El Internet industrial podría estar a punto de ahorrar miles de millones a las aerolíneas. Según un informe del McKinsey Global Institute, el posible impacto económico para el sector manufacturero por sí solo podría situarse entre 900 millones y 2.300 millones de dólares para 2025. Junto con el sector energético, el aeroespacial está claramente a la vanguardia de esta transformación.
Air Asia, por ejemplo, utilizó los servicios Flight Efficiency Services de GE para ahorrar 10 millones de dólares en costos de combustible en 2014, según Raghvender Arni, director sénior de estrategia de plataformas del proveedor de análisis de macrodatos Pivotal. Un proyecto piloto de JetBlue Airways también ahorró un cuarto de millón de dólares en un año al optimizar una ruta para evitar el mal tiempo en vuelos entre Florida y California.
«El Internet de las cosas [IoT] está incorporando funciones a los aviones para mejorar la calidad de fabricación, hacer un seguimiento más preciso de las aeronaves y reducir los retrasos de los vuelos», afirma JP Provencher, director sénior de gestión de soluciones de PTC. «Pero el beneficio más inmediato está en diagnosticar motores a reacción y sistemas para detectar problemas de mantenimiento y reducir el plazo de servicio».
La planta de fabricación aeronáutica es otra beneficiaria. «El IoT puede aumentar la productividad de la planta entre un 5 % y un 8 % al conectar todas las herramientas, los equipos y los sistemas», afirma Provencher. Su empresa trabaja actualmente con Airbus en un proyecto de Internet industrial que integra miles de herramientas y sistemas de planta para impulsar la producción y mejorar la calidad de fabricación.
Sin embargo, uno de los beneficios más prometedores del Internet industrial podría estar en sus aplicaciones para la gestión del tráfico aéreo y, en particular, en la Vigilancia Dependiente Automática–Radiodifusión (ADS-B), que utiliza señales GPS para determinar la ubicación de las aeronaves. Aunque, por ejemplo, los sistemas terrestres ADS-B se han desplegado en la mayoría de las áreas metropolitanas, la cobertura sobre los océanos y las regiones remotas sigue siendo limitada, cuando no inexistente.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, EuroControl y empresas como Wind River, Pivotal y Aireon (parte de Iridium) trabajan para cambiar esta situación mediante el seguimiento de las rutas de vuelo desde el espacio.
Aireon, por ejemplo, está desplegando alrededor de 60 satélites habilitados para el Internet industrial en órbita terrestre baja por todo el mundo para ampliar el alcance de ADS-B. La cobertura total no solo podría mejorar la seguridad o las operaciones de rescate, sino también ayudar a ahorrar combustible mediante la optimización de las altitudes y las rutas de vuelo. Esto podría traducirse en ahorros de hasta 8.000 millones de dólares en costos de combustible al año para 2030, según Iridium, que aspira a que el sistema espacial de gestión del tráfico aéreo esté operativo para 2017.
«En lugar de extraer datos de los aviones cuando aterrizan, el Internet industrial abre la posibilidad de analizarlos durante el vuelo para ajustar con precisión el motor, detectar necesidades de mantenimiento, establecer la mejor ruta y permitir de forma segura que operen más aviones», afirma Chip Downing, director sénior de aeroespacial y defensa de Wind River. La empresa colaboró con Iridium en el desarrollo de los sistemas de comunicación para la red de satélites. «Un Internet industrial con ADS-B», señala, significa que «no se necesita un controlador humano para mantener las aeronaves separadas de forma segura».
La siguiente frontera serán los aviones comerciales sin piloto. Aunque todavía está lejos, la idea ya no parece descabellada: muchas tareas importantes del vuelo, como el despegue y el aterrizaje, ya están en gran medida automatizadas, y aplicar el concepto a los vuelos de carga —en lugar de los de pasajeros— será una forma natural de demostrar el potencial de estos aviones no tripulados.
Una vez que estos avances se hagan realidad, el potencial del Internet industrial en la aviación se desplegará por completo y revolucionará nuestra manera de concebir los cielos.
Esta publicación apareció primero en GE LookAhead. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: Drew Robb es colaborador de GE Look Ahead.
Imagen: El nuevo avión superjumbo Airbus A 380 en el aeropuerto de Frankfurt antes de su primer vuelo de pasajeros, a primera hora de la mañana del 19 de marzo de 2007. REUTERS/Kai Pfaffenbach.

