La ingeniería y la fabricación pueden contribuir de manera esencial a alcanzar las cero emisiones netas.
Los ingenieros deben centrar sus esfuerzos en reducir las emisiones de carbono, aumentar la eficiencia energética y mejorar las relaciones con los clientes.
Plantas como la nueva fábrica de zumos de innocent en Róterdam demuestran que los procesos de fabricación neutros en carbono a gran escala son posibles con tecnologías que ya están disponibles en el mercado.
Ante la lentitud del proceso político en materia de cambio climático, está claro que las empresas de todo el mundo deben redoblar sus esfuerzos para reducir las emisiones de carbono. La ingeniería y la fabricación pueden contribuir de manera esencial a alcanzar las cero emisiones netas, ya que las plantas de fabricación, la maquinaria y los sofisticados procesos de producción están en el centro de la creación de valor global en todas partes.
La buena noticia es que podemos ayudar a limitar considerablemente el calentamiento global y alcanzar las cero emisiones netas con la tecnología y los conocimientos que ya tenemos. Veo tres prioridades clave que nos permitirán avanzar más rápidamente en este camino hacia una fabricación neutra en carbono, si las adoptamos de forma sistemática.
1. Debemos centrar todos nuestros esfuerzos en minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero. Debemos utilizar todos los medios de mejora disponibles, desde los miles de ajustes graduales que, con el tiempo, suman importantes mejoras de eficiencia, hasta el diseño y la adaptación fundamentales de grandes plantas y procesos industriales con el objetivo de lograr la neutralidad climática.
Tendremos que cuestionar las prácticas establecidas y examinar cada aspecto: ¿podemos reducir la cantidad de acero inoxidable u otras materias primas y mantener el mismo rendimiento? ¿Cómo podemos reutilizar más residuos de nuestros procesos de producción o, mejor aún, evitar que se generen? Y estas preguntas no se limitan a nuestras propias operaciones: debemos animar, e incluso exigir, a nuestros proveedores que hagan lo mismo. Esto es fundamental, dado que una parte importante de las emisiones de gases de efecto invernadero se genera en la cadena de suministro.
2. Para lograr una fabricación neutra en carbono, debemos dar prioridad a la eficiencia energética. No cabe duda de que las mejoras en eficiencia energética deberán desempeñar un papel crucial para encaminar al mundo hacia las cero emisiones netas. En particular, debemos centrarnos de inmediato en la calefacción y la refrigeración, ya que representan una gran proporción del consumo energético de las plantas de procesamiento, a menudo entre el 50 % y el 90 %.
Al implementar tecnología de bombas de calor de última generación, los fabricantes pueden recuperar el calor residual de la refrigeración y elevar después su temperatura para producir calor apto para otros usos en la producción. Según nuestra experiencia, las bombas de calor de alta eficiencia pueden ayudar a los fabricantes a reducir al mínimo su consumo energético y disminuir considerablemente sus emisiones de CO2, hasta en un 50 % o más. Y, si se utiliza electricidad verde, las emisiones se reducen a cero.

Gracias a sus capacidades únicas, las bombas de calor son útiles más allá de los procesos de producción industrial y su uso está cada vez más extendido. Un buen ejemplo es la calefacción urbana, donde las bombas de calor permiten adoptar métodos innovadores para aprovechar el calor residual y ofrecer una calefacción más sostenible a muchos hogares y empresas.
3. Debemos centrarnos en forjar relaciones más estrechas con los clientes. Así como las empresas de ingeniería deben colaborar estrechamente con sus proveedores para reducir las emisiones, también necesitan implicarse más con sus clientes.
Cada cliente es único. Forjar alianzas basadas en la confianza ofrece la mejor oportunidad de encontrar una solución a medida que sea superior tanto desde el punto de vista económico como ecológico. La configuración óptima siempre requiere un buen trabajo en equipo desde el principio. Sin un enfoque integrado, las plantas suelen planificarse y construirse por partes, y cada proceso se mejora de forma aislada, si es que se mejora. En otras palabras: para lograr mejoras sustanciales de eficiencia, es fundamental incorporar conocimientos de ingeniería sistémica desde las primeras etapas del diseño.
Un ejemplo concreto de cómo este enfoque integral puede dar lugar a resultados más sostenibles es “the blender”, la primera planta de zumos neutra en carbono del mundo, construida por innocent, la marca de zumos y batidos. Con el apoyo de GEA, la planta de innocent en Róterdam se ha convertido en un referente para el diseño de plantas en la industria alimentaria. De hecho, el proyecto demuestra el potencial de combinar las tres prioridades descritas anteriormente.
Desde el principio, la planta de innocent se diseñó cuidadosamente y luego se construyó para maximizar la eficiencia en el uso de los recursos mediante la reducción del consumo energético y los residuos. Para ello, especialistas en procesos, refrigeración y calefacción tuvieron que trabajar juntos en cada etapa. Todo el proceso de elaboración de zumos se dividió en sus componentes individuales y luego se optimizó. La energía recuperada en una parte de los procesos de la planta se canaliza hacia otras áreas. Por ejemplo, las bombas de calor capturan el calor residual de la refrigeración y lo utilizan en otras etapas del proceso, como la pasteurización.
La creación de procesos de fabricación neutros en carbono a gran escala no es una perspectiva lejana: ya es posible con tecnologías disponibles en el mercado. Por supuesto, la tecnología por sí sola no puede resolver nuestros desafíos. También hacen falta experiencia, conocimientos y disciplina para mejorar rigurosamente los procesos. Además, las empresas de ingeniería necesitan socios dispuestos a ir más allá de las prácticas habituales: colaborar desde las primeras etapas y durante todo el desarrollo de los proyectos para lograr los mejores resultados.
Ha llegado el momento de asumir la responsabilidad por nuestro planeta y las generaciones futuras. Ya hoy, sectores clave como la ingeniería y la fabricación pueden marcar una gran diferencia. Gracias a una estrecha colaboración y a nuestras capacidades tecnológicas, podemos acelerar el avance del mundo hacia las cero emisiones netas. Revertir el cambio climático es responsabilidad de todos. Para quienes somos ingenieros, este es un desafío muy motivador.


