Las principales tendencias que marcarán el futuro de las energías renovables

Today, a fifth of the world’s electricity is produced by renewable energy.
Today, a fifth of the world’s electricity is produced by renewable energy.Image: REUTERS/Stringer
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A lo largo de toda la era moderna, la humanidad ha utilizado combustibles fósiles para satisfacer sus necesidades energéticas. El carbón, el petróleo y el gas natural han iluminado hogares y alimentado maquinaria durante siglos, impulsando el avance de la civilización. Pero, a medida que se aceleró el desarrollo humano, se hizo evidente que este tipo de energía no era sostenible. Las reservas mundiales de combustibles se deterioraron y la atmósfera se contaminó cada vez más. Comenzó la búsqueda de fuentes de energía renovables para garantizar un futuro sostenible.

Tendencias futuras de las energías renovables

Hoy, nuestra civilización se encuentra en un momento decisivo. Estamos a punto de adoptar la energía limpia a una escala nunca vista. Pero, para que las energías renovables sigan avanzando rápidamente, es necesario tomar las decisiones adecuadas.

Las fuentes de energía renovables se están poniendo rápidamente al nivel de los combustibles fósiles.

Cuando la energía limpia empezó a abrirse paso en el panorama mundial, surgieron dudas sobre su estabilidad y su capacidad de ampliación. A escala macroeconómica, la inmadurez tecnológica y la falta de financiación agravaban la inestabilidad de las políticas destinadas a impulsar el crecimiento futuro. Aun así, las instalaciones de energía limpia siguieron creciendo, aunque lentamente, hasta que hace unos años se produjo un salto espectacular.

Hoy, una quinta parte de la electricidad mundial se genera con energías renovables. En 2016, las instalaciones de energía limpia alcanzaron los 160 GW en todo el mundo. Esto supone un 10 % más que en 2015, pero su coste fue casi una cuarta parte menor. La nueva energía solar aportó el mayor impulso, con la mitad de toda la nueva capacidad, seguida de la eólica, con un tercio, y la hidroeléctrica, con un 15 %. Fue el primer año de la historia en que la nueva capacidad solar superó a la de cualquier otra tecnología de generación eléctrica.

La demanda de energía primaria se está orientando hacia las fuentes de energía renovables.Image: AIE

Tras la COP21, varios países han fijado ambiciosos objetivos de instalación de capacidad para los próximos 10 a 15 años. Gigantes emergentes como China y la India, conscientes de los elevados niveles de contaminación en muchas de sus principales ciudades, están liderando este impulso. Pese a la retirada de Estados Unidos, se espera que los objetivos del Acuerdo de París sigan siendo factores clave del crecimiento futuro del sector.

En los últimos dos años se ha producido una caída sin precedentes del coste de producción de energía limpia. Esta se está convirtiendo en la fuente de energía más barata para cada vez más países. El coste de producción de la energía solar y la eólica ha registrado una caída porcentual media anual de entre un 15 % y un 19 %. Es probable que estas drásticas reducciones de costes continúen durante la próxima década.

A medida que se ha vuelto más asequible, se han ampliado las aplicaciones y los usos de la energía renovable. Además de generar electricidad, ofrece nuevas soluciones para la movilidad y la seguridad energética en todo el mundo.

El mercado de los vehículos eléctricos crece rápidamente: China lidera el avance y los mercados europeo y estadounidense siguen sus pasos.Image: AIE

El mercado de los vehículos eléctricos crece rápidamente: China lidera el avance y los mercados europeo y estadounidense siguen sus pasos. Países como la India ya se proponen electrificar por completo su parque automotor para 2030. La reducción del coste de las baterías contribuye a que los vehículos eléctricos sean más asequibles y se utilicen de forma generalizada. Esto permite desarrollar otras soluciones para estabilizar el suministro energético, como la generación híbrida eólica y solar, la gestión de la red mediante baterías a escala de servicios públicos y posibles alternativas de almacenamiento, como la energía hidroeléctrica de bombeo o una red de gas, para crear un mecanismo de equilibrio adecuado.

Sin embargo, pese a estas previsiones positivas y a los ambiciosos objetivos, debemos garantizar una buena gestión del sector en crecimiento. Se construirán enormes instalaciones de energía renovable. Es importante asegurar que cuenten con las cargas de equilibrio adecuadas procedentes de fuentes térmicas e hidroeléctricas.

La naturaleza intermitente del suministro de energía limpia exigirá una gestión inteligente de la red a gran escala. Será necesario que la capacidad de las fuentes de energía más estables crezca al mismo ritmo. Sin embargo, una vez que se desarrollen soluciones de almacenamiento viables, debería ser posible equilibrar la carga de energía renovable.

También es importante responder a la necesidad de adaptar la demanda de carga. Tanto la energía eólica como la solar son intermitentes, por lo que el precio de la electricidad debe ajustarse a su disponibilidad. El coste nivelado de la electricidad (LCOE, por sus siglas en inglés) de las fuentes de energía renovables —es decir, el coste unitario de la electricidad durante la vida útil de un activo de generación— está cayendo en picado.

Pero el afán de los productores independientes de energía a gran escala por ganar cuota de mercado está haciendo que los precios competitivos de la energía limpia caigan a un ritmo insostenible. En particular, en los países emergentes, donde el coste de la financiación es elevado, es importante garantizar un acceso suficiente a la financiación para obtener rendimientos significativos del capital empleado.

Es necesario invertir en energías renovables para satisfacer el aumento de la demanda mundial de electricidad.

La aparición de nuevos mecanismos e instrumentos de financiación debería permitir que las empresas nacionales de los países emergentes compitan con los actores mundiales e impulsen el crecimiento del sector. Las nuevas fuentes de financiación también son esenciales para acortar los ciclos y ampliar la innovación tecnológica. Además de facilitar nuevas técnicas de fabricación para crear productos con una mayor capacidad de generación eléctrica, la financiación puede acelerar rápidamente la innovación en campos tan diversos como los biocombustibles, la robótica y las microrredes.

Los países emergentes se beneficiarán enormemente de estos posibles avances en financiación y tecnología. Las nuevas comunidades de estos países podrían abastecerse por completo con un suministro estable de energía limpia mediante una combinación de generación, opciones de almacenamiento y redes inteligentes. La movilidad eléctrica podría servir como carga distribuida y fuente de energía de emergencia. Se deberían fomentar las alianzas público-privadas para impulsar el desarrollo de la energía limpia y complementar el progreso de la sociedad.

Por último, es necesario aplicar medidas cuidadosas de proteccionismo o liberalización al sector de las energías renovables, según las necesidades de cada país, para no perjudicar el crecimiento del sector a largo plazo. Debe existir un equilibrio entre la competencia justa, por un lado, y los incentivos para que las empresas se centren en el desarrollo y obtengan buenos rendimientos de sus inversiones, por otro. Los gobiernos deben centrarse en compromisos tecnológicos y de fabricación que respalden la energía limpia.

Las energías renovables son un fenómeno mundial en auge. Se prevé que su crecimiento se acelere en el futuro previsible. Pero debemos garantizar que el progreso siga el rumbo adecuado. Nuestras prioridades y decisiones de hoy determinarán cómo se beneficiarán las sociedades del futuro.

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