Los clústeres industriales pueden ser grandes emisores, pero también ofrecen las oportunidades más importantes para la descarbonización.
Abordar las emisiones de Alcance 2 —gases emitidos indirectamente por la energía adquirida— mediante un mayor uso de energía renovable y calor in situ puede impulsar la transición hacia la energía limpia.
Los emplazamientos de la provincia china de Qinghai lideran los esfuerzos para llevar a cabo esta transición.
Cuando la COP27 concluyó a finales del año pasado, escuchamos un llamamiento urgente a reducir las emisiones y cumplir los objetivos prometidos a lo largo de los años. El sector industrial, responsable de aproximadamente el 30 % de las emisiones mundiales de CO2 y del 37 % del consumo final de energía mundial, debe descarbonizarse más que nunca. Esto es aún más cierto si tenemos en cuenta las emisiones de Alcance 2, es decir, los gases emitidos indirectamente por la energía adquirida.
Los sectores industriales suelen agruparse para crear mayores oportunidades económicas: es lo que se conoce como «clústeres industriales». Al instalarse en una misma zona geográfica, sus integrantes comparten infraestructuras, acceden fácilmente a los recursos, reducen los costes de producción y aprovechan la innovación en políticas y financiación. Sin embargo, la concentración también puede tener efectos negativos al convertir la zona en una fuente importante de emisiones de carbono, ya que aumenta su consumo de energía y su dependencia de los recursos.
Como «fábrica del mundo», China registra una proporción de emisiones de carbono y consumo de energía procedentes de la industria mayor que la de muchos otros países. En 2020, el sector industrial chino representó alrededor del 70 % del consumo final total de energía. China cuenta con más de 25.000 parques industriales en todo el país. Si profundizamos en el análisis, los parques industriales de nivel provincial o superior —que representan alrededor del 10 % del total— producen el 31 % de las emisiones de carbono de China. Descarbonizar estos gigantes emisores contribuirá enormemente a la transición hacia las cero emisiones netas, tanto en China como en el resto del mundo.
Los cuatro pilares para alcanzar las cero emisiones netas
Descarbonizar a estos grandes emisores no es fácil. Algunos clústeres industriales representan un solo sector y reúnen empresas desde las etapas iniciales hasta las finales de la cadena de valor, mientras que otros integran varios sectores en una misma ubicación. En ambos casos, suelen consumir grandes volúmenes de energía y producir una cantidad igualmente enorme de emisiones. Sin embargo, su tamaño y su carácter intra o intersectorial también impulsan soluciones integradas, a gran escala y sistemáticas para la descarbonización. Para acelerar esta sinergia, una iniciativa mundial específica, concebida para llevar a los clústeres industriales hacia un futuro con cero emisiones netas, fue puesta en marcha durante la COP26 por el Foro Económico Mundial, en colaboración con Accenture y el Electric Power Research Institute.
La iniciativa ha identificado cuatro soluciones que pueden acelerar la transición:
Eficiencia sistémica y circularidad
Electrificación directa y calor renovable
Captura, utilización y almacenamiento de carbono
Hidrógeno

La iniciativa busca aprovechar esas soluciones de forma integrada para reducir las emisiones de carbono. El primer pilar pretende aumentar la circularidad, integrar los procesos dentro de un clúster y aportar beneficios sistémicos rentables fuera de él. El pilar de captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS, por sus siglas en inglés) busca capturar el carbono procedente de la producción de energía e hidrógeno, utilizarlo en otros procesos industriales y almacenarlo cuando sea viable. Por su parte, el pilar del hidrógeno aprovecha fuentes cercanas sin emisiones de carbono para producir hidrógeno con emisiones de carbono bajas o nulas, como alternativa en estos procesos difíciles de electrificar.
La segunda solución —la electrificación directa y el calor renovable— se centra especialmente en generar «electricidad y calor renovables de bajo coste in situ» y promover «infraestructuras compartidas», como redes eléctricas locales y sistemas de almacenamiento, para reducir las emisiones de Alcance 2. La electricidad verde es un componente clave para que estos grandes consumidores de energía avancen hacia un futuro con cero emisiones netas, pues la caída de los precios de las renovables gracias a su amplia adopción acelera tanto la electrificación directa como la transición hacia la alimentación de los clústeres con cero emisiones netas, al eliminar los gases de efecto invernadero emitidos en el Alcance 2.
La vanguardia verde de China
China lleva aproximadamente una década liderando la inversión mundial en energía renovable. En 2021, con más de 380.000 millones de dólares invertidos en energías renovables, ocupó el primer puesto mundial. Uno de los esfuerzos más importantes de este auge renovable consiste en abastecer los clústeres industriales con electricidad verde y renovable.
Además de los clústeres con altas emisiones que buscan vías para descarbonizarse, el país ha aplicado electricidad verde a los clústeres industriales desde sus inicios. En 2015, el Ministerio de Medio Ambiente de China animó a los gobiernos locales y a las empresas, por escrito a poner en marcha proyectos piloto de cero emisiones netas. Numerosos actores de los sectores público y privado se sumaron rápidamente e iniciaron el diseño y la construcción de sus clústeres industriales con cero emisiones netas.
Uno de los aspectos más destacados de estos clústeres industriales con cero emisiones netas es su ambición y sus acciones para generar y utilizar electricidad renovable y abordar el complejo problema de las emisiones de Alcance 2. Con el objetivo de adoptar electricidad 100 % verde, los clústeres comienzan su diseño para alcanzar las cero emisiones netas ubicando sus empresas en zonas geográficas con abundantes fuentes de energía renovable.
Tomemos como ejemplo la provincia de Qinghai. Está situada en el noroeste de China, una región conocida por sus abundantes recursos de energía eólica y energía fotovoltaica (FV). En 2021, la región representaba el 29 % de la capacidad eólica nacional y el 39 % de la capacidad fotovoltaica. La red eléctrica de Qinghai recibe una proporción mucho mayor de energía renovable: el 85 %, muy por encima de la media nacional, inferior al 30 %.
Reverdecer las industrias verdes
La elevada proporción de energía renovable que recibe Qinghai facilita la adquisición de electricidad verde. Esto ayuda mucho a Qinghai y a otras provincias a combinar esa electricidad con clústeres de alto consumo energético. El clúster industrial fotovoltaico de Trina Solar, en Xining, capital provincial, es uno de los ejemplos más ilustrativos.
Como empresa centrada en las energías renovables, Trina se especializa en fabricar productos fotovoltaicos. Dado que la propia fabricación de estos productos genera un volumen considerable de emisiones de carbono y que el 95 % de ellas procede del consumo de electricidad, cómo reverdecer la «industria verde» es una gran incógnita.
Trina ha ubicado su clúster industrial fotovoltaico con cero emisiones netas en la provincia de Qinghai. Abarca toda la cadena de suministro: desde el silicio industrial y el silicio multicristalino hasta las obleas, las células y los módulos. Aprovecha la facilidad para adquirir electricidad renovable de la red provincial y ha instalado su propia planta solar in situ para neutralizar las emisiones restantes. En conjunto, el clúster permite evitar una cantidad enorme de emisiones de carbono.
Sinergias en el Alcance 2
Al agrupar empresas para abordar las emisiones de Alcance 2, los clústeres industriales también pueden generar sinergias en otros ámbitos. Por ejemplo, el excedente de electricidad renovable generado por las plantas solares in situ puede utilizarse para descarbonizar las industrias circundantes. Las plantas construidas en terrenos áridos deshabitados pueden reducir la erosión eólica del suelo y evitar la desertificación causada por una mayor aridez debida al cambio climático. Además, los productos de estos clústeres con cero emisiones netas permiten demostrar una menor huella de carbono y facilitan una descarbonización más amplia del Alcance 3 (todas las emisiones indirectas de la cadena de valor, excepto las de Alcance 2); esto ayuda a la economía a avanzar hacia un modelo empresarial más sostenible.
¿Cómo facilita el Foro Económico Mundial la transición hacia la energía limpia?
El Centro de Energía y Materiales conecta a líderes para comprender las complejas transiciones que están transformando los sistemas energéticos, de materiales e industriales. Ofrece una plataforma para explorar cómo se relacionan la seguridad energética, la asequibilidad y la sostenibilidad.
Mediante la colaboración entre cadenas de valor y regiones, el Centro facilita vías compartidas que ayudan a sus socios a coordinarse en torno a soluciones prácticas para una transición segura, con bajas emisiones de carbono y equitativa.
La descarbonización de los clústeres industriales puede avanzar de la mano de la transición energética si se siguen ampliando las sinergias con la electricidad verde. Los clústeres industriales se agruparon originalmente para crear valor económico y social, pero a costa de un impacto negativo en las emisiones. Con soluciones de descarbonización del Alcance 2, también pueden aportar un valor incalculable en el ámbito medioambiental.
Xinhong Qin, responsable de comunidad y participación empresarial del Foro Económico Mundial, y Shouqing Zhu, director de Acción Climática de China del Foro Económico Mundial, también contribuyeron a este artículo.


