La definición básica de código abierto es aquella que establece que cualquier persona puede descargar, usar, modificar y redistribuir libremente el código fuente de un programa. Las aplicaciones de código abierto suelen estar disponibles de forma gratuita; sin embargo, esto no impide que sus creadores cobren por ellas si así lo desean.
Existe una pequeña diferencia filosófica entre el concepto de software libre y el de código abierto; el movimiento del Software Libre ha estado liderado por Richard Stallman durante muchos años. Tiene un tono ético y moral, que se centra principalmente en las libertades que se ofrecen a los usuarios, aunque no todos los proyectos de código abierto se ajustan plenamente a estos estándares filosóficos. Los portavoces del código abierto son más pragmáticos y sus razones para usar este modelo se basan en la utilidad práctica que ofrece este tipo de software y en cómo podría beneficiar a las empresas.
Un mundo de código abierto
El modelo de código abierto podría y debería aplicarse a todo tipo de investigación y desarrollo, no solo al software. Si la ciencia adoptara un modelo abierto, se ahorrarían costes y esfuerzos relacionados con procesos redundantes, y podrían acelerarse los medios por los que se obtienen resultados.
Hay una analogía muy apropiada que compara el código abierto con esas recetas que comparten generaciones de una misma familia. Por ejemplo, cualquier cocinero o chef es libre de seguir la receta y modificarla o adaptarla a su gusto, incorporando sus propias ideas, y transmitirla a sus amistades y mejorarla con el tiempo. El objetivo principal del código abierto es, por supuesto, el beneficio mutuo.
Estos principios son fundamentales para la innovación. Los ecosistemas que permanecen completamente cerrados tienden a progresar más lentamente. Hay ejemplos claros de cómo el desarrollo abierto y la implementación de modelos de código abierto pueden conducir al éxito e incluso inspirar en muchos ámbitos.
El éxito del código abierto
Historias como Linux, Firefox, WordPress y Wikipedia son algunas de las más conocidas y se basan en la sencilla idea de que cualquier persona debería poder utilizar, modificar o redistribuir libremente el código fuente. Si se sigue un modelo organizativo adecuado, podemos confiar en que las masas no solo sabrán aprovechar la libertad que ofrece el código abierto, sino que también podrán colaborar sin problemas para mejorar cualquier industria o servicio y buscar el bien común.
Cuando muchas personas contribuyen a un mismo objetivo, todos se benefician. La filosofía de transparencia y colaboración pone a las personas al mando y las anima a ofrecer contenidos abiertos en plataformas abiertas, mucho más allá de los ámbitos tecnológicos. Si queremos resolver un problema, tener acceso a su origen es la mejor manera posible de abordarlo.
Muchas de las empresas más exitosas del mundo atribuyen al menos parte de su éxito a las plataformas de código abierto: Amazon utiliza Apache como servidor web; gran parte de Yahoo! está construida sobre Linux, FreeBSD y Apache, y escrita en PHP y Perl; Google ha basado íntegramente en Linux su sistema operativo móvil Android; Mozilla desarrolló Firefox, durante años uno de los navegadores más utilizados del mundo. Ahora también ha creado un nuevo sistema operativo para móviles que es completamente abierto y tiene un gran potencial: Firefox OS, un importante proyecto de código abierto que da vida a terminales de gama media y baja que no habían recibido lo mejor del software actual, y cuenta con el apoyo de Telefónica para acercarlo a usuarios entusiastas de todo el mundo.
La flexibilidad del software libre permite reducir costes de muchas maneras y acelera el desarrollo de proyectos al haber menos restricciones que las que pueden surgir cuando se utilizan modelos cerrados. Estas libertades terminan siendo importantes para los usuarios, los desarrolladores y las empresas; al mismo tiempo, la sociedad puede adaptar el modelo para que florezca la cultura, mientras que la investigación científica puede obtener resultados con mayor rapidez, lo que tendrá repercusiones beneficiosas para toda la humanidad.
Este artículo se publica en colaboración con Think Big. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autoría: Gabriela González escribe para Think Big.
Imagen: Una ilustración muestra la proyección de código binario sobre un hombre que sostiene un ordenador portátil. REUTERS/Kacper Pempel

