¿Qué pueden aprender otras ciudades africanas del mapa de matatus de Nairobi?

¿Qué pueden aprender otras ciudades africanas del mapa de matatus de Nairobi?
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La mayoría de las ciudades del mundo en desarrollo dependen de redes informales de furgonetas y autobuses para llevar a los trabajadores a su puesto de trabajo y las mercancías a los mercados. Sin embargo, se dispone de poca información o de pocos datos sobre estas redes, donde las paradas de autobús pueden cambiar en cuestión de minutos y las tarifas pueden cuadruplicarse cuando llueve. En ciudades como Bogotá o Adís Abeba, los viajeros y los proveedores solo pueden orientarse de boca en boca. Y estas redes informales, pero esenciales, son casi invisibles para los planificadores que dirigen la expansión y el desarrollo urbanos.

Ahora esto podría cambiar gracias a Digital Matatus, un novedoso proyecto de investigación en Nairobi (Kenia). Un esfuerzo conjunto del MIT, la Universidad de Columbia, la Universidad de Nairobi y la consultora de diseño Groupshot, Digital Matatus desplegó a investigadores kenianos equipados con teléfonos inteligentes para recopilar y analizar datos de la red de matatus (furgonetas de propiedad privada) que presta servicio en la capital keniana.

Los datos abiertos, que inicialmente se transformaron en un popular mapa en papel, ahora se pueden consultar en Google Maps como opción de transporte, lo que permite a cualquier persona con un teléfono inteligente desplazarse por la ciudad en matatu.

“Unos 3,5 millones de personas dependen de los matatus cada día en Nairobi, pero disponen de poca información sobre las más de 130 rutas diferentes. Facilitar esta información a través de Google Maps no solo aumenta la accesibilidad del sistema de transporte, sino que también sirve de modelo para crear información sobre el transporte público en ciudades de toda África en las que la gente depende de sistemas de transporte similares a los matatus. Quizá lo más importante es que estos datos esenciales ya están disponibles para las iniciativas de planificación del transporte en una ciudad que lucha contra la congestión”, afirma Sarah Williams, profesora adjunta de tecnología de la información y planificación urbana del MIT, cuyo equipo desarrolló la estrategia de recopilación de datos, transfirió los datos a GTFS (lo que permitió incluirlos en Google) y creó el mapa de transporte estilizado que se ha vuelto muy popular en Nairobi.

Los sistemas de transporte informales suelen ser la principal opción de desplazamiento para la mayoría de los viajeros y residentes, pero pueden parecer caóticos, con muchos operadores diferentes que crean rutas y fijan de forma independiente las horas de recogida y de llegada. En consecuencia, los planificadores urbanos y los responsables políticos de estas ciudades tienden a ignorar estos sistemas, al considerarlos difíciles de regular y gestionar. “Antes, la mayor excusa para no tener en cuenta estos sistemas informales en la planificación era la falta de datos”, afirma Jacqueline Klopp, investigadora del Centro de Desarrollo Urbano Sostenible de la Universidad de Columbia e investigadora principal de Digital Matatus. “Ahora tenemos esos datos.”

Con el respaldo de una subvención de la Fundación Rockefeller, el proyecto Digital Matatus se concibió en la Universidad de Columbia, donde Williams trabajó como directora del Laboratorio de Diseño de Información Espacial hasta agosto de 2012, cuando se trasladó al MIT. Klopp se puso en contacto con colegas de la Universidad de Nairobi, del Gobierno de Kenia y de ONU-Hábitat y el Banco Mundial. Williams trabajó con su laboratorio para determinar cómo se analizarían y representarían los datos recopilados. Su colega común, Adam White, fundador de Groupshot, sondeó a la emergente comunidad tecnológica de Nairobi en busca de programadores que pudieran desarrollar, con el tiempo, aplicaciones basadas en los datos de Digital Matatus.

“Una de las razones por las que este proyecto tuvo éxito es que fue una asociación equitativa entre instituciones”, afirma White. “La mayor parte del trabajo preparatorio lo hicieron keniatas. Y no llegamos de la noche a la mañana. Dedicamos mucho tiempo a contactar con distintas partes interesadas para que apoyaran el proyecto. En este momento, nuestros datos los utilizan cinco aplicaciones en Nairobi.”

La recopilación de datos comenzó en febrero de 2013, cuando un equipo de estudiantes de la Universidad de Nairobi, dirigido por Dan Orwa y Peter Wagacha, empezó a utilizar teléfonos móviles para recopilar datos sobre la red de matatus, hasta entonces indescifrable. En total, el equipo registró más de 3.000 paradas de matatus, la mayoría de las cuales habían sido establecidas por conductores privados de matatus y no por el gobierno local.

El trabajo requirió cierta agilidad: Nairobi cuenta con varias redes de telefonía móvil, lo que obligaba a los usuarios a cambiar de tarjeta SIM al pasar de una zona de cobertura a otra. Algunos pasajeros de matatus miraban a los investigadores con recelo y, al menos, un teléfono fue robado. La transmisión constante de coordenadas de latitud y longitud agotaba rápidamente las baterías de los teléfonos de los investigadores.

Representar los datos también exigió cierta creatividad. El formato General Transit Feed Specification (GTFS) que Google utiliza para los horarios del transporte público funciona de maravilla en la representación de sistemas de transporte formales. Pero varios puntos de datos clave del sistema informal de Nairobi no estaban disponibles, como las tarifas habituales y los horarios de funcionamiento. Williams y sus colegas del laboratorio trabajaron con un amplio grupo de especialistas en transporte para elaborar un estándar GTFS modificado, lo bastante flexible para el sistema informal de Nairobi y, a la vez, lo bastante robusto para Google.

En enero de 2014, Digital Matatus publicó un mapa estilizado del sistema de transporte, similar a los mapas del metro de capitales de países desarrollados como Londres, Nueva York y París. El mapa tuvo un éxito enorme, con más de 5.000 descargas registradas en los primeros seis meses. Una startup local vinculó su estrategia publicitaria a los datos de los matatus.

“Creemos que la visualización, como el mapa que desarrollamos, es esencial para elaborar políticas”, afirma Williams, quien también dirige el Laboratorio de Diseño de Datos Cívicos del MIT. “Los datos estaban disponibles mucho antes de que publicáramos el mapa. Pero la gente solo se entusiasmó por utilizar los datos después de que publicáramos el mapa de transporte estilizado, que se parecía a algo que podrían ver en Nueva York o Londres. Los macrodatos por sí solos no van a cambiar el mundo. Lo que importa es cómo se sintetizan en herramientas que las comunidades puedan utilizar.”

Aunque el equipo de Digital Matatus se siente satisfecho de haber sentado un precedente con Google Maps, espera que su investigación acabe influyendo en las políticas a medida que ciudades como Nairobi se desarrollen y expandan. “El desarrollo tiende a ignorar el transporte público”, afirma Klopp. “Podemos hacer que estas nuevas ciudades sean más equitativas y limpias si nos centramos más en el transporte público. Y hacer visibles estos sistemas informales es un primer paso fundamental.”

150902- mapa de Digital Matatus, Kenia, MIT

Este artículo se publica en colaboración con MIT News. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Ken Shulman forma parte de la Escuela de Arquitectura y Planificación del MIT.

Imagen: Vista aérea de Nairobi, la capital de Kenia, el 13 de julio de 2001. REUTERS.

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