Alcanzar los objetivos climáticos y de cero emisiones netas no solo protegerá el medio ambiente. Transformará nuestra forma de vivir, trabajar y resolver problemas.
Líderes destacados de empresas como Mahindra Group, SAP, Enel y otras explican cómo imaginan un mundo transformado por un futuro de cero emisiones netas.
Las señales de que el mundo es insostenible nos rodean: desde el cambio climático hasta la creciente desigualdad social. Para hacer frente a estos desafíos, los líderes deben cambiar su forma de pensar, actuar y planificar.
Dar pasos tan drásticos parece imposible, pero podría transformar el mundo. El Foro Económico Mundial preguntó a una serie de líderes destacados de sectores como la energía y la tecnología, entre otros, cómo cambiaría el mundo si alcanzáramos nuestros objetivos climáticos globales y lográramos la meta de cero emisiones netas. Estas son sus visiones y la transformación que podríamos ver en materia de colaboración, equidad e incluso en nuestra forma de afrontar la incertidumbre.
Si alcanzamos los objetivos de cero emisiones netas: las islas remotas podrían convertirse en centros futuristas de energía limpia

La isla italiana de Cerdeña, famosa sobre todo por su «Costa Esmeralda», es un destino turístico de moda, pero también podría convertirse en un modelo para la transición energética. La isla no cuenta con capacidad de generación de gas y está aprovechando al máximo la abundancia natural de viento y sol. Según nuestros cálculos, si añadimos entre 4 y 5 gigavatios de capacidad renovable y 1 gigavatio de capacidad de almacenamiento, podríamos cubrir la demanda energética de la isla. De hecho, un estudio europeo sostiene que se podrían añadir 3,1 megavatios con solo instalar paneles solares en los tejados de la isla. Además, el proyecto «Tyrrhenian Link» (un cable submarino doble de 950 km que se tenderá desde Cerdeña, pasando por Sicilia, hasta Battipaglia, cerca de Nápoles) aumentará en 1 gigavatio la conexión eléctrica de la isla con la Italia continental.
Medidas como estas, encaminadas a comprometerse con un futuro sin emisiones, exigirían una inversión de 15 mil millones de euros para 2030. Pero también crearían entre 10.000 y 15.000 puestos de trabajo, lo que ayudaría a diversificar las oportunidades disponibles en la isla. Además, permitirían que destinos remotos como este fueran verdaderamente ecológicos y autosuficientes, y que sirvieran como laboratorios para soluciones de energía limpia con coches eléctricos, trenes, hoteles y viviendas, todo alimentado con recursos 100% renovables. Las islas remotas podrían convertirse en centros independientes de tecnologías limpias de vanguardia.
-Francesco Starace, director ejecutivo y director general, Enel
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para abordar el cambio climático?
Si alcanzamos los objetivos de cero emisiones netas: la colaboración en el uso de datos sería la norma, no la excepción
En un mundo con cero emisiones netas, los datos relacionados con la sostenibilidad estarán integrados en las estrategias y los procesos centrales. Integrar estos datos en los procesos empresariales permitiráuna gestión integral de la sostenibilidaden todas las dimensiones importantes de ESG. Permitirá a las empresas evaluar y optimizar su huella de carbono y residuos, respaldar una gestión responsable de la plantilla y fomentar condiciones de trabajo éticas. Sobre todo, estos datos compartidos ayudarán a las empresas a colaborar entre compañías, regiones e industrias, y garantizarán que los procesos sigan siendo circulares, regenerativos e innovadores.
En nuestro entorno globalizado actual, los procesos empresarialesya rebasan los límites de la propia empresa. Sin embargo, en un mundo que haya alcanzado los objetivos de cero emisiones netas, la tecnología empresarial y la digitalización habrán hecho posible la transparencia en toda la cadena de valor y a lo largo de los ciclos de vida de productos y servicios. Los líderes no pondrán en duda el valor de compartir esos datos y comprenderán las mayores posibilidades que ello puede ofrecer.
En este mundo de cero emisiones netas, las empresas no tendrán dificultades para gestionar su «línea verde» junto con los resultados financieros y de negocio. Será habitual ver líderes que hayanhecho rentable la sostenibilidad y sostenible la rentabilidad. Estos líderes llevarán mucho tiempo comprometidos con la integración de la sostenibilidad en sus operaciones centrales, asegurando que se cumplan los objetivos climáticos y permitiendo que las empresas prosperen.
–Christian Klein, director ejecutivo y miembro del Consejo Ejecutivo, SAP SE
Si alcanzamos los objetivos de cero emisiones netas: reinventaremos el statu quo
El filósofo ginebrino Jean-Jacques Rousseau dijo una vez: «El mundo de la realidad tiene sus límites; el mundo de la imaginación no tiene fronteras». Estas palabras captan el poder de la imaginación y sientan las bases del «alternativismo», un enfoque que defendía y que abrazaba la disposición a experimentar y a cuestionar las formas de pensar existentes.
Las empresas que prosperen en un mundo de cero emisiones netas lograrán transformaciones increíbles al adoptar el alternativismo. Imagina la electrólisis en tu coche en lugar de en el laboratorio de química. Los fabricantes de automóviles que persiganavances en el proceso de electrólisispodrían convertir el hidrógeno en un combustible totalmente ecológico y hacer que la movilidad limpia sea accesible y asequible. Imagina que los trenes de levitación en tubos sustituyen a los vuelos para viajar de forma verdaderamente respetuosa con el clima.Los vuelos en todo el mundo producen aproximadamente 1000 millones de toneladas de CO2 al año. Según una estimación de Virgin Hyperloop, podríamos reducir en un 58 por ciento las emisiones de combustibles fósiles de la aviación si todos los vuelos de pasajeros de entre unas 310 y 930 millas en todo el mundo se sustituyeran por viajes en trenes de levitación en tubos alimentados con electricidad renovable.
Las tecnologías actuales solo nos ayudarían a alcanzar colectivamente la mitad de nuestro objetivo de cero emisiones netas, pero en un mundo que haya alcanzado esa meta se habrán adoptado estas innovaciones y otras que aún no imaginamos, gracias al alternativismo. Un mundo que haya abrazado ese espíritu habrá liberado posibilidades inmensas y mantendrá viva la llama de la esperanza.
-Anish Shah, director general y director ejecutivo, Mahindra Group
Si alcanzamos los objetivos de cero emisiones netas: nivelaremos las condiciones de competencia
Si logramos la meta de cero emisiones netas, para 2050 viviremos en un mundo impulsado por la tecnología, eficiente en costes, con bajas emisiones de carbono y eficiente, donde la energía sostenible y asequible esté al alcance de cada ciudadano y sector industrial.
Para lograrlo, necesitamos una regulación centrada en reducir eficazmente las emisiones, en lugar de imponer determinadas tecnologías para recortarlas. No podemos seguir confundiendo la descarbonización con la electrificación, porque esta es solo una parte de la solución. La clave para luchar contra el cambio climático de la forma más rentable consiste en permitir que las tecnologías compitan en precio y eficacia.
Así, se podrán habilitar combustibles con bajas emisiones de carbono, una solución a corto plazo para descarbonizar los motores actuales y los sectores difíciles de electrificar, así como tecnologías de economía circular que convierten residuos en combustibles descarbonizados y ayudan a resolver el creciente problema mundial de los residuos.
Los gases de efecto invernadero no conocen fronteras; un precio global de las emisiones igualará las condiciones en todas partes y elevará el nivel de exigencia para las empresas y los consumidores. Así, las industrias con normas ambientales estrictas podrán competir en lugares donde hoy otras obtienen ventajas injustas al emitir más CO2. Resultado: reducciones reales en todas partes, en lugar de deslocalización. Además, la información clara y transparente sobre los costes y las consecuencias puede cambiar los hábitos y conducir a un modelo de consumo y producción más eficiente.
Una transición exitosa debe funcionar para todos, con costes justos que garanticen un futuro real e inclusivo con bajas emisiones de carbono.
-Josu Jon Imaz, director ejecutivo, Repsol
Si alcanzamos los objetivos de cero emisiones netas: aceptaremos la incertidumbre y nos prepararemos para afrontarla
Los procesos tradicionales de planificación empresarial y asignación de capital suelen ser lineales. La transición energética dificulta este enfoque, ya que los líderes deben lidiar con la incertidumbre sobre las políticas climáticas, las vías de desarrollo de las tecnologías energéticas y los cambios del mercado en la demanda, la oferta y los precios.
Un mejor enfoque es desarrollar estrategias basadas en escenarios y realizar un seguimiento más frecuente. Los procesos futuros tendrán en cuenta una gama más amplia de escenarios y vías de desarrollo para evaluar las inversiones y otros objetivos. Esto supone explorar y generar un conjunto de posibles resultados y analizarlos desde la perspectiva de la tecnología, el mercado y los clientes. A continuación, las empresas comprobarán que esos escenarios sean coherentes internamente y no se limiten a ser una colección de supuestos. Con esta perspectiva, las empresas podrán evaluar mejor si las inversiones grandes o críticas darán realmente sus frutos en distintas condiciones, y comprobar al mismo tiempo que las operaciones actuales sigan rindiendo al nivel esperado.
Esta realidad exigirá que los líderes conozcan a fondo su sector y los sectores afines para comprender las distintas vías posibles que tienen ante sí (incluido cómo y dónde se comparan las diferentes tecnologías). Esto implica más iteración, mayor profundidad y más comprensión en todo el equipo directivo antes de tomar decisiones sobre planes e inversiones y durante ese proceso. También supone una comunicación mejor y más amplia con los empleados y otros grupos de interés.
-Claire Lawrie, directora gerente sénior de Transición Energética, FTI Consulting
Si alcanzamos los objetivos de cero emisiones netas: los líderes empresariales se centrarán en el éxito compartido y en los indicadores a largo plazo
En un mundo con cero emisiones netas, las empresas reconocen que están profundamente arraigadas en la sociedad. Han dejado de centrarse únicamente en objetivos individuales a corto plazo (como los indicadores trimestrales) para dar cabida a metas a largo plazo (como la sostenibilidad y la prosperidad). En este futuro, el sector privado tendrá siempre presente la felicidad y el progreso de la sociedad, y los priorizará por encima de la búsqueda ciega de beneficios.
En este mundo, las empresas verán las ventajas de trabajar con sus competidores, colaborar y compartir datos. Estos líderes empresariales escucharán las opiniones de todos sus diversos grupos de interés, desde los clientes y empleados hasta la comunidad en general. Serán transparentes: comunicarán sus objetivos y planes futuros, aceptarán críticas sensatas y adaptarán sus metas por el bien común.
En suma, estos líderes habrán asumido una gran responsabilidad que hoy no se acepta plenamente. Habrán interiorizado el verdadero significado de lo que hoy suele denominarse «ESG» o «sostenibilidad», o de lo que yo prefiero llamar «capitalismo humano»: centrarse en una prosperidad compartida a largo plazo. Como resultado, habrán desempeñado un papel activo y real en la transformación hacia un mundo sostenible y en el alejamiento de una sociedad egoísta y profundamente polarizada. Prestarán atención a los jóvenes y contarán con ellos de cara al futuro. Estas iniciativas en favor del bien común restaurarán la confianza y crearán un círculo virtuoso que permitirá avanzar hacia nuestros objetivos comunes más rápido de lo que hoy podemos imaginar.
Estos líderes entienden que, en este mundo global e interconectado, no podemos pensar solo en nosotros mismos. Comprenden que los seres humanos somos mortales, pero la sociedad es inmortal.
Shunichi Miyanaga, presidente del Consejo de Administración, Mitsubishi Heavy Industries


