¿Planeta o prosperidad? Cómo Bangladesh está llevando adelante una transición justa hacia la energía limpia

Bangladeshi experts fix a solar panel as part of efforts to maintain bio-diversity in the area and develop eco-tourism on Saint Martin Island November 29, 2004. With an area of eight square km, Saint Martin is 550 km (344 miles) from [Dhaka] and 12 km (7.5 miles) from the mainland. Bangladesh's only coral island, it is now one of the main tourist destinations.
Under the Paris accord, close to 200 countries agreed to slash emissions to keep global temperature rise "well below" 2 degrees CelsiusImage: Reuters
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  • Solo alrededor del 3,5 % de la electricidad de Bangladesh procede de fuentes renovables, una cifra que el Gobierno planea elevar al 40 % en las próximas dos décadas.

  • Las emisiones de Bangladesh son mínimas en comparación con las de los países desarrollados, pero si pone en marcha sus planes para construir nuevas centrales de carbón, probablemente incumplirá sus actuales objetivos climáticos.

  • Afortunadamente, varias iniciativas políticas indican que Bangladesh está decidido a ampliar la energía verde.

Mientras Bangladesh se prepara para publicar a principios del próximo año un nuevo plan nacional quinquenal de electricidad, los investigadores instan al Gobierno a impulsar la energía limpia y a aplicar políticas que ayuden a garantizar una transición ecológica y socialmente justa para el país del sur de Asia.

Hoy, solo alrededor del 3,5 % de la electricidad del país procede de fuentes renovables, una cifra que el Gobierno planea elevar al 40 % en las próximas dos décadas. Sin embargo, los activistas climáticos afirman que falta el enfoque integral necesario para alcanzar ese objetivo.

Este país del sur de Asia depende ahora del gas natural para más de la mitad de su electricidad, mientras que otro 8 % procede del carbón; este porcentaje aumentará en los próximos años si se llevan a cabo los planes para construir nuevas centrales térmicas de carbón.

Los ambientalistas sostienen que eso sería incompatible con los objetivos del Acuerdo de París de 2015 para limitar el calentamiento del planeta y podría aumentar el riesgo de que este país de baja altitud sufra los efectos del cambio climático, como la subida del nivel del mar.

En virtud del Acuerdo de París, cerca de 200 países acordaron reducir drásticamente las emisiones para mantener el aumento de la temperatura mundial «muy por debajo» de los 2 grados Celsius respecto a la era preindustrial e, idealmente, en 1,5 °C.

Pero, según los científicos, el planeta ya se ha calentado alrededor de 1,1 °C desde entonces y se prevé que se caliente 2,4 °C incluso si se cumplen los objetivos actuales de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030.

Las emisiones de Bangladesh son mínimas en comparación con las de los países desarrollados, pero, según advierten los activistas, si pone en marcha sus planes para construir nuevas centrales de carbón, probablemente incumplirá sus objetivos climáticos y, además, sumará infraestructura y empleos energéticos insostenibles.

En la cumbre climática COP26 del mes pasado, los gobiernos respaldaron la necesidad de un enfoque de «transición justa», que incluya medidas para proteger los derechos y los medios de vida de los trabajadores mientras las economías adoptan una producción más ecológica para combatir el cambio climático.

A continuación, repasamos hasta dónde ha llegado Bangladesh en la planificación de una «transición justa» para su población:

¿Qué popularidad tiene el concepto en Bangladesh?

El término «transición justa» se ha incorporado recientemente a los debates sobre políticas nacionales y trabajo. Sin embargo, según los investigadores, es posible que muchos trabajadores y propietarios de fábricas desconozcan el término.

Varias iniciativas políticas indican que Bangladesh está decidido a ampliar la energía verde. Por ejemplo, a principios de este año canceló los planes para construir 10 nuevas centrales eléctricas de carbón.

Sin embargo, según el sitio web del Gobierno, todavía trabaja para añadir otras ocho, la mayoría de las cuales están en construcción.

El «Plan de prosperidad climática Mujib», presentado este año en la COP26, se centra en el crecimiento con bajas emisiones de carbono.

Sin embargo, el impacto real de estas políticas aún no es visible, pese al objetivo declarado públicamente por el Gobierno de impulsar la energía eólica y solar, señaló Khondaker Golam Moazzem, director de investigación del Center for Policy Dialogue, con sede en Daca.

«Hay una brecha entre el compromiso político y el proceso burocrático», añadió.

Señaló el creciente interés por usar más gas natural licuado (GNL), que emite menos dióxido de carbono que el carbón, pero sigue siendo un combustible fósil que calienta el planeta.

Las autoridades afirman que las emisiones de carbono de Bangladesh son muy bajas en comparación con las de otros países y que las medidas que está tomando son necesarias para el crecimiento y el desarrollo económicos.

¿Qué industrias de Bangladesh se centran en la transición justa?

Según los investigadores, salvo algunos avances en la industria textil de Bangladesh, el segundo mayor exportador de prendas de vestir del mundo, los principios de una transición justa apenas se están aplicando.

De las al menos 2.000 fábricas de ropa que exportan prendas, unas 140 cuentan con la certificación LEED, un sistema de clasificación estadounidense para edificios ecológicos.

Estas fábricas están instalando paneles solares en sus tejados, buscando nuevas formas de reciclar el agua y los productos químicos y utilizando máquinas más eficientes desde el punto de vista energético.

En junio, la Corporación Financiera Internacional (IFC) dijo a la Thomson Reuters Foundation que había ayudado a 338 fábricas a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en más de medio millón de toneladas al año, lo que equivale a retirar de las carreteras más de 119.000 automóviles.

Estas reformas son cruciales porque, según un estudio de 2020 de la organización sin fines de lucro Global Fashion Agenda y la consultora McKinsey and Company, la industria de la confección produce el 4 % de las emisiones mundiales que calientan el planeta, una cifra equivalente al total anual combinado de Francia, Alemania y Gran Bretaña.

Sin embargo, según los propietarios, las fábricas más ecológicas y la energía limpia requieren más inversión de capital, lo que plantea dudas sobre cómo afectará ese cambio a los 4 millones de trabajadores de la industria textil de Bangladesh.

Algunos empresarios creen que las nuevas máquinas energéticamente eficientes podrían dejar sin empleo a parte de los trabajadores. Otros, sin embargo, afirman que la industria no se presta a altos niveles de automatización, dado que la moda cambia rápidamente.

Algunos sostienen que el cambio a la energía verde podría beneficiar a los trabajadores al hacer que las fábricas sean más favorables para la mano de obra y reducir las tareas físicas.

También es probable que se preste atención a cómo proteger los derechos y los empleos de los trabajadores en el sector del desguace de buques, ya que el Gobierno ha ordenado a los propietarios de los astilleros que mejoren sus prácticas para 2023 y apliquen las normas del Convenio Internacional de Hong Kong para el Reciclaje Seguro y Ambientalmente Racional de los Buques.

Ese acuerdo, adoptado en 2009 pero aún no vigente en todo el mundo, tiene por objeto mejorar la seguridad de los trabajadores y limitar la contaminación, pero también podría reducir la necesidad de mano de obra a medida que los astilleros desplieguen equipos más avanzados para cumplir los requisitos.

¿Puede Bangladesh garantizar una transición justa para los migrantes climáticos?

Bangladesh, hogar de al menos 160 millones de personas, es considerado uno de los países con mayor riesgo a medida que se calienta el planeta y empeoran las tormentas y las inundaciones.

En abril, la American Geophysical Union, un grupo científico internacional sin fines de lucro, advirtió que la migración para escapar del avance del océano en las regiones costeras de Bangladesh podría desplazar de sus hogares a al menos 1,3 millones de personas para 2050.

Hoy, la mayoría de los migrantes de las zonas costeras acaba en barrios marginales de las ciudades, donde recibe apoyo informal de familiares y trabaja en condiciones peligrosas, incluso en fábricas que carecen de medidas de seguridad adecuadas o de permisos.

Los investigadores creen que, para gestionar los futuros flujos de personas, deberían crearse oportunidades laborales en localidades alejadas de ciudades superpobladas como Daca y Chattogram, que padecen deficiencias de saneamiento y vivienda.

Tasneem Siddiqui, quien fundó la Refugee and Migratory Movements Research Unit, pidió un uso «más innovador» del dinero destinado a ayudar a las comunidades a adaptarse al cambio climático, que actualmente se emplea sobre todo en iniciativas como el desarrollo de cultivos resistentes a la sal o capaces de crecer bajo el agua.

«Para una adaptación real, necesitamos planes adecuados que hagan que las ciudades sean más acogedoras para los migrantes y desarrollen las zonas rurales», dijo a la Thomson Reuters Foundation a principios de este año.

Pidió una transición justa para la fuerza laboral migrante y planificar el trabajo decente y nuevos empleos verdes reuniendo a funcionarios, sindicatos y organizaciones de empleadores.

Mizan Khan, subdirector del International Centre for Climate Change and Development (ICCCAD) de Bangladesh, dijo que los «pequeños agricultores, pescadores y mujeres» obligados a abandonar sus hogares en las zonas costeras por la erosión fluvial y las inundaciones necesitarían el mayor apoyo.

¿Quiénes deben participar en la implementación de una transición justa?

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), que trabaja en una transición justa para la industria textil de Bangladesh, considera que las soluciones deben surgir del propio sector.

Cristina Martinez, especialista sénior de la OIT en medio ambiente y trabajo decente en Asia, afirmó que la acción climática y los procesos de transición justa podrían generar muchas oportunidades en Bangladesh.

«Pero no surgirán de fuera: hay que planificar estas oportunidades, y existe impulso para trabajar en alianzas con muchos actores que comparten la urgencia de actuar», dijo en un correo electrónico.

Khan, del ICCCAD, señaló que el concepto de «transición justa» apenas se ha incorporado recientemente al debate nacional y que hace falta prestarle más atención para convertirlo en una realidad sobre el terreno.

A nivel local, el trabajo debe estar liderado por las comunidades que están en primera línea de la adaptación al cambio climático, añadió.

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