En Australia está en marcha una revolución renovable, y tiene lugar en los tejados del país.
Una cantidad récord de nueva capacidad solar se ha instalado en hogares y empresas de Australia durante los tres primeros meses de este año, un aumento del 46% con respecto al mismo período del año pasado, según la consultora Green Energy Markets.
Y las instalaciones en Victoria se han disparado un 90% después de que el estado introdujera un programa de incentivos.
Se calcula que los clientes ahorrarán 600 millones de dólares en sus facturas de electricidad durante la próxima década gracias a las instalaciones. Además, el programa está aportando beneficios en otros ámbitos y generando nuevos empleos en el sector de las energías renovables.

Pérdidas en la transmisión
Actualmente, el sector de las energías renovables de Australia mantiene una disputa con el regulador del mercado energético por la remuneración que recibe.
Los productores cuya electricidad recorre mayores distancias reciben menos. Esto se debe a una fórmula que calcula cuánta electricidad se pierde en la transmisión entre los parques solares y eólicos, que suelen estar en lugares remotos, y los consumidores.
Algunos operadores afirman ahora que esta fórmula amenaza la viabilidad de determinados proyectos de energías renovables.
Pese a la disputa, hay muchos más proyectos solares y eólicos a gran escala en construcción.
En marzo, las fuentes de energía renovable aportaron alrededor del 20% de las necesidades eléctricas de Australia: suficiente para abastecer a 9,5 millones de hogares y ahorrar 2,7 millones de toneladas de CO2.
Energía para todos
El Índice de Transición Energética 2019 del Foro Económico Mundial, que clasifica a los países según su desempeño energético y su preparación para adoptar energías sostenibles, situó a Australia en el puesto 43 de los 115 países analizados. Australia, Canadá y Corea del Sur fueron las únicas grandes economías con puntuaciones fuera del 25% superior de los países.
Los investigadores señalaron que la clasificación se debía principalmente a las bajas puntuaciones de estos países en sostenibilidad ambiental. Aunque obtuvieron puntuaciones altas en crecimiento económico y seguridad energética, los tres registraban algunos de los mayores niveles de consumo de energía por persona y de emisiones de carbono del mundo.

A principios de este año, el World Resources Institute afirmó que la generación solar doméstica está transformando la vida de las personas en países en desarrollo.
El instituto concluyó que, aunque mil millones de personas en todo el mundo aún carecen de acceso a la electricidad, la energía solar a pequeña escala está llevando electricidad a un número cada vez mayor de habitantes de zonas rurales.
Las investigaciones muestran que toda la población rural de Bután ya tiene acceso a la electricidad. En Nepal, la cifra es del 91%, y en Afganistán, la energía solar en aldeas remotas permite que el 84% de la población rural tenga electricidad.
La revolución renovable sigue creciendo y ha llegado para quedarse.


