Los equipos de realidad virtual (RV) solían ser aparatosos y caros: cascos pesados y guantes incómodos. Hasta hace poco estaban fuera del alcance del consumidor doméstico, pero con la aparición de Oculus Rift (que Facebook compró posteriormente), HoloLens de Microsoft e incluso opciones de bricolaje como Google Cardboard, parece que pronto llegará la RV a un salón cerca de usted.
Pero la RV tiene un problema mayor que el coste: suele provocar malestar en quienes la usan. El mareo por simulador, cuyos síntomas incluyen mareos, náuseas, sudoración y desorientación, es un problema bien conocido entre los usuarios de realidad virtual. Sin embargo, investigadores de la Universidad Purdue han encontrado una forma novedosa de combatir el malestar por realidad virtual, basada en métodos naturales.
Confusión sensorial
Las señales sensoriales generadas por ordenador que producen experiencias simuladas de realidad virtual manipulan nuestros sentidos de forma independiente. Como nuestra experiencia perceptiva habitual del mundo es multisensorial, la diferencia entre lo que vemos y oímos con el casco de RV y la información procedente de los demás sentidos nos causa confusión.
Cuando caminamos por el mundo real, las imágenes estereoscópicas que forman nuestros ojos cambian a medida que nos movemos y nos proporcionan información visual clara sobre hacia dónde vamos. También percibimos directamente el movimiento de nuestro cuerpo, en gran medida a través de los órganos sensoriales vestibulares que forman parte del oído interno. Que varios sentidos nos indiquen hacia dónde vamos resulta útil, pues nos permite seguir con mayor precisión nuestros movimientos por el mundo.
En la realidad virtual, sin embargo, estas señales se desacoplan. Por ejemplo, mientras que en el mundo real podrías estar desplomado en el sofá, en el virtual estarías montado en una montaña rusa. En ese caso, aunque las imágenes proyectadas ante tus ojos te indiquen que estás dando vueltas, tu cuerpo sabe que no se ha movido de su sitio. Se cree que este tipo de mensajes contradictorios causa el mareo por simulador.
Punto de referencia
En muchos sentidos, es la otra cara del mareo en el mar: si estás bajo cubierta en un barco sacudido por las olas, tu cuerpo siente el movimiento mientras tus ojos te dicen que estás inmóvil. Un remedio muy conocido para el mareo en el mar es salir a cubierta y mirar el horizonte. Esto proporciona una referencia estable y vuelve a armonizar los sentidos vestibular y visual.
La solución del equipo del Departamento de Tecnología de Gráficos por Computadora de la Universidad Purdue se inspira en esta idea de un punto de referencia. Su elegante solución consiste simplemente en añadir una nariz virtual a la escena. Esta nariz virtual se ve claramente en la parte inferior derecha del campo visual del ojo izquierdo y en la parte inferior izquierda del campo visual del ojo derecho, imitando una experiencia que todos conocemos. Descubrieron que los sujetos de prueba podían usar sus aplicaciones durante mucho más tiempo cuando la nariz estaba visible. Una de ellas permitía pasear por una villa toscana virtual, y en otra se montaba en una montaña rusa virtual.
No está claro cómo funciona esto desde el punto de vista biológico, pero parece probable que la nariz, al proporcionar una referencia visual clara que se mueve con el punto de vista del observador en la escena, dé una mejor impresión del movimiento en el mundo virtual.
El objetivo a largo plazo de los investigadores es crear un modelo completo del mareo por simulador que les permita predecir el grado de malestar que podría esperarse de una aplicación determinada. Por ahora, sin embargo, nos han ofrecido una forma potencialmente muy sencilla de reducir el mareo por simulador y aumentar la facilidad de uso de los sistemas de realidad virtual. Y el mensaje final está claro: para vivir una experiencia virtual sin malestar, basta con seguir la nariz.
Este artículo se publica en colaboración con The Conversation. Lea el artículo original. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
Para mantenerse al día con la Agenda, suscríbase a nuestro boletín semanal.
Autor: Paul Hibbard es lector de Psicología en la Universidad de Essex.
Imagen: Un asistente prueba el casco de realidad virtual Morpheus de Sony en la Electronic Entertainment Expo de 2014, conocida como E3, en Los Ángeles, California. REUTERS/Kevork Djansezian

