4 maneras de liberar todo el potencial de la red eléctrica del futuro

New ways of producing electricity mean a new set of rulesImage: Heather Emond
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La industria eléctrica está atravesando una transformación, a medida que la tecnología y la innovación alteran los modelos tradicionales, desde la generación hasta más allá del contador.

En particular, convergen tres tendencias. En primer lugar, la electrificación se extiende por grandes sectores de la economía, como el transporte y la calefacción residencial. En segundo lugar, ha aumentado la descentralización de los recursos, impulsada por la marcada reducción de los costos y por el apoyo público a los recursos energéticos distribuidos (DER), como la generación distribuida, el almacenamiento distribuido, la eficiencia energética y la respuesta a la demanda. En tercer lugar, la digitalización del sistema se intensifica, tanto antes del contador, con la medición inteligente y la infraestructura de redes digitales, como más allá del contador, con la llegada de la Internet de las cosas y el aumento de dispositivos conectados que consumen energía.

En conjunto, estas tendencias en el «borde» de la red eléctrica allanan el camino hacia un sistema energético en el que se difuminan los límites tradicionales entre productores, distribuidores y consumidores, y se intensifica la complejidad de la gobernanza del sistema.

¿Qué se obtiene? Este sistema eléctrico más inteligente, más descentralizado y, aun así, más conectado tiene el potencial de mejorar la fiabilidad, la seguridad, la sostenibilidad ambiental y la utilización de los activos, además de crear nuevas oportunidades para los servicios y los negocios.

Lo que los consumidores quieren y esperan de sus proveedores de energía también ha evolucionado rápidamente. Una parte considerable de los consumidores actuales, tanto residenciales como comerciales, presta cada vez más atención a la reducción de las emisiones de carbono, a una mayor capacidad de elección y a una mayor fiabilidad y seguridad. Aunque los consumidores expresen su deseo de contar con estos atributos y su disposición a involucrarse en el uso de la energía, la mayoría de las tecnologías del borde de la red aún se encuentra en las primeras etapas de adopción, e incluso esta adopción inicial requiere un impulso significativo mediante subsidios o regulación. En el último medio siglo, el tiempo necesario para que los productos innovadores alcancen la adopción masiva (una penetración superior al 50 %) se ha reducido a unos 15 a 20 años, y ese proceso ha dependido de «adoptantes racionales» que se centran en el costo y la comodidad.

Ante esta situación, ¿cómo se puede acelerar la adopción de estas nuevas tecnologías del borde de la red en los próximos años, de manera rentable y atendiendo al nuevo conjunto de necesidades que describen los consumidores? El desafío para los responsables de formular políticas, los reguladores y el sector privado consiste en ayudar a que estas tecnologías sean más económicas y cómodas, y así aprovechar las preferencias de los consumidores y hacer posible la transformación del sistema.

Para acelerar la adopción, será necesaria una combinación del «impulso» de las medidas regulatorias y de políticas, y del «tirón» de la innovación, el marketing y el desarrollo de productos del sector privado. Para que la visión de un borde de la red se materialice plenamente, será necesario un esfuerzo considerable para superar cuatro desafíos clave: la participación de los consumidores, la regulación, la infraestructura y los modelos de negocio.

1. Participación de los consumidores

Varios factores influyen en los consumidores y dificultan que alcancen un alto nivel de participación en el sistema actual. Hoy en día, la electricidad se percibe como un producto básico, por lo que lograr que los consumidores se interesen por las nuevas tecnologías resulta costoso y difícil. Además, la electricidad representa una pequeña parte del gasto de los consumidores: en Estados Unidos cuesta aproximadamente lo mismo que un café con leche diario. Asimismo, los consumidores dedican poco tiempo a pensar en su factura de electricidad, probablemente debido a su complejidad y a las molestias que supone. En la práctica, la mayoría de los consumidores no adopta nuevas tecnologías a menos que sean económicas y cómodas.

2. Regulación

El paradigma regulatorio actual impide que los recursos distribuidos aporten todo su valor al sistema y, a menudo, crea incentivos que fomentan un desarrollo ineficiente de los DER, sin basarse en la eficiencia del sistema y distorsionando su uso óptimo en la red. Las nuevas tecnologías y servicios del borde de la red están rebasando los límites tradicionales y los paradigmas regulatorios que han sido eficaces durante el último siglo. Sin embargo, estos deben evolucionar para facilitar aún más la adopción de tecnologías y seguir el ritmo de un sistema en transformación.

3. Infraestructura

La incertidumbre en torno a la propiedad y la recuperación de costos impide que actores clave de los sectores público y privado desplieguen la infraestructura habilitadora, es decir, la infraestructura que complementa la red y constituirá la columna vertebral del futuro sistema eléctrico. Esta nueva infraestructura es fundamental para aumentar la comodidad de los consumidores, acelerar la adopción y aprovechar todo el valor de tecnologías como el almacenamiento, la respuesta a la demanda y los vehículos eléctricos. Entre los elementos esenciales se encuentran las estaciones de carga para estos vehículos, así como los contadores inteligentes, la infraestructura de comunicaciones de banda ancha y los sistemas de control y automatización de la red. También es esencial establecer normas y leyes adecuadas sobre la propiedad y la transferencia de datos para el mundo digital del futuro.

4. Modelos de negocio

A raíz de los cambios que se producen en el borde de la red, están surgiendo nuevos segmentos de consumidores. Tradicionalmente, la industria ha tratado a los consumidores de forma muy estandarizada, con un enfoque uniforme para todos, y no ha segmentado a los consumidores según sus necesidades al mismo nivel que otros sectores. A medida que los consumidores adoptan y combinan distintas tecnologías, se abren oportunidades para una segmentación nueva y sofisticada. Los nuevos modelos de segmentación encontrarán maneras de maximizar el valor para los consumidores de acuerdo con sus preferencias.

La regulación, la infraestructura, la participación de los consumidores y los nuevos modelos de negocio son claves para aprovechar estas importantes oportunidades y afrontar los desafíos de esta transformación. A través de la plataforma Future of Electricity, el Foro Económico Mundial está recopilando y analizando ejemplos prácticos y mejores prácticas en estas cuatro áreas para elaborar recomendaciones dirigidas tanto al sector público como al privado.

El futuro de la electricidad:lea aquí el informe

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