  • La mayoría de las personas en todo el mundo no culpa a las políticas climáticas del aumento de los costes de la energía, según una nueva encuesta.

  • El apoyo de los consumidores a poner fin al uso de los combustibles fósiles sigue siendo firme.

  • Pero prevén que el fuerte aumento de los precios de la energía reduzca su poder adquisitivo.

Dondequiera que se viva en el mundo, los precios de la energía están subiendo. Pero una nueva encuesta global revela que la gente no culpa a las políticas climáticas del aumento de los costes de la energía y apoya firmemente las medidas para poner fin al uso de los combustibles fósiles.

Una encuesta realizada por Ipsos para el Foro Económico Mundial a más de 22 500 adultos en 30 países reveló que, de media, más de la mitad de los consumidores prevé que el aumento de los costes de la energía reduzca significativamente su poder adquisitivo en 2022.

Sin embargo, los resultados variaron según el país: dos tercios de las personas que viven en Sudáfrica, Japón y Turquía afirmaron que esperan disponer de menos dinero para gastar este año, frente a algo más de un tercio en Suiza y los Países Bajos. Las personas con ingresos bajos y las de entre 35 y 49 años eran las más preocupadas por su futuro financiero.

La mayoría de los encuestados no culpa a las políticas de lucha contra el cambio climático del aumento de los precios de la energía.Image: Ipsos-Foro Económico Mundial

Las políticas climáticas no tienen la culpa

Pese al impacto en su situación financiera, la población sigue apoyando firmemente las políticas climáticas: de media, un 84 % afirma que le importa personalmente que su país avance hacia fuentes de energía más sostenibles y alejadas de los combustibles fósiles.

Esta opinión estaba muy extendida en todos los países, con porcentajes que van desde el 72 % de la población de Rusia y el 75 % de Estados Unidos hasta el 93 % de Sudáfrica y Perú; los sentimientos más intensos sobre la importancia de dejar de depender de los combustibles fósiles se registraron en las economías emergentes.

Aunque el apoyo fue firme en todos los grupos demográficos, un poco más de mujeres (87 %) que de hombres (81 %) consideró importante alejarse de los combustibles fósiles.

La volatilidad del mercado fue señalada como la principal causa del aumento de los precios de la energía.Image: Ipsos-Foro Económico Mundial

Solo un 13 % de los encuestados culpó a las políticas climáticas del aumento de los precios de la energía; la mayoría citó la volatilidad de los mercados de petróleo y gas y las actuales tensiones geopolíticas como principales causas. Casi uno de cada cinco afirmó que la insuficiencia de la oferta para satisfacer la demanda era la culpable.

Las políticas para combatir el cambio climático fueron más culpadas en India, donde el 24 % de la población consideró que eran la causa del aumento de los precios de la energía, seguida de una quinta parte de la población en Alemania y el 19 % en Polonia. Casi una quinta parte de los responsables de la toma de decisiones empresariales compartió esa opinión.

Los Países Bajos fueron el único país en el que una mayoría de la población identificó una única causa del aumento de precios, con un 54 % que citó las tensiones geopolíticas. Más de dos quintas partes (46 %) de la población de Bélgica y el 42 % de la de Italia coincidieron en que esta era la principal causa.

Afirmaciones engañosas

«Lamentablemente, volvemos a ver afirmaciones de que la volatilidad de los mercados de gas y electricidad es consecuencia de la transición hacia la energía limpia», escribió el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, el Dr. Fatih Birol, en un blog reciente.

«Estas afirmaciones son, como mínimo, engañosas. Esto no es una crisis de las energías renovables ni de la energía limpia; es una crisis del mercado del gas natural. Es importante partir de una base de pruebas sólida sobre las causas de la actual turbulencia del mercado».

En realidad, según el Dr. Birol, las transiciones energéticas limpias bien gestionadas pueden ayudar a reducir la volatilidad del mercado energético y sus efectos en las empresas y los consumidores. El informe Fostering Effective Energy Transition 2021 del Foro Económico Mundial coincide con esta postura.

No obstante, el informe también advierte contra aplazar las políticas climáticas mientras suben los precios de la energía, y señala que el coste de no lograr la transición energética podría ser mayor que el coste de la propia transición.

Ahora, en el contexto de la guerra en Ucrania y su impacto en los sistemas energéticos mundiales, Saad Rahim, economista jefe de Trafigura, advierte: «En lo que respecta a la transición energética, existe consenso en que debemos reducir nuestro consumo de combustibles fósiles, pero la demanda de petróleo llegó para quedarse. Aunque no crezca dentro de unos años, seguirá siendo necesario mantener esa demanda básica, y no estamos invirtiendo lo suficiente para satisfacerla.

La falta de inversión en petróleo y gas afectará a los fondos necesarios para la transición energética, porque los precios del petróleo y el gas se dispararán hasta niveles que supondrán una carga económica para la economía mundial.»

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