El éxito actual de Azerbaiyán es resultado de los esfuerzos integrales, específicos y focalizados de los últimos años.
La ejecución de proyectos de importancia mundial en diversos sectores de la economía, incluido el energético, no solo aumentó las capacidades de nuestro país, sino que también facilitó la cooperación regional e internacional. En este sentido, el suministro de gas natural azerbaiyano a los mercados europeos a través del Proyecto del Corredor de Gas del Sur, liderado e impulsado por Azerbaiyán, contribuirá considerablemente a fortalecer la seguridad energética de Europa. En el marco de este proyecto, se ha completado el 87% de los trabajos de desarrollo del yacimiento de gas y condensado Shah Deniz 2, el 72% de los trabajos de ampliación del gasoducto del Cáucaso Meridional, el 60% de los trabajos de construcción del Gasoducto Transanatolio (TANAP) y el 30% de los trabajos del Gasoducto Transadriático (TAP). Cabe destacar que Shah Deniz es uno de los mayores yacimientos de gas del mundo, con reservas probadas de al menos 1,2 billones de metros cúbicos.
También pusimos en marcha importantes proyectos para fortalecer aún más el potencial de tránsito de Azerbaiyán. Está previsto que la construcción del ferrocarril Bakú-Tiflis-Kars concluya este año. La ejecución de este proyecto reducirá, en consecuencia, el tiempo de transporte de mercancías de China a Europa de entre 25 y 30 días a entre 12 y 15. Mientras tanto, todas las obras de construcción en el tramo azerbaiyano del corredor de transporte norte-sur finalizaron el año pasado. Así, Azerbaiyán se está convirtiendo en un centro de transporte clave. Actualmente, las prioridades de nuestra política económica son diversificar aún más la economía y desarrollar al mismo tiempo el sector no petrolero.
Se están construyendo parques y zonas industriales para garantizar el desarrollo del sector industrial. En 2018 abrirán varias fábricas en el Parque Industrial Químico de Sumgait, con inversiones que ascienden a cerca de 2.000 millones de dólares. Aumentará la producción de algodón, tabaco, avellanas, té, capullos de gusano de seda y otros productos orientados a la exportación, y se ampliará el número de parques agropecuarios y grandes explotaciones agrícolas. Para garantizar el desarrollo del sector de la información, seguirán mejorando la calidad de los servicios y el potencial del país como corredor de tránsito de información. La puesta en marcha del visado electrónico y la introducción de sistemas libres de impuestos, así como la reciente celebración de grandes eventos, como los Juegos Europeos y las carreras de Fórmula 1, contribuyen significativamente al desarrollo del turismo en el país.
Nuestros logros son tangibles y visibles, pero también afrontamos desafíos. La actual crisis económica mundial afectó asimismo a la economía de Azerbaiyán, redujo los ingresos y provocó una devaluación del 10,1% de la moneda nacional durante el último año. No obstante, estamos superando estos desafíos con éxito mediante las medidas pertinentes. Para garantizar un desarrollo más sostenible, se ha adoptado una hoja de ruta estratégica; han continuado las reformas integrales estructurales, institucionales, monetarias, financieras y de otra índole; ha mejorado la gestión tributaria y aduanera; y se garantiza la transparencia en todos los ámbitos. Por ejemplo, la recaudación aduanera aumentó un 53%, pese a la disminución del volumen del comercio durante un período de 10 meses del año pasado.
La fortaleza de Azerbaiyán no reside únicamente en su economía: es un país multiétnico. Desde hace siglos, representantes de distintos grupos étnicos y confesiones viven aquí en un ambiente de paz, entendimiento mutuo y diálogo. En Azerbaiyán siempre ha prevalecido un espíritu de tolerancia, y 2016 incluso fue declarado Año del Multiculturalismo. Nuestro país se ha convertido en una sede reconocida de eventos mundiales sobre el diálogo entre civilizaciones, religiones y culturas. El 7.º Foro Mundial de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas, celebrado con éxito en Bakú en 2016, es un buen ejemplo de ello y una clara manifestación de la actitud del mundo hacia el espíritu multicultural de Azerbaiyán. Cabe destacar especialmente la visita oficial del papa Francisco a Azerbaiyán el año pasado. Durante este histórico viaje, el jefe de la Iglesia católica romana envió mensajes muy claros al mundo. Sus valiosas reflexiones sobre el multiculturalismo en Azerbaiyán reflejan no solo la realidad, sino también el reconocimiento de esta por parte del líder de los católicos del mundo.
Azerbaiyán también cosecha grandes éxitos en el deporte, además de en todos estos otros ámbitos. En la capital y las provincias se han construido complejos deportivos olímpicos y otras instalaciones de última generación. El apoyo estatal y la infraestructura moderna han aumentado considerablemente el interés de los jóvenes por el deporte. El éxito deportivo en las grandes competiciones es ya una tradición, y los atletas azerbaiyanos volvieron a demostrarlo en los Juegos Olímpicos de Río. En cuanto al número de medallas, nuestros atletas ganaron 18 y ocuparon el puesto 14 en el mundo, el 7 en Europa, el 2 entre los Estados postsoviéticos y el 1 entre los países musulmanes.
Azerbaiyán también es una sede de renombre mundial en este ámbito. En 2015 se celebraron en Bakú los primeros Juegos Europeos y, en 2016, el Gran Premio de Fórmula 1, que tuvo 500 millones de espectadores en todo el mundo. Este año, durante los Juegos de Solidaridad Islámica de 2017, la comunidad deportiva internacional volverá a centrar su atención en Azerbaiyán. Además de fortalecer la cooperación internacional en el deporte, estos eventos también aumentarán considerablemente el número de turistas que visitan Azerbaiyán, contribuyendo así al desarrollo del sector turístico.
Estoy seguro de que 2017 será el año del desarrollo económico de Azerbaiyán. Seguiremos aplicando reformas económicas eficaces. Al mismo tiempo, aumentaremos el gasto en iniciativas de carácter social. La diversificación de nuestra economía está casi completa. Actualmente, casi el 70% de nuestro PIB procede de fuera de la industria petrolera. Nuestro principal objetivo hoy es diversificar las exportaciones. Las medidas adoptadas en 2016 permitirán alcanzar este objetivo. Azerbaiyán ya ocupa el puesto número 37 en el Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial (el número 1 en la Comunidad de Estados Independientes), y estamos decididos a consolidar este avance.


