Varios países desarrollados, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido y Alemania, han visto cómo sus mercados laborales se polarizaban en las últimas décadas, al disminuir el número de empleos de cualificación media en relación con los de cualificación baja y alta. Se ha señalado a la tecnología como principal culpable: las computadoras y la automatización han reducido la demanda de trabajadores de cualificación media tanto en las líneas de producción como en las oficinas, y han aumentado la de directivos, profesionales y técnicos altamente cualificados. Sin embargo, apenas han tenido repercusión en la demanda de ocupaciones de servicios de baja cualificación.
Existe la percepción de que, gracias al rápido desarrollo tecnológico, la gama de tareas que pueden automatizarse se está ampliando rápidamente. Esto ha acentuado la preocupación por el impacto de la tecnología en la cantidad y la calidad de los empleos. Pero ¿respaldan las pruebas la idea de que el futuro del mercado laboral está enteramente en manos de los robots?
En la versión más sencilla de este relato, a medida que los avances tecnológicos llevan a las empresas a necesitar menos trabajadores en ocupaciones de cualificación media, deberían disminuir tanto el empleo como los salarios en esos puestos en relación con los empleos de cualificación baja y alta. Esto debería reflejarse en los datos económicos en forma de lo que podríamos llamar «doble polarización»: cuando tanto el empleo como los salarios crecen más en las ocupaciones de cualificación alta y baja que en las intermedias. Eso fue precisamente lo que ocurrió en Estados Unidos en la década de 1990, pero no continuó en la década de 2000. En términos más generales, por lo común no se ha detectado polarización salarial en otros países que han experimentado polarización del empleo, como Alemania y Reino Unido.
El relato simplista que culpa únicamente a la tecnología de la pérdida de empleos de cualificación media no puede explicar lo que observamos en los datos. Es probable que otros factores hayan desempeñado un papel importante, como he analizado en mi investigación en curso sobre la situación en Reino Unido.
El auge de los empleos de alta cualificación en Reino Unido
En Reino Unido, las ocupaciones intermedias han disminuido de forma constante desde al menos 1980. Como muestra el gráfico de abajo, el crecimiento de las ocupaciones de mayor nivel superó al de las de menor nivel en cada una de las últimas tres décadas. Esto ha provocado un cambio sustancial del empleo, de las ocupaciones intermedias a las de mayor nivel: de cada 100 empleados, en 2012 había 19 menos en ocupaciones de cualificación media que en 1979. De ellos, 16 habían pasado a ocupaciones de mayor cualificación y solo tres a las de menor cualificación.
Polarización del empleo en Reino Unido.
Imagen proporcionada por el autor
Esto difiere notablemente de la experiencia de Estados Unidos, donde el crecimiento en el extremo inferior ha superado progresivamente al del extremo superior, hasta culminar en la década de 2000, cuando el crecimiento del empleo se concentró en ocupaciones de baja cualificación.
Un cambio distintivo que tuvo lugar en Reino Unido desde principios de la década de 1990 fue la expansión de la educación universitaria, que multiplicó por tres la proporción de graduados entre los empleados. Esta expansión de la población graduada difiere de la de Estados Unidos, donde no se registró un aumento comparable de la proporción de graduados en los últimos 20 años. Este aumento del nivel educativo de la fuerza laboral británica explica todo el crecimiento de las ocupaciones de mayor cualificación y un tercio del descenso de las ocupaciones intermedias.
No hay indicios de que los salarios en las ocupaciones intermedias hayan disminuido en Reino Unido, como cabría esperar si la demanda estuviera cayendo debido a la expansión de la automatización. En cambio, con el tiempo se ha deteriorado el comportamiento de los salarios en las ocupaciones de alta cualificación en relación con las intermedias. La situación fue peor en la década de 2000, cuando los salarios en el 10 % de las ocupaciones mejor remuneradas crecieron un 10 % menos que los de las ocupaciones medianas.
Durante este periodo, la oferta de graduados en Reino Unido siguió creciendo, al mismo tiempo que se estancaba el crecimiento de las ocupaciones de mayor nivel en otros países con un grado de desarrollo similar, como Estados Unidos y Canadá . Este estancamiento en otros lugares sugiere que quizá se produjo una desaceleración más amplia de la demanda de ocupaciones de alta cualificación (impulsada por la tecnología) en la década de 2000.
Estos hechos apuntan claramente a que la mejora del nivel educativo de la fuerza laboral ha contribuido de manera significativa a la reasignación del empleo de ocupaciones de cualificación media a ocupaciones de alta cualificación en Reino Unido.
Alza de los salarios del personal administrativo
Pero las pruebas de Reino Unido también ponen de relieve otra posible limitación del relato según el cual la tecnología simplemente sustituye a los trabajadores de cualificación media. Desde la década de 1990, la proporción de empleos administrativos de nivel medio en Reino Unido ha disminuido lentamente, en consonancia con la idea de que la tecnología reduce la necesidad de personas en esas ocupaciones.
Sin embargo, durante el mismo periodo, los salarios del personal administrativo crecieron a un ritmo similar al de los de las ocupaciones profesionales, como las de abogados y médicos, un grupo en rápido crecimiento cuyos salarios reales aumentaron alrededor de un 64 %. Del mismo modo, otros estudios también han constatado que en Estados Unidos, los salarios de las ocupaciones administrativas han aumentado pese a la disminución de su número relativo.
Uno de los primeros defensores de la idea de que las computadoras desplazan a los trabajadores de cualificación media, el académico del MIT David Autor, ha sostenido que, dentro de una misma ocupación, la tecnología puede sustituir a los trabajadores en ciertas tareas y complementarlos en otras, más cognitivas y difíciles de automatizar, e incluso ampliar la gama de tareas que pueden realizar. Así, aunque gran parte del trabajo de archivo que antes hacían las secretarias ahora lo hagan las computadoras, estas también las ayudan en sus otras tareas, y las secretarias que permanecen realizan una serie de nuevas tareas organizativas que antes correspondían al personal directivo.
No cabe duda de que la tecnología es una fuerza importante en el mercado laboral, pero las diferencias entre las experiencias de los distintos países sugieren que también intervienen otros factores importantes. En el caso de Reino Unido, varios indicios apuntan a que la expansión de la educación universitaria ha contribuido a cambiar la estructura ocupacional del mercado laboral.
En los distintos países, por lo general hay pocas pruebas que respalden la idea de que la automatización haya alterado drásticamente el mercado laboral en los últimos tiempos. Por el contrario, hay indicios claros de que probablemente se trata de un fenómeno matizado: la compleja interacción entre los cambios en las habilidades de la fuerza laboral, la tecnología y la manera de agrupar distintas tareas en los empleos significa que el destino de las ocupaciones que podrían parecer más amenazadas quizá no esté del todo decidido todavía.
Este artículo se publica en colaboración con The Conversation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
Para mantenerse al día con la Agenda, suscríbase a nuestro boletín semanal.
Autor: Andrea Salvatori es investigador del Instituto de Investigación Social y Económica de la Universidad de Essex.
Imagen: Un competidor sostiene uno de sus robots futbolistas ante la cámara durante el torneo Robocup en Singapur, el 22 de junio de 2010. Para acompañar Reuters Life! GERMANY ROBOTS/ REUTERS/Vivek Prakash.


