Casi todo el mundo conoce el concepto de escritura o mensajería predictiva: se empieza a escribir una palabra y el ordenador la completa en nombre de quien escribe. La mayor parte del tiempo, esto resulta útil y ahorra tiempo. De vez en cuando, puede salir un poco mal, a veces con resultados desafortunados, embarazosos o hilarantes.
Botnik lleva la idea del texto predictivo un paso más allá al predecir un capítulo de un libro. La última iniciativa del bot de IA fue escribir un nuevo capítulo de la serie Harry Potter después de entrenar los teclados con los siete libros anteriores.
Los resultados son impresionantes, teniendo en cuenta que se predijeron frases y párrafos enteros, y no solo alguna palabra o expresión suelta. Pero, por impresionantes que sean, los resultados se sitúan claramente más del lado del entretenimiento que del de la utilidad.
Los fans de Harry Potter y de Botnik han compartido sus frases favoritas en internet, y el tuit original obtuvo casi 45.000 retuits.
Muchos fans retuitearon: «¡Los mortífagos están encima del castillo! —balbuceó Ron, temblando—. Ron iba a ser arañas. Simplemente lo era».
A otros les hizo gracia: «—Voy a ponerme agresiva —confesó la razonable Hermione».
«Harry miró a su alrededor y luego cayó por la escalera de caracol durante el resto del verano» también provocó muchas risas, quizá porque casi tenía sentido hasta llegar a la última palabra.

Botnik se describe como una comunidad de escritores, artistas y desarrolladores que crean y utilizan herramientas de aprendizaje automático para remezclar y transformar el lenguaje.
Forma parte de un grupo de empresas emergentes que trabajan en lo que se conoce como creación de contenido aumentado, y ha recibido el apoyo tanto de Alexa Accelerator de Amazon como de Techstars.
Entre los textos que se habían introducido en el teclado predictivo figuran poemas, cuestionarios de BuzzFeed, citas de Jeff Bezos, director de Amazon, y reseñas de nuevas tecnologías.
¿Seguridad en los empleos creativos?
La escritura es una candidata inesperada a ser un trabajo vulnerable a la sustitución por la IA, ya que la creatividad y las habilidades interpersonales están entre las capacidades más difíciles de imitar para los robots.
Sin duda, los bots de IA ya están reemplazando a las personas en algunos trabajos, por ejemplo, la introducción de datos, los quioscos de autoservicio de McDonald’s, el almacenamiento y las cajas de autoservicio en las tiendas.
Los datos de la Asociación de Industrias de Robótica revelan que tan solo durante el primer semestre de 2016 se vendieron a empresas de todo el mundo 14.583 robots por valor de 817 millones de dólares. Además, un estudio del McKinsey Global Institute predice que para 2055 se podrá automatizar casi la mitad de todo el trabajo que hacemos, aunque factores como la política y la opinión pública podrían retrasar esa fecha 20 años.
El informe El futuro del empleo del Foro Económico Mundial predice que se perderán 5 millones de empleos para 2020, a medida que la IA, la robótica, la nanotecnología y otros avances tecnológicos sustituyan la necesidad de trabajadores humanos.
Por suerte para los novelistas, Botnik tendrá que perfeccionar aún más sus habilidades de escritura antes de que tengan que empezar a preocuparse por sus empleos.


