Por qué las empresas de tecnologías limpias deberían trabajar juntas

Por qué las empresas de tecnologías limpias deberían trabajar juntas
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Pregunta rápida: ¿Qué tienen en común una cartera de cuero orgánico, una estufa mejorada para preparar pan plano y un montón de hormigón reciclado?

Aunque cueste creerlo, cada uno de estos productos representa algo revolucionario: un enfoque del cambio climático impulsado por el sector privado. Cada uno de ellos —sí, incluso el hormigón— lo produce una empresa innovadora de tecnologías limpias. Y desde el 26 de marzo, esas empresas, y cientos más como ellas, tienen algo más en común. Están conectadas a través de la recién creada red mundial de Centros de Innovación Climática (CIC) de infoDev, un proyecto innovador que lleva la idea de la innovación ecológica más allá de las fronteras.

Tras poner a prueba el modelo de los CIC en siete países distintos —Kenia, Sudáfrica, el Caribe, Etiopía, Marruecos, Ghana y Vietnam—, llegó el momento de que infoDev, un programa mundial de emprendimiento de la Práctica Global de Comercio y Competitividad del Grupo Banco Mundial, siguiera una práctica empresarial consagrada por el tiempo: ampliar la escala y llevar este movimiento al ámbito mundial.

Así pues, como parte de la Conferencia sobre Innovación Climática de Sudáfrica del mes pasado, unimos fuerzas con 14 expertos de los siete países donde operan los CIC para establecer las bases de la primera red mundial dedicada a apoyar el crecimiento ecológico y la innovación en tecnologías limpias.

Esta red mundial de Centros de Innovación Climática —incubadoras de empresas para pequeñas y medianas empresas (pymes)— se diseñó para ayudar a los emprendimientos locales a aprovechar plenamente el mercado de tecnologías limpias, en rápido crecimiento. El estudio de infoDev «Building Competitive Green Industries» estima que durante la próxima década se invertirán 6,4 billones de dólares en tecnologías limpias en países en desarrollo. Un dato aún más alentador es que, de esa cantidad, alrededor de 1,6 billones de dólares representan futuras oportunidades de negocio para las pymes, que son importantes motores de la creación de empleo y la competitividad en el sector de las tecnologías limpias.

Para ayudar a las economías en desarrollo a aprovechar este potencial, infoDev adoptó en 2012 un enfoque novedoso para promover el crecimiento ecológico, al establecer su primer Centro de Innovación Climática en Kenia. El CIC de Kenia fue elegido recientemente como «la incubadora de empresas más prometedora de África» en la edición de 2014 del University Business Incubators Index, una entidad mundial con sede en Suecia que identifica incubadoras destacadas de todo el mundo. Tras el CIC de Kenia, en los últimos dos años se han creado otros seis CIC en distintas partes del mundo para ofrecer a las pequeñas empresas de tecnologías limpias la formación, la financiación y otros recursos que necesitan para crecer y prosperar.

Si crear esta plataforma multinacional para revolucionar nuestra manera de abordar el cambio climático parece abrumador —lo es—. Pero los beneficios potenciales son enormes. Desde la inauguración del primer centro en Kenia, los CIC han ayudado a cientos de empresas locales de tecnologías limpias a desarrollar y comercializar nuevas soluciones al cambio climático. En Etiopía, por ejemplo, Nyawira Gitaka ha desarrollado una técnica de cultivo singular que convierte los residuos del café en un potente fertilizante ecológico; mientras que, en Kenia, Collins Kayo está revolucionando el mercado energético local con una batería solar portátil que puede llevar electricidad a miles de personas fuera de las zonas urbanas.

Un concepto importante que surgió de este taller sobre incubación empresarial es la importancia de mantener un enfoque local y, al mismo tiempo, pensar a escala mundial. Las soluciones más eficaces y rentables al cambio climático parecen estar vinculadas a una comprensión profunda y sólida de los obstáculos locales —y a menudo singulares— a la innovación y el emprendimiento. Una vez desarrolladas, estas soluciones pertinentes a nivel local deben vincularse con socios internacionales y conocimientos especializados mundiales para crecer y ampliar su escala.

Nuestros 14 delegados, cada uno de los cuales trabaja en uno de los siete CIC, habían visto de primera mano cuáles eran los principales desafíos de los emprendedores locales: desde cuestiones regulatorias y limitaciones de financiación hasta la falta de información sobre el mercado. Al reunir a estos representantes para compartir los desafíos locales e identificar oportunidades mundiales, pudimos sentar las bases de una red capaz de apoyar el crecimiento ecológico tanto a nivel local como mundial.

El lanzamiento de la Red de CIC, por supuesto, fue solo el comienzo: queda mucho trabajo por hacer. Sin embargo, esta plataforma tiene el potencial no solo de potenciar nuestro trabajo con empresas ecológicas sobre el terreno, sino también de dar un ejemplo mundial de un enfoque innovador frente a los desafíos económicos y ambientales. Es una buena noticia para quienes fabrican estufas, producen cuero y emprenden en el sector del hormigón, así como para el propio planeta.

Esta publicación apareció originalmente en el blog de Desarrollo del Sector Privado del Banco Mundial. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autoría: Jana Malinska es oficial sénior de programas del Programa de Tecnología Climática de infoDev y dirige el desarrollo y la coordinación de la Red Mundial de Centros de Innovación Climática.

Imagen: Personas viajan en un vehículo eléctrico autónomo en la Universidad Tecnológica de Nanyang (NTU), en Singapur. REUTERS/Edgar Su

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