La búsqueda de fuentes de energía alternativas en la era del cambio climático ha pasado por alto la energía mareomotriz: un recurso mundial vasto e inexplotado.
Desde hace tres décadas, los proyectos de lagunas mareomotrices se recomiendan como una alternativa económicamente y ambientalmente atractiva a los diques mareomotrices. Más recientemente, han surgido dos propuestas para construir lagunas mareomotrices en la bahía de Swansea, Gales, y se han publicado varios informes que documentan cómo un proyecto de este tipo en esa zona podría tener el potencial de aprovechar importantes recursos energéticos.
La energía mareomotriz consiste en construir un dique, una presa u otro tipo de barrera para obtener energía de la diferencia de altura entre la marea alta y la baja.
La energía se genera haciendo pasar el agua por turbinas situadas dentro de la barrera. La tecnología utilizada es muy similar a la de los proyectos hidroeléctricos; sin embargo, a diferencia de los ríos, las corrientes mareales fluyen en dos direcciones.
Mientras que un dique mareomotriz bloquea un estuario entero, una laguna mareomotriz encierra un área del mar o del estuario creada artificialmente. La laguna no tiene por qué estar conectada a la costa: incluso podría ubicarse mar adentro.
Cuando baja la marea, la laguna permanece cerrada y llena. Después se abren las compuertas para dejar salir el agua hasta que los niveles de agua a ambos lados del muro de la laguna se igualan. Cuando sube la marea, el proceso se invierte.

Es difícil calcular con exactitud cuánta energía mareomotriz se puede aprovechar, pero el Reino Unido podría contar con casi la mitad del total de Europa. Y pocos emplazamientos potenciales en el mundo están tan cerca de los usuarios de electricidad y de la red de transmisión como los del Reino Unido.
¿Por qué Swansea?
La bahía de Swansea está situada en el canal de Bristol, en la costa de Gales del Sur. Como parte del estuario del Severn, experimenta uno de los mayores rangos mareales del mundo, que a menudo alcanza los 10 m.
Ya se había planteado construir una laguna mareomotriz en la bahía, en 2004, pero las propuestas más recientes tienen una escala mayor. La estructura que se muestra a continuación cubriría 11,5 km2, costaría 913 millones de libras esterlinas y podría generar 495 GWh al año, suficiente energía para abastecer a 155.000 hogares.
Mareas crecientes
El proyecto de la bahía de Swansea demuestra un renovado interés por la energía mareomotriz, que ofrece muchas ventajas frente a otras fuentes renovables. Está bien documentado que una mayor integración de fuentes de energía renovable variables e impredecibles, como la eólica y la solar, pone en peligro la estabilidad de la red eléctrica.
Para que la red se mantenga estable, la energía generada en cada momento debe igualar la demanda; por tanto, es importante que la red de transmisión incluya fuentes de energía disponibles de inmediato. Aunque el sol puede dejar de brillar y el viento puede amainar, las mareas siguen siendo predecibles: una ventaja evidente de la energía mareomotriz y una gran ayuda para los pronosticadores de National Grid.
Superar los obstáculos
Sin embargo, todavía hacen falta mejoras. Los costes iniciales siguen siendo elevados y existen algunas implicaciones ecológicas. La experiencia con recintos cerrados artificialmente ha demostrado que los costes de gestionar una cuenca mareal artificial (por ejemplo, en el caso de La Rance, en Bretaña, y la bahía de Cardiff, Gales) son altos y requieren una supervisión y una planificación cuidadosas.
Las turbinas pueden ser más eficientes; quizá se puedan aprender algunas cosas de la industria eólica, como variar la velocidad de las turbinas. Es necesario desarrollar mejores modelos 3D para entender mejor cómo suben y bajan las mareas y cómo funcionan las turbinas en condiciones turbulentas.
Pero hay aspectos positivos importantes que deberían conducir a un mayor uso de la energía mareomotriz. La reapertura de presas y barreras, construidas a menudo entre las décadas de 1950 y 1970, puede aportar grandes beneficios ecológicos a las masas de agua que hay detrás de ellas, gracias a la creación de un gradiente beneficioso para la ecología acuática (agua salobre) y al aumento del contenido de oxígeno; en esos casos, la tecnología mareomotriz también puede utilizarse para gestionar el volumen de agua y, al mismo tiempo, generar energía.
De hecho, pueden mejorar algunos ecosistemas y aportar beneficios sociales adicionales, además de energía renovable, como protección contra inundaciones, mejora ambiental y ecológica de la calidad del agua, pesca e incluso funciones de turismo .
Se están desarrollando nuevas tecnologías que permitirían obtener energía en nuevas zonas, donde la diferencia entre la marea alta y la baja se mide en centímetros y no en metros. Todo esto hace que invertir en una laguna mareomotriz para la bahía de Swansea parezca una sólida inversión de futuro.
Este artículo se publica en colaboración con The Conversation. Lea el artículo original.
La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: George Aggidis es director del Lancaster University Renewable Energy Group y del Fluid Machinery Group de Lancaster University.
Imagen: bahía de Swansea. Marylyn Jeans, CC BY-NC-SA
